Carrera universitaria

Existen estudios que indican que al menos un 40% de la población universitaria no está seguro con la decisión que ha tomado en su nuevo rumbo académico. Es muy común que haya llegado el momento en que te preguntes si eres parte de este porcentaje o si has comenzado a sentir que hay grandes señales que indican que debes renunciar y elegir otro camino.

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Te recomiendo que analices si quieres cambiar de carrera antes de terminar con un título universitario, ya que sino perderás tiempo y esto provocará inconformidad e infelicidad en el futuro. Está bien cometer errores siempre y cuando sepamos cómo arreglarlos.

Escoger la carrera equivocada es algo que ocurre en la vida, no debes sentirte mal por eso. Pasamos toda nuestra vida descubriendo quienes somos, tener dudas es algo que te ayudará a tomar las decisiones correctas en el camino al éxito.

Aquí te dejamos 9 razones con la que podrías sentirte identificado.

1.- No escogiste tu carrera
Esto sucede muchas veces por distintas razones. Problemas familiares, dificultades económicas, falta de orientación o la más común, por dejar que otros escogiesen que era lo mejor para ti llevándote al extremo opuesto de tus sueños.

2.- Coincidiste con tiempos malos

Esto hace mención a la frase “víctima de la situación”. Puede que en un mal momento de tu vida se te presentara lo que llamamos “bote salvavidas”. Una beca, una oportunidad que no podías dejar pasar pues lo que de verdad querías estaba muy lejos de ser real o en ese momento parecía imposible. Entonces te embarcaste en una carrera que no te gustaba, pero que era “necesaria”.

3.- Te cuesta mucho cumplir con tus deberes
Si no lo amas, no lo hagas. El cansancio es algo que llega a la vida del estudiante universitario en cualquier momento. Las carreras universitarias exigen ciertos sacrificios y se te presentarán temas bastantes difíciles a lo largo de ella, pero cuando sientes que aquello que estudias no te emociona, no te interesa y es más una obligación que un placer, es hora de cambiar las cosas.

4.- Sigues pensando en aquello que pudo ser
Soñar despierto es una clara señal de una latente necesidad de cambiar de rumbo. No es algo normal estudiar ingeniería e imaginar que interesante habría sido poder ir a una escuela de arte o viceversa. Si tienes dudas, lo más sensato es tomar una pausa y pensar que es lo que de verdad quieres antes de avanzar más.

5.- El amor al dinero
Está bien esperar ganar dinero con tu profesión, pero esto no debe ser lo que principalmente te motive a estudiar en la universidad. A la larga puede resultar que hiciste un buen capital con lo que estudiaste, pero odias tu trabajo. O puedes encontrar el trabajo de tus sueños al escoger aquello que te apasiona.

6.- El miedo a no dar la talla
Muchos compositores, escritores, pintores o artistas tienden a escoger carreras universitarias contrarias a su vocación por miedo a no cumplir las expectativas de las personas con las que conviven a diario. Pudo ocurrir que preferiste complacer a mamá y papá que a ti mismo.

7.- Es mejor irse por lo seguro
También se le conoce como miedo al fracaso. Lo que querías estudiar era muy largo, muy difícil o con un campo laboral muy bajo en donde vives, así que decidiste irte por algo más básico y no arriesgarte a no poder con el reto que suponía seguir tus sueños. Esto hará que tarde o temprano, tus deseos y vocación te lleven la contraria en tu trabajo.

8.- Me moriré de hambre
Debemos aprender a ver más allá de nuestras fronteras. Lo que nos gusta a veces es difícil de alcanzar, pero no imposible. Que no consigas trabajo a la primera después de graduarte es algo que probablemente experimentes en cualquier carrera, haber escogido una carrera con más posibilidad de contratación no te exenta de esto. Puedes probar trabajos que pagan bien sin experiencia previa, mientras estudias lo que de verdad te sientes llamado a ejercer.

9.- No todos nacemos para ir a la universidad
Es tan claro como se lee. Existen carreras universitarias para casi todo lo que nos gusta, pero esto no significa que nuestra felicidad esté en una de ellas. Tu verdadera vocación puede estar muy lejos de aquello que has decidido ser por alguna de las razones que te hemos mostrado. Estudiar te ayuda a superarte y a abrirte puertas al éxito, pero un estudiante que no ama lo que hace será en un futuro un profesional mediocre.

Espero que estas razones te ayuden a darte cuenta de que tomar una decisión errónea a la hora de elegir una carrera no es tan malo como creías. Piensa que todos los errores se pueden arreglar si buscas la forma correcta de hacerlo.

Es una tarea difícil conocerse a uno mismo, incluso alguno se pasa toda una vida descubriéndolo. Pero si tú tienes la suerte de llegar a la conclusión de que en un futuro no vas a ser feliz con esa profesión que elegiste, sigue tu instinto y lucha por lo que realmente te apasiona y te gusta. Es tu oportunidad, no la dejes escapar. Tu felicidad depende de ello.

Imagen: Estudiante preocupada en Shutterstock

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