Varios estudios actuales de los Estados Unidos, Canadá y Europa señalan una tendencia a la baja en la incidencia de la demencia. Dado que los factores de riesgo importantes para la demencia, como la obesidad y la diabetes en la mitad de la vida, han aumentado rápidamente, la disminución de la demencia es particularmente desconcertante.

Una nueva hipótesis de la profesora Esme Fuller-Thomson, de la Universidad de Toronto, sugiere que la disminución de las tasas de demencia puede ser el resultado de diferencias generacionales en la exposición durante un tiempo prolongado de vida al plomo (Fuller-Thomson & Deng, 2019).

La autora justifica una mayor exploración de la hipótesis basada en los niveles anteriores de la exposición al plomo, y en el impacto negativo documentado entre dicha exposición y el coeficiente intelectual de lo niños. Esto hace meritorio estudiar los efectos acumulativos de la exposición al plomo en la cognición y demencia de adultos mayores.

La gasolina con plomo fue una fuente omnipresente de contaminación del aire entre las décadas de 1920 y 1970. A medida que se fue eliminando, comenzando en 1973, los niveles de plomo en la sangre de los ciudadanos se desplomaron. La investigación de la década de 1990 indica que los estadounidenses nacidos antes de 1925 tenían aproximadamente el doble de exposición al plomo durante la vida que los nacidos entre 1936 y 1945.

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El plomo es una neurotoxina conocida que cruza la barrera hematoencefálica. Los estudios en animales y la investigación en individuos expuestos ocupacionalmente al plomo sugieren un vínculo entre la exposición al plomo y la demencia. Otros estudios han demostrado una mayor incidencia de demencia entre los adultos mayores que viven más cerca de las carreteras principales y entre aquellos con una mayor exposición a la contaminación relacionada con el tráfico.

Los investigadores están particularmente interesados ​​en un posible vínculo entre la exposición al plomo a lo largo de la vida y un subtipo de demencia recientemente identificado: la encefalopatía TDP-43 relacionada con la edad predominantemente límbica (LATE), cuyas características patológicas se han identificado en el 20 por ciento de los pacientes con demencia mayores de 80 años de edad.

Otras explicaciones plausibles para las tendencias de mejora en la incidencia de demencia incluyen niveles más altos de logro educativo, menor prevalencia de tabaquismo y un mejor control de la hipertensión entre los adultos mayores de hoy en comparación con las generaciones anteriores. Sin embargo, incluso cuando estos factores se consideran estadísticamente, muchos estudios aún encuentran que la incidencia de demencia está disminuyendo, señalaron los investigadores.

«Si se descubre que la exposición al plomo durante toda la vida es un contribuyente importante a la demencia, podemos esperar mejoras continuas en la incidencia de demencia durante muchas décadas más, ya que cada generación siguiente tuvo menos años de exposición a la neurotoxina,» dijo ZhiDi (Judy) Deng, coautora del artículo.

Referencia bibliográfica:

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Fuller-Thomson, E., & Deng, Z. (2019). Could Lifetime Lead Exposure Play a Role in Limbic-predominant Age-related TDP-43 Encephalopathy (LATE)? Journal of Alzheimer’s Disease: JAD. https://doi.org/10.3233/JAD-190943

Fuente: Psychcentral

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