Elizabeth es madre de tres niños. Durante varios años pudo dedicar todo su tiempo a la crianza. Fue algo que decidieron junto a su esposo: ambos consideran que este es un asunto primordial, por lo que acordaron que ella se quedaría con los niños y que él trabajaría fuera del hogar. En ese tiempo Elizabeth se esforzó por darles la atención y el apoyo óptimos en cada aspecto de su desarrollo. Los llevaba a la escuela, a sus actividades extracurriculares, les cocinaba, supervisaba sus tareas, y estuvo con ellos en sus momentos de felicidad y tristeza. Debido a la situación económica, hace unos años tuvo que volver a trabajar fuera de la casa, y debió encontrar un balance entre la maternidad y su responsabilidad laboral. En los últimos meses las cosas se han ido dificultando. Su hijo mayor tuvo un accidente y necesita fisioterapia tres veces por semana. El más chico empezó la escuela primaria y está experimentando graves dificultades de aprendizaje. Su carga de trabajo como madre ha aumentado dramáticamente y su esposo no puede compartir la carga, entra a trabajar muy temprano en la mañana y vuelve a casa tarde en la noche, además su trabajo incluye diversos viajes de corta duración todas las semanas. Elizabeth se siente cada vez más exhausta. Ella se esfuerza por mantener la rutina: trabajo, viajes, comidas y tareas. Pero no tiene el tiempo ni la energía para compartir momentos de calidad con los niños, y menos aún para escuchar o lidiar con sus dificultades emocionales. Se ha vuelto fría e irritable, y los niños se quejan de que no es “la misma que solía ser”. Siente que es una madre terrible.

¿Sufre Elizabeth de burnout parental?

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¿Qué es el burnout?

El burnout se puede definir como “(…) un síndrome psicológico que emerge como una respuesta prolongada a estresores interpersonales crónicos en el trabajo. Las tres dimensiones clave de esta respuesta son cansancio abrumador, sentimientos de cinismo y desapego por el trabajo, y una sensación de ineficiencia y falta de logros”(Maslach & Leiter, 2016).

Una gran experiencia en la vida de muchas personas puede ser criar a sus hijos. Sin embargo, también puede ser estresante, y cuando madres o padres carecen de los recursos necesarios para manejar los factores estresantes relacionados con la crianza de los hijos, pueden desarrollar burnout parental. A esto se suman las crecientes exigencias sociológicas respecto de cómo se espera que sean criados los niños que luego serán considerados ciudadanos y se insertarán en un mundo laboral de competitividad creciente.

Adaptación de las dimensiones: Burnout Parental

Diversos estudios han encontrado que madres y padres pueden sufrir burnout debido a asuntos parentales (Pelsma, Roland, Tollefson, & Wigington, 1989), (Norberg, 2010), (Lindström, Åman, & Norberg, 2011), (Lindahl Norberg, Mellgren, Winiarski, & Forinder, 2014).

Respecto de los tres aspectos que conforman el síndrome del burnout laboral, los investigadores se vieron en la necesidad de realizar algunas adaptaciones para extrapolar conceptos y metodologías. Es por ello que reemplazaron la despersonalización sufrida por el trabajador con el distanciamiento emocional (Pelsma et al., 1989), (Roskam, Raes, & Mikolajczak, 2017).

“No es sorprendente que se descubriera que la despersonalización no era adecuada en el contexto parental. Aunque los empleados muy agotados pueden considerar a sus clientes o pacientes como números, los padres muy agotados no pueden “deshumanizar” a sus hijos. (…) Los padres que no sufren de psicosis o trastornos antisociales no pueden considerar la carne de su carne como objetos. Sin embargo, lo que pueden hacer es distanciarse de la fuente del agotamiento” (Roskam et al., 2017). En este estudio se observó que los padres tienden a desconectarse emocionalmente en lugar de físicamente, brindando atención práctica a la hora de dormir o alimentarse, pero se involucran menos emocionalmente, y son menos sensibles a sus hijos.

El burnout parental es un síndrome específico resultante de la exposición duradera al estrés crónico de madres y padres. Abarca tres dimensiones: un agotamiento abrumador relacionado con el papel de madre o padre, un distanciamiento emocional con los hijos y una sensación de ineficacia en el papel de madre o padre.

El estudio de Roskam, Raes y Mikolajczak examinó la superposición con el burnout laboral, con la depresión y con el estrés. Encontraron correlaciones bajas a moderadas que sugieren que existen relaciones significativas entre el burnout parental, el burnout laboral, el estrés y la depresión de madres y padres, pero también que el agotamiento de los padres no es sólo agotamiento, estrés o depresión. La independencia entre el agotamiento profesional y el parental indica que estar exhausto en el trabajo no implica estar exhausto en el hogar. Para muchos trabajadores que sufren burnout, la vida familiar puede verse como un refugio seguro y para muchas madres o padres que sufren burnout parental, el trabajo fuera del hogar parece ser un lugar seguro. Por lo tanto, este estudio confirma que el agotamiento es un síndrome específico del contexto en lugar de un síndrome sin contexto.

La prevalencia del agotamiento parental confirma la intuición de Procaccini y Kiefaber de que algunos padres están tan agotados que el término “burnout” es apropiado (Richards, 2010). (Roskam et al., 2017)

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¿Burnout parental o sólo maternal?

