Si bien ya existen estudios que han evaluado la efectividad del mindfulness para aliviar la depresión y la ansiedad, una nueva investigación se interesó por ver si el entrenamiento en meditación y en otras técnicas basadas en mindfulness podrían ayudar a pacientes con Enfermedades Inflamatorias del Intestino (EII), que comúnmente sufren de depresión y ansiedad. El estudio fue publicado en Inflammatory Bowel Diseases, revista oficial del Crohn’s & Colitis Foundation of America (CCFA).

Además de síntomas de ansiedad y depresión, los pacientes con EII suelen tener una deteriorada calidad de vida. En adición a esto, el estrés psicológico puede llevar a un aumento en los síntomas de EII y jugar un papel provocando brotes de la enfermedad. Estudios previos han mostrado los beneficios que el MBSR puede tener en pacientes en un rango amplio de enfermedades, pero hay poca evidencia sobre intervenciones basadas en mindfulness para pacientes con EII.

Los investigadores evaluaron un programa de reducción de estrés basado en mindfulness (MBSR, por sus siglas en inglés) adaptado para pacientes con EII. El estudio incluyó a 60 adultos con EII: la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa. Los pacientes tenían una edad promedio de 36 años y una duración promedio de la EII de 11 años. Del total de participantes, 24 tenían una enfermedad activa en el momento del estudio.

La intervención con MBSR consistía de 8 semanas de sesiones grupales más una sesión intensiva de 1 día entero, dirigida por un instructor experimentado. El programa en sí, consistía específicamente de meditaciones guiadas, ejercicios diseñados para mejorar el mindfulness en la vida diaria y discusiones grupales sobre desafíos y experiencias. También se animaba a los participantes a practicar meditación mindfulness diariamente en sus casas.

Los pacientes mostraron mejoras en la calidad de vida física y psicológica

De los 60 pacientes, 33 aceptaron participar en la intervención MBSR y 27 de ellos completaron el programa. Se compararon los índices de salud mental, calidad de vida y mindfulness con los 27 pacientes que decidieron no participar de las sesiones grupales (principalmente por el tiempo de viaje).

Los pacientes que recibieron la intervención basada en MBSR mostraron una reducción en los puntajes de ansiedad y depresión, además de mejoras en la calidad de vida física y psicológica. También puntuaron más alto en un cuestionario que medía varios aspectos de mindfulness (por ejemplo, ser consciente de experiencias internas y externas).

Seis meses después, los pacientes que habían participado de MBSR todavía presentaban una reducción significativa de la depresión y mejoras en su calidad de vida, con una tendencia hacia la reducción de la ansiedad. Los pacientes expresaron estar muy satisfechos con la intervención basada en mindfulness.

Los resultados de este nuevo estudio muestran que una intervención basada en MBSR es factible y bien aceptada por pacientes con EII. El estudio también sugiere que entrenar a los pacientes en prácticas basadas en mindfulness para seguir en la vida diaria puede llevar a beneficios duraderos y significativos, que incluyen estrés psicológico reducido y mejor calidad de vida. El Dr. David Castle, autor principal del estudio, comenta: “Este trabajo refuerza la interacción entre aspectos mentales y físicos del funcionamiento y subraya la importancia de abordar ambos aspectos en todos nuestros pacientes.”

Por supuesto, se necesitan más estudios para demostrar los beneficios de las técnicas de mindfulness, incluido si pueden ayudar a reducir los síntomas de EII y las recaídas. A continuación nombramos dos limitaciones importantes que tuvo el estudio:

  1. Los pacientes no fueron asignados al azar a un grupo control y otro que recibiría la intervención basada en MBSR.
  2. El estudio no evaluó el impacto en las medidas de la actividad de la enfermedad, incluidos los brotes de EII.

El Dr. Castle recomienda además conseguir una muestra más grande para evaluar adecuadamente la efectividad de los programas grupales basados en mindfulness para pacientes con EII.

Fuente: Psypost
Imagen: radu emanuel (Unsplash)