Amabilidad
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Hacerles bien a otros se siente bien, y cuando se trata de los niños también los hace más felices y populares, según una interesante investigación. En la misma se encontró que los niños que se esfuerzan por demostrar amabilidad a otros a través de sus actos, son más felices y experimentar mayor aceptación de sus pares.

Kimberly Schonert-Reichl y Kristin Layous, autoras del estudio, piensan que una mayor aceptación de los pares también es clave en la prevención del bullying.

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Publicada en PLOS ONE, la investigación examinó cómo estimular la felicidad en estudiantes de entre 9 y 11 años. Cuatrocientos estudiantes de Vancouver participaron del estudio. A la mitad de los niños la maestra les pedía que realizaran 3 actos de amabilidad (a quien quisieran) por semana y a la otra mitad se les pidió que visitaran 3 lugares placenteros por semana. El experimento duró 4 semanas.

Antes y después de la intervención, los estudiantes completaban el Satisfaction With Life Scale adapted for children (que mide satisfacción con la vida), el Subjective Happiness Scale adapted for children (que medía felicidad y la versión para niños del Positive and Negative Affect Schedule (que medía afecto positivo).  Además, se les proveía una lista con los nombres de sus compañeros y se les pedía que marcaran el nombre de aquellos con quienes les gustaría trabajar en actividades escolares (para medir aceptación). Se les decía que podían marcar tantos nombres como quisieran, fueran muchos o pocos.

Luego de 4 semanas, los estudiantes volvieron a reportar sobre sus niveles de felicidad e identificaron compañeros con los que les gustaría trabajar. Si bien ambos grupos dijeron estar más felices, los niños que habían llevado a cabo actos de amabilidad seleccionaron un número mayor de compañeros con los que querían trabajar en actividades escolares.

“Mostramos que la amabilidad tiene algunos beneficios reales para la felicidad personal de los niños pero también para la comunidad del salón”, dice Schonert-Reichl.

Las autoras opinan que, al pedirles a los niños que sean amables con otros, se puede crear una conexión única que reduzca la posibilidad de que se den situación de bullying.

Fuente: University of British Columbia; PLOS ONE