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Un día, al tomar la decisión de utilizar tonos marrones para las personas que iba a poner en mi decoración, una de mis compañeras de trabajo se escandalizó y me dijo que no los hiciera “chombos” (así se les llama a las personas de piel oscura en Panamá), que eso se iba a ver “feo”. Me sorprendió no solamente porque hoy en día se defiende mucho la igualdad y diversidad sino también porque estoy en un país donde la mayoría de las personas es de piel oscura y aún así la gente piensa de esta manera, ya sea consciente o inconscientemente. Estoy segura que muchos han tenido este tipo de experiencias que sorprenden y molestan, pero para nuestra alegría, un estudio publicado en Febrero del 2016 en el  journal Psychology of Consciousness: Theory, Research, and Practice, encontró que la conducta racial y prejuiciosa puede ser reducida significativamente mediante la práctica de una meditación mindfulness breve.

Investigaciones extensas han demostrado que incluso las personas que valoran la igualdad y diversidad exhiben reacciones negativas hacia personas de diferentes razas (1, 2 y 3 por ejemplo). Estas respuestas sesgadas sutiles se denominan asociaciones implícitas y ocurren automáticamente, fuera de la conciencia. Muchos estudios han encontrado que las actitudes negativas inconscientes se asociación con conductas discriminatorias incluyendo el sesgo en decisiones sobre contratos de empleados, comunicación y confianza en las interacciones sociales. Con tan serias consecuencias, es muy importante entender cómo tratar estas asociaciones implícitas que pueden afectar de manera negativa la toma de decisiones, sin que tengamos conciencia de ello.

Los investigadores en psicología social Adam Leuke y Bryan Gibson, de la Universidad de Michigan Central, encontraron que 10 minutos diarios de meditación mindful redujeron significativamente las conductas raciales sesgadas. El estudio contó con 124 estudiantes blancos que utilizaron un juego de computadora diseñado para evaluar cómo influenciaba la raza de otros jugadores a la toma de decisiones basadas en la confianza. Los participantes que escuchaban una meditación mindful guiada antes del juego eran significativamente más propensos a confiar en los compañeros equitativamente; favorecieron a los individuos blancos un 3% más que a los individuos negros. Los participantes del grupo control mostraron un mayor sesgo racial al confiar en individuos blancos un 14% más que en individuos negros.

Este estudio se suma a muchos otros que investigan la conexión entre la conciencia mindful y la discriminación; aunque lo que lo diferencia de otros estudios sobre este tema es que muestra que incluso una exposición breve a ejercicios mindfulness generales, puede contribuir a reducir los sesgos implícitos. El audio en cuestión, consistía en guiar a la audiencia a ser más consciente de las sensaciones corporales y los pensamientos sin juzgarlos. No se hacía referencia a la igualdad o las razas o a ningún contenido basado en enseñanzas.

Los hallazgos de Leuke y Gibson sugieren que el mindfulness – la simple práctica de concentrar la atención en las sensaciones experimentadas y los pensamientos – tiene el potencial de desviar prejuicios negativos inconscientes y fomentar la igualdad y el trato justo. Los autores afirman que el mindfulness es una técnica que podría mejorar las relaciones raciales, ya que nos ayuda a ver a otros tal cual son, poseyendo las mismas cualidades innatas y esencia que nosotros.

Fuente: Psypost