Rick Rubin es uno de los productores musicales más conocidos del mundo. Ha trabajado con referentes de la música como Beastie Boys, Lady Gaga, System of a Down, Metallica, Linkin Park y Jay-Z, entre muchos otros. En definitiva, es alguien que sabe mucho sobre el proceso creativo y el arte. Hoy vi una entrevista de 20 minutos que quiero compartir contigo porque, aunque habla principalmente del proceso creativo en el arte, tiene muchas ideas llenas de sabiduría que aplican a nuestra profesión. Compartiré el video y comentaré algunos de los puntos más importantes.
Rubin propone que la creación auténtica nace de la honestidad personal y no del deseo de complacer a otros. Esta es una pregunta que podemos hacernos cuando abordamos situaciones complicadas en nuestra vida y en nuestro trabajo: ¿cuál es nuestra intención?, ¿cuáles son los valores que guían nuestra labor día a día? Lo pregunto porque somos susceptibles de complacer a los pacientes cuando estamos más vulnerables, cuando nos preocupa no llegar a fin de mes o no tener suficientes consultas.
También argumenta que el arte debe tratarse como un diario íntimo donde las imperfecciones humanas son las que aportan valor y belleza real a la obra, no la perfección. Creo que esto tiene mucho valor para nosotros. A menudo estamos muy preocupados por hacer todo perfecto y en esa búsqueda de la perfección no ejecutamos. Solo analizamos y nos quedamos pensando. Tenemos que enfocarnos más en el proceso y no tanto en el resultado.
Rubin también observa que el éxito externo rara vez llena el vacío emocional. Con frecuencia veo pacientes que persiguen logros y reconocimiento, pero ninguno de los dos los satisface. El problema de fondo es que no tienen clara su identidad ni sus valores, y cuando eso falta, el reconocimiento externo se convierte en un sustituto efímero que nunca alcanza.
Finalmente, Rubin destaca la importancia de la meditación para separar quiénes somos del ruido constante de los pensamientos negativos. También sugiere que debemos ser curadores conscientes de lo que consumimos para nutrir nuestra capacidad de crear. Esto aplica directamente a nuestro trabajo. Tus intervenciones no tendrán la misma calidad si te la pasas consumiendo contenido rápido y vacío en las redes sociales. Atrévete a aburrirte y tómate el tiempo de profundizar en tus intereses. Y para eso hay que aprender a no fusionarse con los pensamientos que sabotean: «eres un fracaso», «no te va a salir bien», «se van a reír de ti». Esos pensamientos aparecerán, siempre lo hacen, pero no son hechos ni son tu identidad. Son ruido.