El iPad, un dispositivo que ya se ha hecho bastante común en muchos hogares, donde se lo utiliza para diversas actividades que van desde leer las noticias hasta jugar al Fruit Ninja, también podría ser muy útil para ayudar a los niños en el espectro autista que no han desarrollado mucho el habla, a hacerlo.

Un nuevo estudio indica que los niños con autismo que no han desarrollado mucho el lenguaje verbal pueden aprender a hablar más tarde de lo que se pensaba, y los iPads están cumpliendo un rol cada vez más importante para hacer que eso suceda, de acuerdo con Ann Kaiser, una investigadora en el Vanderbilt Peabody College de educación y desarrollo humano.

En un estudio financiado por Autism Speaks, Kaiser encontró que los dispositivos generadores de discurso que se utilizan para estimular el habla en niños de entre 5 y 8 años pueden lograr un desarrollo de palabras habladas considerablemente mayor, comparados con otras intervenciones. Todos los niños en el estudio aprendieron nuevas palabras habladas y muchos aprendieron a producir frases cortas mientras avanzaban en el entrenamiento.

“Para algunos padres, esa fue la primera vez que fueron capaces de conversar con sus niños. Con la entrada de los iPads, esa clase de comunicación puede volverse posible para un número mayor de niños con autismo y sus familias”, dice Kaiser.

[quote_right]Todos los niños en el estudio aprendieron nuevas palabras habladas.[/quote_right]

Los dispositivos alternativos para aumentar la comunicación verbal (que emplean símbolos, gestos y emisión de discurso) han sido utilizados por décadas por la gente que tiene dificultades para hablar. Ahora, con la disponibilidad de aplicaciones que emulan a dichos dispositivos, el iPad ofrece una manera accesible, barata y más amigable para ayudar a niños con autismo mínimamente verbales a comunicarse. Además, el iPad es mucho menos estigmatizante para las personas jóvenes con autismo que lo utilizan para comunicarse con otros estudiantes, maestros y amigos.

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La razón por la cual los dispositivos generadores de discurso como el iPad son efectivos para promover el lenguaje es simple: “Cuando decimos una palabra suena un poco diferente siempre que la repetimos, y las palabras se combinan y toman características acústicas ligeramente diferentes en distintos contextos. Cada vez que el iPad dice una palabra, suena exactamente igual, lo cual es importante para los niños con autismo, quienes generalmente necesitan que las cosas sean tan consistentes como sea posible”, explica Kaiser.

Para el momento en que alcanzan la edad escolar, sólo un tercio de los niños con autismo han dominado algunas palabras. Previamente, los investigadores pensaban que si los niños con autismo no habían empezado a hablar a la edad de 5 o 6 años, era poco probable que adquirieran el lenguaje hablado. Pero a Kaiser la motivan los resultados del estudio y cree que sus estudios con el iPad podrían ayudar a cambiar esa noción.

Basada en los resultados de este estudio, Kaiser ha comenzado un nuevo estudio longitudinal (de 5 años) apoyado por el National Institutes of Health’s Autism Centers of Excellence con colegas de la UCLA, la Universidad de Rochester y Cornell Weill Medical School. Ella y un equipo de investigadores y terapeutas de los 4 lugares están utilizando iPads en dos intervenciones contrastantes (enseñanza directa y enseñanza naturalista) para evaluar la efectividad de las dos intervenciones comunicativas en niños que tienen autismo y utilizan mínimamente el lenguaje hablado.

En el enfoque de enseñanza directa, se les enseña a los niños habilidades de comunicación como prerequisito (tales como emparejar objetos e imitación motora y verbal) y habilidades básicas de comunicación (por ejemplo, pedir objetos) en una prueba masiva. Por ejemplo, un compañero adulto puede presentar de 5 a 10 oportunidades consecutivas para que el niño utilice el iPad con el fin de pedir un objeto de su preferencia. Durante dichas oportunidades el niño es estimulado para utilizar el iPad para hacer sus pedidos y puede recibir asistencia física si no es capaz de utilizar el iPad de forma independiente.

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[quote_center]Para algunos padres, esa fue la primera vez que fueron capaces de conversar con sus niños. [/quote_center]

En el enfoque de enseñanza naturalista, el adulto modela el uso del iPad durante el juego y la conversación. También enseña a tomar turnos, utilizar gestos, jugar con objetos y prestar atención social al compañero durante los juegos. Se provee un número limitado de estimulaciones para utilizar el iPad para decidir, comentar o hacer pedidos.

En ambos enfoques, los niños tocan los símbolos en la pantalla y escuchan al dispositivo repetir las palabras y a veces dicen las palabras ellos mismos. Se los anima a utilizar tanto las palabras como el iPad para comunicarse, y el terapeuta adulto utiliza ambas modalidades de comunicación en las sesiones instructivas.

Los resultados del estudio de Autism Speaks estarán disponibles en la primavera del 2014; el estudio NIH continuará hasta la primavera del año 2017. Puedes encontrar más información en Kidtalk.org.

Cabe destacar que el iPad es una tablet y, como todos sabemos, no es la única que existe. Tal vez el estudio utilizó el iPad por su sencillez y porque hay mayor cantidad de aplicaciones disponibles para este dispositivo en particular, pero quizás en un futuro las aplicaciones puedan utilizarse en tablets que operen con otros sistemas diferentes a iOS.

Fuente: Vanderbilt
Imágen:  Rasmus Fritzon (Flickr)

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