Steve Jobs, cofundador de Apple, Mark Zuckerberg,  creador de Facebook y Jack Dorsey de Twitter, todas estas brillantes personas que han sabido crear productos novedosos apreciados a nivel mundial, tienen un factor en común: todos son conocidos por sus caminatas. Y un nuevo estudio de Stanford sugiere que el pensamiento creativo mejora mientras una persona está caminando.

Produjo el doble de respuestas creativas

La investigación encontró además que el factor principal eran las caminatas, ya que no importaba si era al aire libre o dentro de un edificio. En todos los ámbitos, los niveles de creatividad eran consistente y significativamente mayores en aquellos que caminaban, comparados con los que estaban sentados.

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Uno de los experimentos encontró que una persona caminando (tanto al aire libre como dentro de un cuarto) produjo el doble de respuestas creativas que una persona sentada. A su vez, se observó que el flujo creativo continuaba incluso cuando una persona se sentaba nuevamente luego de haber caminado.

El estudio abarcó cuatro experimentos involucrando a 176 estudiantes universitarios y otros adultos que completaron las tareas que los investigadores suelen utilizar para medir el pensamiento creativo. Se ubicó a los participantes en diferentes condiciones: caminando en una caminadora o sentado dentro de un cuarto (ambos enfrentados a una pared blanca) y caminando al aire libre o sentados al aire libre en una silla de ruedas que alguien empujaba (ambos en un camino predeterminado del campus de Stanford). La silla de rueda tenía el objetivo de que la persona experimentara el mismo tipo de movimiento visual que cuando se camina.

También se compararon diferentes combinaciones tales como dos sesiones consecutivas sentado o una sesión de caminata seguida de una de estar sentado.

Tres de los experimentos se basaron en la parte de “pensamiento divergente” de un test de creatividad (utilizado para generar ideas creativas al explorar muchas soluciones posibles). En este experimento, los participantes tenían que pensar en usos alternativos de un objeto determinado. Se les daba varios conjuntos de tres objetos y su tarea consistía en pensar en todos los usos posibles que se les ocurrieran en 4 minutos. La respuesta se consideraba novedosa cuando nadie más la había usado. Los investigadores también midieron si la respuesta era apropiada.

El resultado fue que la gran mayoría de los participantes lanzaban respuestas más creativas mientras estaban caminando. En uno de esos experimentos, los participantes fueron examinados en un cuarto (primero estando sentados, luego caminando). De acuerdo con el estudio, el resultado creativo se incrementó por un promedio del 60% mientras las personas caminaba.

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Un cuarto experimento evaluó el rendimiento creativo al medir la habilidad de las personas para generar analogías complejas a partir de frases rápidas. El resultado: el 100% de los que caminaban fueron capaces de generar al menos una analogía novedosa y de alta calidad, comparados con sólo el 50% en el grupo de los que estaban sentados.

Lanzaban respuestas más creativas mientras estaban caminando

Sin embargo, aunque la investigación mostró que caminar beneficiaba al brainstorming creativo, no tuvo el mismo efecto positivo en el tipo de pensamiento enfocado que se requiere para una sola respuesta correcta. Los investigadores les presentaron a los participantes una tarea de asociación de palabras, utilizada comúnmente para medir insight y pensamiento enfocado. Dadas tres palabras, los participantes tenían que generar una palabra que podría ser usada con las tres para formar palabras compuestas.

En este test, aquellos que respondieron mientras caminaban se desempeñaron medianamente peor que los que estaban sentados, de acuerdo con el estudio.

Oppezzo explica que la creatividad involucra una serie de pasos (que van desde la generación de ideas hasta la ejecución), en la investigación se demostró que las caminatas benefician al elemento divergente del pensamiento creativo, pero no al pensamiento enfocado característico del insight.

Schwartz, otro coautor del estudio dice que todavía queda clarificar los mecanismos causales y que espera que se vaya más allá para conocer cómo el cuerpo influencia a la mente.

Una futura investigación podría enfocarse en estudiar si solo el caminar tiene estos efectos o si otras formas de actividad física moderada tienen efectos similares.

Mientras tanto, Oppezzo nos recuerda que ya sabemos lo importante que es hacer ejercicio físico y lo dañino que puede ser quedarse mucho tiempo sentado. Este estudio nos da una razón más para integrar actividades físicas a nuestras rutinas diarias.

La investigación fue publicada en el Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory and Cognition.

Fuente: Stanford

Imagen: Josh (Flickr)