Puede que poner los 7 tomos de Harry Potter juntos asuste un poco a la hora de pensar en leerlos, pero no por nada J.K. Rowling ha vendido más de 450 millones de copias.

Por otro lado, aparte de entretenernos y tal vez mejorar algunos aspectos de nuestra lectura, estos libros tienen ahora una propiedad avalada científicamente: la de tomar perspectiva y mejorar la actitud hacia grupos estigmatizados.

Led Vezzali, junto con un grupo de investigadores de la Universidad de Modena y Reggio Emilia, realizaron 3 estudios relacionados: el primero contó con la participación de 34 niños de primaria a los que se les aplicó un cuestionario para evaluar su actitud hacia los inmigrantes (quienes son frecuentemente estigmatizados en Italia).

Luego se dividió a los niños en dos grupos que se encontrarían una vez a la semana para leer pasajes de los libros de Harry Potter y debatir sobre este con un asistente de la investigación:

  1. Grupo experimental: leyó pasajes relacionados con los prejuicios, como por ejemplo cuando Draco Malfoy llama “asquerosa sangre sucia” a Hermione, la amiga de Harry Potter.
  2. Grupo control: leyó pasajes que no se relacionaban con prejuicios, tales como la escena donde Harry compra su primera varita.

Este cambio no sucedió por ellos identificarse con Harry Potter, sino más bien por una fuerte no identificación con Voldemort

Una semana después de la última sesión se evaluó otra vez la actitud de los niños hacia grupos marginados. Entre los estudiantes que se identificaron con el personaje de Harry Potter y leyeron los pasajes relacionados con prejuicios, se encontró que la actitud hacia los inmigrantes mejoró significativamente. Sin embargo, los niños que leyeron pasajes neutrales no presentaron cambios en su actitud.

El segundo estudio se llevó a cabo con estudiantes de secundaria, los cuales mostraron resultados similares a los anteriormente nombrados, pero esta vez mejorando su actitud ante los homosexuales. Por último, se encontraron resultados similares en estudiantes universitarios ingleses y su actitud compasiva hacia refugiados. Sin embargo, este cambio no sucedió por ellos identificarse con Harry Potter, sino más bien por una fuerte no identificación con Voldemort, el enemigo de Harry y el mago más malvado y retorcido que jamás haya existido, según la historia.

Los autores mencionan en este punto que la teoría social cognitiva también cree que las actitudes de las personas se forman no solo al estar de acuerdo con personas significativas con quienes tenemos relaciones positivas, sino también al distanciarnos de personas significativas con quienes tenemos relaciones negativas.

El género fantasía podría ser muy efectivo para aumentar la tolerancia

Nuestra actitud puede, por supuesto, ser moldeada por muchas otras variables, como nuestros padres, los medios, nuestros amigos, etc. Pero los resultados del estudio de Vezzali armonizan con los de estudios anteriores que sugieren que la lectura temprana de novelas (es decir, comprometerse literariamente con las complejidades sociales, culturales y psicológicas de la vida) podría tener un impacto positivo en el desarrollo de la personalidad y las habilidades sociales.

Vezzali cree que el género fantasía podría ser muy efectivo para aumentar la tolerancia ya que, al no describir a una población real, se evita que el texto despierte defensividad y sensibilidad.

A los investigadores les interesa seguir investigando cómo la literatura podría reducir otros prejuicios. Nosotros podemos aprovechar este descubrimiento para ayudar a que haya más tolerancia y compasión en nuestra comunidad.

Fuente: Scientific American, OnlineLibrary
Imagen: whatanerdgirlsays