Una cuestión importante que analizaron los investigadores fue si el síndrome de burnout aplicaba sólo a las madres o si también incluía a los padres. Este interrogante surge del rol que tradicional y culturalmente se ha asignado al género femenino en torno a la crianza del los hijos y la administración del hogar familiar.

El estudio de Roskam señaló que aunque la gran mayoría de sus participantes fueron mujeres (lo que sugiere que todavía las mujeres pueden estar más involucradas en la crianza que los padres) el estudio confirma que el burnout también afecta a los padres. Los padres que se esforzaron en su paternidad (es decir, estaban interesados ​​en su equilibrio entre el trabajo y la familia y en ser padres, tenían la misma probabilidad de sufrir de burnout parental que las madres. Por lo tanto, independientemente de los puntos de corte utilizados, la prevalencia del agotamiento de los padres fue la misma entre madres y padres. Esto sugiere que el nombre “burnout parental” es más apropiado que “burnout materno,” especialmente a medida que los padres se involucran más en la crianza de sus hijos.

Investigaciones recientes

Con una muestra de 1723 madres y padres de habla francesa, investigadores examinaron la relación entre el agotamiento de los padres y 38 factores que pertenecen a cinco categorías: sociodemográficas, particularidades del niño, rasgos estables de los padres, crianza y funcionamiento familiar. El objetivo de la investigación era facilitar una mayor identificación de antecedentes/factores de riesgo para el burnout parental con el fin de informar las prácticas de prevención e intervención.

En 862 padres, primero examinaron hasta qué punto estos factores de riesgo teóricamente relevantes se correlacionaban con el burnout. Luego estudiaron su peso relativo al predecir el agotamiento y la cantidad de varianza explicada total. Decidieron conservar únicamente los factores significativos para trazar un modelo preliminar de factores de riesgo de agotamiento. Posteriormente probaron este modelo en otra muestra de 861 padres. Los resultados sugirieron que el burnout parental es un síndrome multideterminado principalmente predicho por tres conjuntos de factores: los rasgos estables de los padres, el funcionamiento de la paternidad y el funcionamiento familiar. (Mikolajczak, Raes, Avalosse, & Roskam, 2018)

Recientemente, investigadores se centraron en el estudio del impacto del burnout parental en la ideación de escape, la negligencia de los padres y la violencia de los padres a través de dos estudios longitudinales cruzados (N = 918, N = 822) que incluyeron la realización de encuestas online tres veces durante un año. Los resultados indicaron que el burnout parental aumenta en gran medida la idea de escape, así como los comportamientos negligentes y violentos hacia los propios hijos (sumados d de Cohen = 1.31, 1.25 y 1.25, respectivamente). Estos hallazgos muestran que el burnout parental es una condición grave que requiere más atención urgentemente. (Mikolajczak, Gross, & Roskam, 2019)

El burnout laboral ha sido investigado como factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares, trastornos inmunitarios, insomnio y depresión.

Es inevitable preguntarnos: ¿podría el burnout parental ser un factor de riesgo para aquellas enfermedad u otras, tanto en padres como en hijos? ¿Qué impacto tiene en el desarrollo de los hijos? Los interrogantes que surgen son innumerables.

Referencias de los estudios:

Lindahl Norberg, A., Mellgren, K., Winiarski, J., & Forinder, U. (2014). Relationship between problems related to child late effects and parent burnout after pediatric hematopoietic stem cell transplantation. Pediatric Transplantation, 18(3), 302-309. https://doi.org/10.1111/petr.12228

Lindström, C., Åman, J., & Norberg, A. L. (2011). Parental burnout in relation to sociodemographic, psychosocial and personality factors as well as disease duration and glycaemic control in children with Type 1 diabetes mellitus. Acta paediatrica, 100(7), 1011-1017. Recuperado de https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1651-2227.2011.02198.x

Mikolajczak, M., Gross, J. J., & Roskam, I. (2019). Parental Burnout: What Is It, and Why Does It Matter? Clinical psychological science, 2167702619858430. https://doi.org/10.1177/2167702619858430

Mikolajczak, M., Raes, M.-E., Avalosse, H., & Roskam, I. (2018). Exhausted Parents: Sociodemographic, Child-Related, Parent-Related, Parenting and Family-Functioning Correlates of Parental Burnout. Journal of child and family studies, 27(2), 602-614. https://doi.org/10.1007/s10826-017-0892-4

Norberg, A. L. (2010). Parents of children surviving a brain tumor: burnout and the perceived disease-related influence on everyday life. Journal of Pediatric Hematology/oncology, 32(7), e285-e289. https://doi.org/10.1097/MPH.0b013e3181e7dda6

Pelsma, D. M., Roland, B., Tollefson, N., & Wigington, H. (1989). Parent Burnout: Validation of the Maslach Burnout Inventory with a Sample of Mothers. Measurement and Evaluation in Counseling and Development, 22(2), 81-87. https://doi.org/10.1080/07481756.1989.12022915

Richards, N. (2010). The Ethics of Parenthood. Recuperado de https://play.google.com/store/books/details?id=u2OMPEhhCRAC

Roskam, I., Raes, M.-E., & Mikolajczak, M. (2017). Exhausted Parents: Development and Preliminary Validation of the Parental Burnout Inventory. Frontiers in Psychology, 8, 163. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2017.00163

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