Terminar o incluso comenzar una tarea o actividad con un niño con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, puede ser especialmente frustrante para él y extremadamente agotador para los padres, maestros u otros adultos que se relacionen con el niño.

Poner reglas y que los chicos realmente las sigan haría más fáciles las cosas, pero eso también puede ser todo un desafío en sí considerando que, como lo explica Elaine Taylor-Klaus, los niños con este trastorno pueden tener toda la intención de respetar las reglas pero, a menudo, las rompen “por accidente más que a propósito”. Ella hace una distinción clave entre “travesura” y “neurológico” (es decir, tener dificultades para seguir reglas por los síntomas del TDAH).

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Elaine Taylor-Klaus es cofundadora de ImpactADHD.com, una herramienta online de apoyo que entrena a los padres en el manejo efectivo de sus hijos con TDAH y otras necesidades “complejas”. Ella y otros expertos recomiendan las siguientes estrategias para ayudarte a poner reglas.

  1. Tener expectativas razonables.

Los niños con TDAH tienden a tener un retraso en el desarrollo con respecto a sus pares. Se debe tener en cuenta este dato al crear reglas, para que las mismas estén basadas en expectativas reales , dice Taylor-Klaus.

Se debe considerar tanto la edad como las habilidades del niño, dice ella. “Por ejemplo, no levantarse de la mesa por 30 minutos durante la cena podría ser una expectativa razonable para un muchacho de 14 años sin TDAH, pero podría ser mucho pedir para uno de 14 años con TDAH.”

[quote_center]No grites en el auto porque es peligroso y puede causar un accidente[/quote_center]

  1. Incluya a los niños en el proceso.

Sus hijos serán más propensos a seguir sus reglas si sienten que las mismas son razonables, y ellos han sido incluidos en el proceso, dice Cindy Goldrich, entrenadora parental, consejera en salud mental, entrenadora de maestras y PTSCoaching. Hable con sus hijos sobre las razones que tiene para cada regla y pídales aportes, recomienda ella.

Haga sus razones objetivas, es decir, que no sean personales, en vez de decir: “No grites en el auto porque no soporto cuando lo haces,” diga “no grites en el auto porque es peligroso y puede causar un accidente”, ejemplifica Taylor-Klaus.

Taylor-Klaus también advierte sobre las negociaciones acerca de la legitimidad de las razones. Ella está a favor de las reuniones familiares. “Si yo digo [a mis niños] ‘estén todos abajo en 15 minutos’ sin darles voto en esa decisión voy a obtener un motín o desobediencia.”

En vez de esto, lo discuten en las reuniones familiares y todos toman parte en la planificación y la solución de problemas (ella también prefiere la palabra ‘acuerdo’ en lugar de ‘regla’).

Goldrich subrayó, además, la importancia de escribir las reglas y ser claros con sus hijos sobre las posibles consecuencias.

  1. Limite las reglas.

Tratar de hacer cumplir muchas reglas simultáneamente solo confunde y abruma a todos, dice Diana Dempster, coach de padres y cofundadora de ImpactADHD.

Además, hay que considerar que los “niños con TDAH tienden a ir contra las reglas sólo porque son reglas,” dice Taylor Klaus. Tienden a resistirse a las estructuras porque se sienten encarcelados.

Reserve las reglas para lo que es realmente importante, tal como seguridad y reglas generales del tipo “no lastimamos a nadie a propósito” o “seguir direcciones de los adultos”, dice ella.

Taylor-Klaus tiene reglas sobre no jugar cerca de las puertas (“muy peligroso y probablemente hayan dedos aplastados”) y sobre confidencialidad.

“Mis hijos saben que pueden decirme cualquier cosa, y si la salud y la seguridad son un factor (por ejemplo, si les preocupa un amigo), la confidencialidad sale por la ventana y vamos a mantener la seguridad de la gente primero y ante todo.”

[quote_center]Apoye a su hijo para que aprenda de sus errores y lo haga mejor en el futuro[/quote_center]

“Lo creas o no, eso los hace sentir seguros e incrementa la probabilidad de que me hablen sobre ‘cosas’”.

Es vital tener en mente que se debe implementar una o dos reglas por vez, hasta que se conviertan en hábito (incluso si tienes una lista más larga de reglas de la casa), agrega Dempster.

  1. Deje que las reglas sean “las malas”.

“Use las reglas para establecer expectativas, límites y consecuencias y si se rompen (cosa que puedes esperar que pase a veces), no se regodee ni apunte a nadie,” dice Taylor-Klaus.

En lugar de esto, deje que las reglas sean las malas. Dempster compartió un ejemplo: “Si tienes una regla según la cuál tu hijo tiene que dejar la computadora con una sola advertencia, y la consecuencia de no hacerlo es no poder usarla la noche siguiente, diga: ‘Wow, desearía que pudieras usar la computadora esta noche pero las reglas dicen que no puedes. Lo siento mucho.’”

  1. Sea de apoyo.

“Permita que su hijo cometa errores sin hacer un mundo sobre ello”, dice Taylor-Klaus. Apoye a su hijo para que aprenda de sus errores y lo haga mejor en el futuro, agrega.

Ella recalca la importancia de tener compasión cuando se está reforzando una regla. “Recuerda, tu relación con tu hijo durará (esperemos) mucho más que tus reglas para la casa.”

Fuente: PsychCentral
Imagen: Pixabay