Ayer estaba dando una clase de maestría hablando de su trabajo cuando un estudiante la buscó en su teléfono y nos enteramos en ese momento: Edna Foa acababa de fallecer.
Edna Foa era profesora de psicología clínica en la Universidad de Pensilvania, donde dirigió el Centro para el Tratamiento y Estudio de la Ansiedad. Fue una autoridad internacionalmente reconocida en el campo de la psicopatología y el tratamiento de los trastornos de ansiedad, y abordó la comprensión y el tratamiento de los trastornos mentales desde una perspectiva cognitivo-conductual.
Su contribución más duradera fue demostrar, con décadas de investigación rigurosa, que los tratamientos basados en exposición funcionan. Desarrolló la Exposición Prolongada para el TEPT y sentó las bases empíricas de la Exposición con Prevención de Respuesta para el TOC, dos de los tratamientos con mayor respaldo científico disponibles hoy.
Foa nació en Haifa en 1937. Obtuvo su licenciatura en Psicología y Literatura en la Universidad Bar Ilan en 1962, y completó su doctorado en Psicología Clínica en la Universidad de Missouri en 1970. A lo largo de su carrera publicó más de 500 artículos y libros, y formó a generaciones de clínicos e investigadores alrededor del mundo.
Sus reconocimientos incluyen el Premio por Contribuciones Científicas Distinguidas a la Psicología Clínica de la American Psychological Association, el Premio de Logros de por Vida de la International Society for Traumatic Stress Studies, y fue nombrada una de las 100 Personas Más Influyentes del Mundo por la revista TIME en 2010.
Su influencia llegó incluso a la clasificación diagnóstica: fue presidenta del subcomité del DSM-IV para el TOC y co-presidió el subcomité para el TEPT. Pocas personas han tenido tanto peso simultáneo en la investigación, la práctica clínica y la política científica de una disciplina.
Tengo un arrepentimiento concreto relacionado con ella: hace unos años hubo un entrenamiento en Argentina en el que Foa participaba como formadora. No fui. Las razones de ese momento me parecieron suficientes entonces. Hoy no. Hay cosas que uno entiende solo cuando ya no son posibles.
Su trabajo, sin embargo, sigue vivo y disponible. La Exposición Prolongada está manualizada. Sus textos son accesibles. Sus videos de entrenamiento circulan. Eso es, en parte, lo que hace grande a un científico: que su contribución sobreviva su presencia.
Desde Psyciencia queremos reconocer lo que significó Edna Foa para la psicología clínica basada en evidencia, y para todos quienes trabajamos tratando de reducir el sufrimiento de las personas con herramientas que realmente funcionan. Fue una de las grandes.