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El envejecimiento está asociado con un deterioro en las funciones cognitivas. Pero, ¿se traduce esto en no tomar muy buenas decisiones? Psicólogos de la Universidad de Basel y el Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano reportaron que, en situaciones donde se deben tomar decisiones simples, los adultos mayores se desempeñan tan bien como los adultos jóvenes. Sin embargo, de acuerdo a su estudio, que fue publicado en la revista académica Cognition, el envejecimiento podría afectar el desempeño en situaciones donde la toma de decisiones es más compleja.

Las decisiones importantes en política y economía generalmente son hechas por personas mayores: de acuerdo con la revista Forbes, la edad promedio de las personas más poderosas del mundo en 2013 era de 61 años. Y, si recordamos que a nivel mundial la población se va haciendo más longeva, la selección de individuos de mayor edad para dichos roles poderosos podría haberse intensificado.

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Los adultos jóvenes y los adultos mayores están utilizando estrategias de aprendizaje relativamente simples, pero exitosas

El envejecimiento se ha asociado con un declive significativo de las llamadas habilidades cognitivas fluidas, por ejemplo la habilidad de almacenar información en nuestra memoria o de resolver problemas cognitivos rápidamente. Dichas habilidades pueden jugar un rol particular en las “decisiones por experiencia”, es decir, cuando las potenciales consecuencias de las opciones disponibles no están resumidas convenientemente si no que deben averiguarse a través de búsqueda de información (exploración) y aprendizaje. En consecuencia, ¿cómo les va a los adultos mayores en comparación con los jóvenes cuando se toman decisiones desde la experiencia? 

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Los científicos condujeron 3 estudios en los cuales los jóvenes (edad promedio: 24 años) y adultos mayores (edad promedio: 71 años) tomaron decisiones por experiencia repetidamente (en el estudio 1, a través de una computadora y el el estudio 2 en un iPad en su casa).

En cada caso, los participantes tenían que elegir entre dos opciones, que eran representadas por dos cajas sin etiquetas en la pantalla. Antes de tomar una decisión, los participantes podían probar las posibles ganancias y pérdidas de cada opción cliqueando en las cajas tantas veces como quisieran. Así podían aprender cuál opción era la mejor, prometiendo la mayor ganancia y menor pérdida a la larga. Sorpresivamente, los adultos mayores pusieron la misma cantidad de esfuerzo para explorar las opciones y escogieron las opciones con más ventajas tanto como los adultos más jóvenes.

Luego, se analizaron los procesos de aprendizaje de los participantes utilizando simulaciones por computadora y encontraron una posible explicación para sus resultados: Los adultos jóvenes y los adultos mayores están utilizando estrategias de aprendizaje relativamente simples, pero exitosas.

Estas estrategias permanecen relativamente intactas considerando la reducción en las habilidades cognitivas fluidas. Solo en un tercer estudio, donde los participantes ya no tenían que elegir entre 2 opciones, si no entre 4 o hasta 8 opciones, fue que los investigadores notaron la diferencia en el desempeño de los jóvenes y de los adultos mayores. A los primeros les fue mejor.

Fuentes: Psypost