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Enciendes la televisión y comienzas a ver tu programa favorito. De pronto aparece, en el espacio publicitario, un cremoso helado, una majestuosa hamburguesas acompañada de pollo, papas fritas y una enorme y refrescante bebida. Apetecible, ¿verdad?

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Estas imágenes logran estimular nuestro cerebro de una manera normal: recompensas sentir hambre, sin embargo, en los adolescentes con sobrepeso ocurre algo distinto. Según un estudio de la universidad de Dartmouth, en los cerebros de estos adolescentes se da  una estimulación desproporcionada que incluye a las regiones que controlan el placer, el gusto y la boca.

Para el estudio, que fue publicado en la revista Cerebral Cortex, los investigadores utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional para examinar las respuestas del cerebro en veinticuatro anuncios de comida rápida y comerciales no alimentarios en adolescentes con sobrepeso y con peso saludable entre las edades de 12 y 16 años.

Los comerciales fueron incorporados mientras los adolescentes miraban el  programa de televisión, “The Big Bang Theory“. Los mismos no tenían conocimiento del propósito del estudio.

Los resultados muestran que, en todos los adolescentes, las regiones del cerebro implicadas en la atención, lóbulo occipital, circunvoluciones temporal superior, la ínsula derecha, la recompensa de procesamiento y la corteza orbitofrontal, fueron las áreas más activas durante la visualización de anuncios de comida, que en los comerciales no alimentarios.

Además, los adolescentes que tenían mas grasa corporal mostraron una mayor actividad relacionada con la recompensa en la corteza orbitofrontal y en regiones asociadas con la percepción del gusto, que los adolescentes de peso saludable, de acuerdo con las conclusiones del estudio.

Fueron las áreas más activas durante la visualización de anuncios de comida, que en los comerciales no alimentarios

Pero esto no fue todo, los anuncios de comida también activaban las regiones del cerebro que controlan la boca. Según los científicos, esta región es una parte muy importante del sistema sensorial para el aprendizaje por observación. Lo que significa que hay una fuerte probabilidad de que los adolescentes con sobrepeso, simulen mentalmente que comen mientras ven los anuncios de comida.

“Estas respuestas cerebrales pueden mostrar uno de los factores por los cuales los comportamientos alimenticios poco saludables quedan reforzados y se convirtieron en hábitos que potencialmente dificultan la capacidad de una persona para bajar de peso en el futuro. El circuito de recompensa del cerebro implica la liberación de dopamina y otros neurotransmisores químicos que dan placer y pueden conducir a un comportamiento adictivo”, explicaron los autores.

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“Aunque estudios previos han mostrado respuestas de recompensa cerebral aumentadas ante la visualización de comida apetitosa, el estudio de Dartmouth es uno de los primeros en extender esta relación a las señales de los alimentos en el mundo real, por ejemplo, los anuncios de televisión para McDonald’s y Burger King, que los adolescentes encuentran con regularidad”, añadieron los investigadores.

“Se cree que comer poco podría involucrar a la vez un deseo inicial de comer una comida tentadora, como un pedazo de  torta. Por lo tanto las estrategias de intervención de la dieta se centran en gran medida en la minimización o inhibición del deseo de comer la comida tentadora. La lógica es que si uno no desea, entonces uno no come” concluyó  Kristina Rapuano, directora de la investigación.

Fuente: Psychcentral