El mindfulness es uno de los temas psicológicos más populares de la actualidad. En casi todos los cursos y congresos científicos hay un panel relacionado a los beneficios del mindfulness sobre la salud mental. Nosotros mismos, desde los inicios de Psyciencia, le hemos dado una amplia cobertura con artículos introductorios, artículos especializados para terapeutas y hasta ejercicios de conciencia plena para descargar.

Pero como en toda ciencia, siempre es bueno ser escépticos y cautelosos con todo tipo de tratamiento, en especial con los estudios que siempre reportan efectos excesivamente positivos. Eso nos ayuda a cuidarnos de los sesgos de interpretación y publicación.

Con ese mismo fin, un grupo de investigadores canadienses desarrolló un metanálisis para la revista Plos ONE y sus resultados alertan sobre el sesgo en la publicación de estudios excesivamente positivos en torno al mindfulness.

El metanálisis consistió en evaluar 124 investigaciones publicadas en revistas académicas y 36 revisiones. Al hacer los análisis estadísticos correspondientes se encontró que el 88% (109) de ellas había reportado que las terapias basadas en mindfulness eran efectivas, lo cual representa un porcentaje sospechoso, ya que los investigadores preveían –a causa de sus caracteristica de población y estadísticas– un beneficio no mayor al 53%. También se halló que ninguno de los 36 metanálisis previos habían tomado apropiadamente en cuenta los beneficios exagerados del mindfulness en sus resultados, y sólo 3 estudios publicaron sus resultados negativos en torno al mindfulness. Los invetigadores también examinaron 21 ensayos que se habían inscrito en la base de datos de investigaciones estadounidense ClinicalTrials.gov y encontraron que el 62% de esos estudios no se habían publicado después de 30 meses, lo que da también a entender que existe una tendencia a publicar sólo artículos positivos.

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«La proporción de los beneficios de las terapias basadas en mindfulness podría exagerar lo que ocurre en realidad en la práctica,» detallaron los autores.

¿A qué se debe esta exageración en los resultados?

Una de las ventajas de los metanálisis es que nos permiten contar con una gran cantidad de estudios nos proporcionan datos y explicaciones más abarcativas.

Una de las explicaciones esbozadas por los autores sugiere que la mayoría de los estudios sobre mindfulness se realizaron con poblaciones muy pequeñas (el 47% tenía menos de 50 participantes), lo que los hace más susceptibles a las variables extrañas y a exagerar sus resultados.

Otro factor fue que las investigaciones no contaban con una medida consistente y estable que definiera el éxito terapéutico del mindfulness. Lo que da pie a que los investigadores elijan la/s variable/s que ellos consideren importante para declarar que el tratamiento funcionó y menosprecien otros factores y efectos negativos.

Los autores también consideraron al sesgo de publicación como un factor importante y que se caracterizó por no publicar sus investigaciones cuando sus resultados no fueron favorables.

¿Qué debe hacerse para evitar la excesiva tendencia de resultados positivos?

El ámbito académico-científico es altamente competitivo. Los investigadores sufren de una constante presión por publicar investigaciones novedosas y prometedoras en revistas de renombre y la mayoría de ellas no está dispuesta a publicar datos que encuentren resultados negativos. Por eso es que a diario las investigaciones que más llaman la atención son las que dicen haber encontrado el efecto de «x» y no las investigaciones que no encontraron datos significativos de «x».

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Por eso es importante que los científicos y los psicólogos en particular seamos muy conscientes de los sesgos de publicación. Esto nos permitirá tomar distancia y entender cada investigación en su contexto y el alcance de sus resultados. Cabe destacar que los sesgos de publicación no se dan sólo en psicología. Todas las ciencias sufren de estos errores y por eso son constantemente revisadas –como en este caso– por análisis externos que ayudan a corregir cualquier tendencia.

Los autores de este estudio recomiendan que los investigadores firmen acuerdos con las revistas para que se publiquen sus resultados sin importar si son favorables o no, y que permitan conocer qué esperan evaluar. Parece una opción muy idealista, pero es la mejor alternativa para asegurar que los resultados científicos no queden ocultos.

¿Esto significa que el Mindfulness no sirve?

Llegamos al punto que muchos estaban esperando. ¿Significa que debo dejar de lado el mindfulness?, y tratarlo como un timo o una estafa psicológica?

Los autores son claros. Sus hallazgos no lo invalidan como un recurso terapéutico eficaz y de bajo costo que pude ayudar a muchas personas que afrontan problemas de salud. Sino que este estudio resalta la necesidad de pruebas más controladas que permitan reducir los posibles sesgos de publicación–del cual todos somos suceptibles–y diseñar investigaciones con muestras más representativas que reduzcan la influencia de los factores externos y sobre todo de que todas utilicen definiciones claras y objetivas sobre el éxito del tratamiento para que así sea más fácil poder ponerlas a prueba y conocer con mayor precisión a quién beneficia el mindfulness y en qué medida.

Fuentes: Nature; MedicalDaily