La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2015) concibe que una droga es “cualquier sustancia que, una vez introducida en el organismo a través de distintas vías, tiene capacidad para alterar o modificar las funciones corporales, las sensaciones, el estado de ánimo o las percepciones sensoriales”.

Socialmente también se clasifican en drogas sujetas a fiscalización (marihuana, cocaína, hachís, etc.) y drogas legales (tabaco, fármacos, alcohol.) Esta clasificación ha permitido de alguna manera que la gente conciba a las drogas permitidas como no drogas.

Precisamente este artículo busca abordar los efectos del alcohol en el comportamiento de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, para de esta forma contribuir en los procesos de retroalimentación Policial. En tal virtud se procedió a recabar la información concerniente al número de sanciones disciplinarias de los años 2014, 2015 y 2016. Se escogieron las sanciones que tienen que ver directamente con el consumo de licor o estado de embriaguez y el ausentismo laboral (subsiste).

Método

Al planteamiento de este estudio no se encontró mayor información de estudios similares en funcionarios policiales dentro del Ecuador; pero con una visión mucho más amplia se pueden encontrar estudios afines en otras latitudes, como ilustración se puede aludir al estudio de Kohan y O’connor (2000) quienes plantean que “El estrés laboral se asoció principalmente con el afecto negativo y el consumo de alcohol”. También podemos citar a Puelles (2008) donde concluye que “la especial trascendencia social que presenta la labor policial, conlleva que se atienda al Consumo perjudicial de alcohol del funcionario del CNP”. De igual manera Gutiérrez y Cote (2010) quienes encontraron “algunos probables positivos para alcohol y drogas, teniendo en cuenta que esta población no debe presentar positivos debido al riesgo operacional”.

Es importante señalar que dentro de la oficina de registro de las faltas disciplinarias no existe una estadística diferencial al respecto, por lo que se tuvo que clasificar las faltas según las sanciones registradas en los años 2014, 2015 y 2016. Es así que para realizar el presente estudio, se tomó como muestra las 455 sanciones impuestas a los funcionarios policiales del Distrito de Policía de Tulcán entre 2014 y 2016, información recabada de la oficina de Recursos Humanos del mencionado Cuerpo de Policía; seguidamente se procedió a clasificarlas, extrayendo los datos de las sanciones que tenían relación directa con el consumo de alcohol o estado de embriaguez, cuando decimos faltas relacionadas con el alcohol estamos haciendo mención a: presentarse a trabajar con aliento a licor, consumir alcohol en el trabajo, ausentarse del trabajo para consumir o la no concurrencia laboral (subsiste) por la embriaguez, accidentes de tránsito producto de haber ingerido alcohol, provocar escándalos o agresiones estando bajos los efectos del licor, entre otras).

Se realizaron además entrevistas a los funcionarios de la asesoría jurídica y oficina de recursos humanos, esto con el fin de determinar qué otras faltas disciplinarias tienen relación directa o indirecta con el consumo de alcohol; así se pudo extraer que este tipo de acciones ya señaladas siempre llevan a una sanción disciplinaria, mencionando que en su opinión y en base a la experiencia en la imposición y registro de las faltas, un policía es sancionado cuando no puede justificar una mala actuación como no asistir a trabajar o ausentarse parcialmente del trabajo en razón de alguna calamidad personal o médica; y por eso suponen que siempre que esto sucede es porque estuvo involucrado el alcohol. De igual manera afirmaron que también relacionan al consumo de alcohol con conductas como violencia intrafamiliar, el poco cuidado al uniforme, los atrasos laborales, el dormirse en el servicio y malos usos de los equipos de trabajo.

Resultados

En función de las estadísticas recabadas del Departamento de Recursos Humanos y las entrevistas a personal de la Asesoría Jurídica, se puede establecer que en el año 2014 se registran un total de 235 sanciones en toda la Provincia del Carchi, de estas, 153 sanciones se dan en el Distrito Tulcán lo cual equivale al 65,10%, a la misma vez de estas 153 faltas, un total de 63 sanciones estarían relacionadas con faltas originadas por el consumo de alcohol (41.14%).

En el año 2015 en toda la Provincia se registran 115 sanciones por diferentes causas, de las cuales 90 sanciones fueron impuestas en el Distrito Tulcán lo que equivale al 78.26%, de estas faltas 36 estarían relacionadas a la ingesta de alcohol, teniendo una equivalencia del 40%.

Finalmente en el 2016 se registran 105 sanciones disciplinarias en toda la Sub Zona Carchi, 94 impuestas en el Distrito Tulcán, lo cual equivale al 89.52%, de estas, 28 sanciones tienen que ver con el consumo de alcohol, estableciendo un porcentaje del 29.78% de las reprensiones donde el licor pudo haber ejercido acción comportamental.

Así se puede hacer una premisa bastante firme, pero sin pretender que sea exhaustiva, de que existiría, en referencia a los años 2014, 2015 y 2016, un decremento de las sanciones disciplinarias, tanto a nivel de Distrito como de Provincia, pero aun así el alcohol mantiene un porcentaje significativo a lo largo de estos años.

Posiblemente a la institución policial aún le faltaría evitar contraponerse a las acciones de prevención de las conductas alcohólicas,  manteniendo la aceptación del consumo de licor en actividades no cotidianas (ej. reuniones, ceremonias o celebraciones). Para avanzar a incorporar una política dinámica y sistémica de prevención y erradicación del consumo de licor de sus funcionarios, entendiendo que el consumo de alcohol afectaría el comportamiento de los Servidores Policiales y que dicha afectación comportamental no se originaría exclusivamente en esta sustancia llamada alcohol, sino como una fenomenología compleja, múltiple y sistemática de variada recursividad; que no podría ser entendida con una visión lineal o tradicional, sino que hace falta una teoría que conciba la complejidad.

Referencias bibliográficas:

Gutiérrez D y Cote M. (2010) Evaluación del uso de alcohol, sustancias psicoactivas y tabaco en el personal Aeronáutico de la Base Aérea de Guaymaral, Policía Nacional de Colombia 2010. URL: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4165966.pdf

Kohan A y O’connor B. (2000) Satisfacción laboral de la policía en relación con el estado de ánimo, el bienestar y el consumo de alcohol, URL: http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/1098611107309564

OMS, OPS (2015) Informe de situación regional sobre el alcohol y la salud en las Américas, URL: http://www.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=11108%3A2015-regional-report-alcohol-health&catid=1893%3Anews&Itemid=41530&lang=es

Puelles (2008) Consumo perjudicial de alcohol en el cuerpo nacional de policía: implicaciones disciplinarias, laborales y psicopericiales, URL: http://masterforense.com/pdf/2008/2008art5.pdf

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