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Los niños con Trastornos por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) son significativamente más propensos a tener un trastorno de la alimentación, específicamente atracones, una condición que se diagnostica por lo general sólo en adultos. Estos fueron los resultados de un nuevo estudio del Johns Hopkins Children’s Center, publicados en el  International Journal of Eating Disorders.

[quote_center]Las chances de tener LOC-ES eran 12 veces más altas en niños diagnosticados con TDAH[/quote_center]

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Aunque muchos niños con TDAH pueden perder peso cuando se los trata con la droga estimulante regularmente prescripta para controlarlo, el TDAH  también ha sido asociado con el sobrepeso y la obesidad en dicha población, explica la líder del estudio, Dra. Shauna P. Reinblatt, Las causas por las que estos niños presentan exceso de peso, sin embargo, no son claras, pero los expertos sospechan que existe un vínculo entre la impulsividad del TDAH y la desregulación o pérdida de control sobre el apetito y el consumo de comida.

Para investigar esa posible conexión, Reinblatt y sus colegas reclutaron a 79 niños de entre 8 y 14 años de edad del área de Baltimore.

Cada uno de estos niños fue sometido a evaluaciones que incluían medidas objetivas y entrevistas. Los investigadores también incorporaron reportes de los padres para ayudar a diagnosticar o descartar un TDAH o LOC-ES (loss of control eating syndrome o síndrome de la pérdida de control al comer), cuyo criterio diagnóstico es similar al de los atracones en los adultos. Ambas condiciones están marcadas por una incapacidad para parar de comer algunas veces, incluso cuando se quiere parar. Además, todos los participantes fueron evaluados neuropsicológicamente para medir cuán buenos eran para controlar sus impulsos. Por ejemplo, en un test, se les pedía a los participantes que presionaran una tecla tan pronto como una nave espacial verde apareciera en la pantalla pero que se refrenaran de presionarla cuando una nave espacial roja apreciera. Se estimó que los niños con más respuestas incorrectas tenían un mayor déficit en el control de los impulsos y vice versa.

Reinblatt y sus colegas encontraron que las chances de tener LOC-ES eran 12 veces más altas en niños diagnosticados con TDAH, comparados con aquellos que no presentaban el trastorno. Además se observó que los niños que ya presentaban obesidad o sobrepeso y tenían LOC-ES, era 7 veces más probable que también tuvieran un TDAH, comparados con niños con sobrepeso u obesidad que no presentaban LOC-ES.

Cuando los investigadores observaron las tasas de impulsividad independientemente del diagnóstico de TDAH, encontraron que las chances de tener LOC-ES se incrementaron, con subas significativas en dos diferentes tests que medían impulsividad.

[quote_right] Los niños con TDAH que también presentan LOC-ES podrían tener un factor subyacente compartido[/quote_right]

Los resultados apuntan a un vínculo entre el TDAH y la desinhibición al comer, aunque Reinbatt dice que las raíces de la conexión subyacente se mantienen oscuras y que se requieren investigaciones adicionales. Los niños con TDAH que también presentan LOC-ES podrían tener un factor subyacente compartido, como por ejemplo una predisposición genética a la impulsividad.

Reinblatt asegura que deben llevarse a cabo más investigaciones teniendo en cuenta estos hallazgos y que también se necesita pensar en nuevas estrategias de tratamiento que se enfoquen en tratar la desinhibición en el comer que presentan los niños con TDAH Y LOC-ES.

Fuente: Johns Hopkins Children Center