Al comenzar una terapia de parejas, las personas pueden estar teniendo expectativas o ideas que tal vez  obstaculicen el proceso terapéutico y así retrasen el mejoramiento de la relación. En este artículo queremos compartir los obstáculos más comunes que pueden darse en estas situaciones y algunas recomendaciones para enfrentarlos.

1. Esperar que la otra pareja cambie

¨Los clientes vienen a la terapia cuando quieren un cambio¨ dijo Mudita Rastogi, terapeuta de familia. ¨Sin embargo, a veces lo que realmente quieren es que la terapia cambie la conducta de su cónyuge.¨

Por ejemplo, una esposa podría querer que el terapeuta cambie los hábitos económicos de su esposo, sin que ella tenga que cambiar.

Sin embargo, en la terapia de parejas el objetivo de cambio está en la relación y no solo en una de las partes. Ambos necesitan hacer cambios para mejorar su relación. Ambas partes necesitan cambiar sus percepciones y sus conductas. Ambas partes necesitan hacer cambios para mejorar su relación. Ambas partes necesitan cambiar sus percepciones y sus conductas.

¨Las parejas que quieren dejar de pelear por el dinero, deberán examinar sus propios patrones de consumo, y el rol que éste juega en su relación¨, explica Rastogi.

2. No reconocer su responsabilidad o rol

Otro problema muy frecuente en la terapia de parejas es que uno de los cónyuges no quiere aceptar su rol o responsabilidad en los problemas de la relación.

A menudo, la terapia de parejas se puede sentir como una sala de audiencias, donde la pareja ve al terapeuta como un juez, dijo Meredith Hansen, psicóloga clínica y especialista en terapia de parejas de recién casados. Según ella, esto se debe a que ambas partes están tratando de comunicar su lado de la historia con la esperanza de que el terapeuta valide sus quejas y les ofrezca respuestas.

Uno de los cónyuges puede centrarse en lo que su pareja hizo o dijo. Pero para que la terapia funcione, es necesario que ambos reconozcan su función en la discusión o problema y luego que trabajen en el cambio de sus comportamiento. Por ejemplo, un esposo podría decir: ¨Lo siento, sé que no me expreso de la mejor manera. Intentaré mejorar mis palabras en el futuro.¨

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3. Guardar secretos

Algunas parejas comienzan la terapia llenas de secretos. Sin embargo, guardar esos secretos crean barreras que impiden lograr un cambio real.

¨Los secretos pueden minar la confianza y la vida de los matrimonios. Pueden transformarse en gruesos muros contra la intimidad interpersonal¨, sostiene Rastogi. Y agrega que ¨no es necesario compartir TODOS los secretos, lo mejor es dar a conocer y trabajar en esos secretos que están afectando a la relación actualmente. El terapeuta puede ayudar en este proceso y probablemente este proceso fortalecerá su relación y les ayudará a tener una mayor integridad.¨

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4. No continuar con la terapia

¨Las parejas pueden ponerse de acuerdo sobre lo que deben cambiar en la relación para que esta mejore. Pero lo difícil es aplicar los cambios, y las técnicas durante una discusión¨, dice Hensen. Para superar este obstáculo, las parejas deben aprender a ser pacientes y a trabajar juntos como un equipo.

Hansen anima a sus clientes a utilizar frases que les ayuda a detenerse cuando la discusión se está saliendo de control: ¨Nos estamos descarrilando¨, ¨estamos dando vueltas¨, ¨tenemos que tomar una pausa en esta discusión¨ o decir algo gracioso o cualquier cosa para interrumpir la pelea. Ella también les recomienda a sus clientes que aprendan a identificar y a expresar cuando se sienten emocionalmente abrumados. También aconseja a sus clientes tomarse un descanso de 20 minutos para relajarse y reorientarse. ¨Ambas partes deben aprovechar el tiempo para calmarse y ambos deben estar de acuerdo para volver a conversar después de los 20 minutos¨, explicó Hensen.

5. No confiar en el proceso

Las parejas pueden empezar la terapia buscando una rápida solución a sus problemas. Pero para mejorar la relación es importante que las parejas confíen en el proceso de la terapia. Hensen dice que, para llegar a la raíz del conflicto y empezar a mejorar, es necesario que la pareja se comprometa a aprender a ser vulnerables con otros, a expresar sus sentimientos, a reconocer su papel en los conflicto y a escuchar lo que realmente le está diciendo su pareja.

6. Esperar demasiado tiempo

Según Rastogi, las parejas que utilizan la terapia como su último recurso antes de buscar un abogado, tienen menos probabilidades de mejorar su relación porque los patrones negativos se vuelven más rígidos con el tiempo.

Si el conflicto está perjudicando su matrimonio, busque ayuda antes de tiempo. Evite esperar confiando en que el problema va a desaparecer por sí solo ¡porque no lo hará!

José Bustamante dice que el mejor momento para acudir a la terapia de parejas es cuando ¨empezamos a sentir que no nos entendemos, que trato de explicar algo y tengo la impresión de que el otro no sabe lo que quiero decirle.¨

Las parejas que usan la terapia como último recurso, también la usan porque quieren evaluar sus opciones, resolver algunos conflictos o incluso planear una separación estructurada que mantenga la relación lo más civilizada y funcional posible, explica Hensen.

Si tomas en cuenta estos puntos, es más probable que la terapia te ayude a tener una relación más saludable y feliz con tu pareja.

Alejandra Alonso colaboró en este artículo. 

Fuente: Psychcentral
Imagen: Huffpost