No ha pasado una semana de la elecciones en Estado Unidos. La noticia de que Donald Trump sería el presidente de esta nación y la repercusión que esto tendría en el mundo entero, conmocionaba a todos. Desde ese día, a todas horas y en todos los medios hemos escuchado un sin fin de opiniones sobre las razones de que esto haya sucedido así.

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Está claro que han sido muchas las variables que han intervenido, y sin duda muchos de vosotros tenéis en mente algunas. Sin embargo, algo que nos ha suscitado sin duda emociones dispares ha sido su personalidad, esa personalidad de apariencia segura, cínica, desafiante y antisistema. Pero, ¿cuánto ha influido la personalidad de Donald Trump en este resultado?, ¿qué es lo que nos dicen los expertos al respecto?

Pues bien, ellos ya se han puesto en marcha y desde inicios de Noviembre tenemos un estudio realizado por Visser y sus colaboradores para la revista Personality and Individual Differences en el cual se calificó las personalidad públicas de los candidatos en ese entonces Clinton y Trump, con el instrumento HEXACO-PI-R derivada del modelo HEXACO. Este modelo propone una estructura de seis factores o rasgos de personalidad: honestidad-humildad, emocionalidad, extraversión, cordialidad, escrupulosidad, apertura a la experiencia. Es decir, se agrega un factor más, el de honestidad-humildad, al anterior de McCrae y Costa de los cinco factores. Cabe mencionar que tanto su consistencia interna y estabilidad test-retest son muy satisfactorias.

Diez expertos en este modelo de personalidad fueron los responsables de evaluar ambas personalidades públicas. Las puntuaciones para Trump fueron extraordinariamente bajas en Humildad-Honestidad y Altruismo, muy bajas en Emocionalidad, bajo en Escrupulosidad y en Apertura a la experiencia, y alta en Extraversión. Se amplió el análisis de la nueva dimensión (Humildad-Honestidad) descomponiéndose en sus 4 subfacetas, quedando así: sinceridad, imparcialidad y prevención de avaricia, muy baja; y modestia, excepcionalmente baja.

Delineando más el perfil de la llamada triada oscura de la personalidad (narcisismo subclínico,, psicopatía subclínica y maquiavélismo) Los investigadores añaden que las puntuaciones para Trump correlacionan consistentemente con los dos primeros.

Visser y sus colaboradores advierten que los resultados obtenidos han sido acorde a la “personalidad pública” del futuro presidente de EE.UU. Además del posible sesgo dada la inclinación política de los psicólogos que realizaron el estudio.

Muchos medios han especulado (y seguirán haciéndolo) sobre un posible trastorno de personalidad como el narcisista o antisocial. Pero debemos ser cautos y advertir que ningún psiquiatra, psicólogo psicoterapeuta podría afirmar tal diagnóstico, no sería posible ni ético. Aunque muchos han hecho un repaso de los criterios diagnósticos, los han comparado con los rasgos del personaje en base a sus acciones públicas y se han aventurado a soltar hipótesis. Queremos recordaros solamente que, aún en este sentido, las hipótesis que se darían serían siempre en relación al personaje, nunca a la persona.

Aunque tampoco sería descabellado pensar que el Sr. Donald Trump padeciera algún trastorno. Un estudio realizado en la Duke University Medical Center en Carolina del Norte, EE UU; a cargo del psiquiatra Jonathan Davison, analizó la salud mental de los 37 primeros presidentes de los Estados Unidos (desde 1776 hasta 1974) mediante una revisión exhaustiva de sus respectivas biografías. Los resultados dan cuenta de que la mitad de ellos experimentaban algún desorden mental. Así James Madison, John Quincy Adams, Franklin Pierce, Abraham Lincoln y Calvin Coolidge sufrieron depresión. Mientras que Thomas Jefferson y Theodore Roosevelt mostraban signos de ansiedad y desorden bipolar, respectivamente. Claro está que no tienen las mismas repercusiones en los demás el padecer uno u otro. Si quieres descargarte el estudio completo, puedes hacerlo desde aquí.

Fuentes: Personality and Individual Differences’ Journal l The British Psychological Society l The Journal of Nervous and Mental Disease