Psyciencia
  • Psyciencia Pro
    • Únete a Psyciencia Pro
    • Inicia sesión
    • Webinars
    • Recursos
    • Tips para terapeutas
    • Watson (podcast)
    • Café (red social)
  • Ciencia
  • Clínica
  • Biografías
  • Recursos
    • NORMAS APA
  • Nosotros
    • Nosotros
    • Uso de IA
    • Publicidad
    • Archivo
  • TIENDA
Psyciencia
  • Psyciencia Pro
    • Únete a Psyciencia Pro
    • Inicia sesión
    • Webinars
    • Recursos
    • Tips para terapeutas
    • Watson (podcast)
    • Café (red social)
  • Ciencia
  • Clínica
  • Biografías
  • Recursos
    • NORMAS APA
  • Nosotros
    • Nosotros
    • Uso de IA
    • Publicidad
    • Archivo
  • TIENDA
  • Artículos de opinión (Op-ed)

Una regla para no odiar mi trabajo

  • 13/06/2026
  • David Aparicio

Tengo una regla nueva: no atiendo más de dos pacientes seguidos.

Después de probar otras cosas que no funcionaron (diferentes horarios, bloques de atención, distintas configuraciones de agenda) encontré un método que me funciona muy bien que me da libertad y que me permite disfrutar más de mi trabajo y desarrollarlo mejor.

No atender más de dos pacientes seguidos no es una sugerencia o una opción. La he puesto como una regla que intento no negociar. Si termino una sesión y ya he tenido otra antes, la siguiente tiene que esperar al menos una hora. No importa si el hueco en la agenda está disponible. No importa si el paciente solo puede en ese horario. Dos sesiones seguidas y una hora de descanso. Empiezo a las 11 de la mañana y mi último turno es a las 6 de la tarde. Atiendo cuatro días a la semana, máximo 24 pacientes. Una hora por sesión.

Así son los bloques de trabajo.

Cometí los mismos errores que comete casi todo el mundo. Llenaba la agenda porque podía llenarla (todavía puedo). Decía que sí a horarios que no me convenían porque el paciente lo necesitaba o porque no quería perder el caso. Terminaba días con seis o siete sesiones seguidas, cenando tarde, sin haber salido del consultorio, con la cabeza todavía en la última sesión. Decía que no me afectaba, pero después no tenía energía para otros ámbitos de mi vida: planificar, escribir, desarrollar ideas en Psyciencia.

Si quiero hacer este trabajo toda la vida, no puedo dejar que se vuelva aversivo. Cuando algo se asocia sistemáticamente con agotamiento, con la sensación de no poder más, con el deseo de que termine el día, terminas evitándolo. Y yo no puedo permitirme evitar la clínica. Me importa demasiado como para arruinarla por no saber decir que no a un turno extra.

Los pilotos de avión tienen límites regulados de horas de vuelo: 8 horas en operaciones de un solo piloto, 10 en operaciones de dos pilotos. Ese límite no es opcional, no depende de cómo se sientan ese día, no importa si hay demanda. Lo que está en juego es la vida de cientos de personas. En clínica pasa algo similar: la atención, las intervenciones y la capacidad de sostener el malestar emocional pueden deteriorarse cuando no hay descanso. Y cuando eso pasa, la calidad del trabajo también.

Pero hay también una razón más práctica: la regla me ahorra el dilema. Cuando no hay una norma clara, cada solicitud fuera de horario activa el mismo circuito — ¿puedo?, ¿debo?, ¿cómo lo acomodo? — y ese proceso consume energía, a veces tanta como la sesión misma. Cuando la regla existe, no hay nada que deliberar. Las regla me hace libre.

Ayuda también que mis horarios de atención son públicos. Uso un servicio de agenda online: el paciente entra, ve los espacios disponibles y selecciona el que le conviene. Sin mensajes de ida y vuelta, sin negociación.

Muchos creerían que puedo darme el lujo de no dar sesiones de emergencia porque no trabajo con pacientes con problemáticas graves. Pero lo cierto es que trabajo con pacientes en riesgo suicida y con desregulación emocional severa.

La realidad es que los casos donde realmente necesito salirme de mi agenda son muy pocos. No me piden abrir turnos extra o entienden muy bien mis horarios y las reglas de pago y cancelaciones. Y cuando llaman por una emergencia clínica, los contengo con el protocolo de llamadas de DBT, con un plan de crisis construido desde el inicio del tratamiento, y con límites que el paciente conoce y entiende.

La disponibilidad permanente no protege al paciente. A veces lo daña, los fragiliza y los invalida, porque le quita la oportunidad de aprender a tolerar y a usar los recursos que tiene.

¿Fue fácil establecer las reglas?

Al principio no fue fácil. Cuando comparaba mi agenda con la de otros colegas aparecía el pensamiento de que no estaba haciendo lo suficiente. Pero al examinarlo me di cuenta de que estaba fusionado con una idea muy simple: más siempre es mejor, y si tienes tiempo libre es porque algo estás haciendo mal. Cuando lo miro así, no hay evidencia de que esté fallando. Dirijo un grupo DBT, doy clases de posgrado, trabajo en Psyciencia todos los días. Y nadie puede dar lo mejor de sí mismo desde el agotamiento. Hacer terapia exige mucho: atención, creatividad, disposición. Nada de eso funciona cuando ya no te queda energía. Ahí es donde toca practicar defusión y clarificar cuáles son tus valores.

¿Qué hago en esas horas libres? Salir del consultorio, escuchar música, tomar un poco de sol. Dar una vuelta. Comprarme un café. Pensar en el próximo artículo de Psyciencia (este artículo es el resultado de ello). Pensar porque nuestro trabajo como clínicos exige pensar y mucho.

No escribo esto para prescribir un modelo. Cada quien tiene su contexto, sus deudas, sus compromisos, su punto de saturación. Escribo esto porque quiero compartir el método que me funciona y quizás pueda ayudarte a atreverte a pensar tus horarios y tu trabajo de otra forma. Una manera que te funcione a ti y que te permita ofrecer la más alta calidad en cada minuto de atención. En mi caso esta regla es lo que me permite seguir haciendo este trabajo sin terminarlo odiando y llegar a cada sesión con capacidad real de estar presente.

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X

Relacionado

David Aparicio

Editor general y cofundador de Psyciencia.com. Me especializo en la atención clínica de adultos con problemas de depresión, ansiedad y desregulación emocional.

Temas relacionados
  • Clínica
  • DBT
  • Regulación emocional
  • Salud mental
  • Tips para psicoterapeutas

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Psyciencia
  • Contáctanos
  • Publicidad
  • Nosotros
  • Publica
Psicologia y neurociencias en español todos los días

Ingresa las palabras de la búsqueda y presiona Enter.