Hace ya muchos años se sabe que el autismo no es un tipo de esquizofrenia, pero lamentablemente todavía hoy, en pleno siglo XXI, existen profesionales de la salud mental que proliferan esta anticuada y refutada teoría. Analia Infante escribió para AutismoDiario, un artículo de opinión que nos recuerda que las teorías no son inocuas:

Las teorías de las que estamos hablando no son nada inocentes y pueden hacer mucho daño. Yo puedo denunciar a mi vecino por robo, pero si no tengo pruebas de su culpabilidad, no será acusado como tal.

Pero alguien puede venir a decir que soy una madre fría, que ignoro a mi hijo al punto de causarle una modificación neurológica; o que por el contrario, soy sobre-protectora al punto de ahogarlo y dejarlo al borde de la asfixia física, una acusación equivalente a producirle lesiones agravadas por el vínculo, y escudarse en que su única prueba son las horas invertidas en leer teorías de vaya a saber hace cuantos años… «Señor juez: mi vecino es culpable de robo. No tengo pruebas, ni fue testigo de ello, pero tengo muchas horas invertidas en leer las novelas policíacas de Agatha Christie».

La psicosis no es inherente del autismo. Esto ya lo argumenté al inicio de la nota con un par de datos puntuales del DSM 5. Tal vez, para el «ojo inexperto», pueda surgir una confusión entre las estereotipias o la sinestesia, con un estado psicótico, pero nada más errado.

Lee el artículo completo en Autismo Diario.

Agradezco al psicólogo José Enrique Morales por enviarme esta nota.

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