Venezuela atraviesa la crisis político-económica más difícil de su historia contemporánea, en donde el Fondo Monetario Internacional (FMI), en su informe de perspectivas económicas globales para 2018-19, prevé que Venezuela tendrá en 2019 una inflación del 10.000.000 % y proyecta que la economía del país caerá este año un 18 % y su PIB se reducirá el año que viene un 5 %. Según datos brindados en marzo por la Asamblea Nacional Venezolana, los precios de los productos se incrementaron en 53.7 por ciento durante febrero, una disminución frente al 191.6 por ciento acumulado durante el mes anterior.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), incluyó a Venezuela en alto riesgo de seguridad alimentaria en su informe trimestral en abril de 2019 sobre seguridad alimentaria, donde asegura que en los meses venideros no se espera que la situación de seguridad alimentaria mejore. Además de Venezuela, los demás países en alto riesgo según este análisis son: Yemen, Sudán del Sur, Sudán, Zimbabue, Camerún, Burkina Faso, Afganistán, Nigeria y Haití.

Para la Fundación Bengoa y el Observatorio Venezolano de la Salud (OVS), según su reporte nacional publicado en diciembre de 2018, Venezuela pasa por una Emergencia Humanitaria Compleja desde el 2015 que compromete severamente el derecho humano a la alimentación de sus 31.8 millones de habitantes y especialmente de las poblaciones y comunidades en extrema pobreza por los efectos del hambre y la desnutrición. Asimismo la comisión de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional Venezolana indica que existe una escasez de medicamentos de 88 %.

Según todos estos datos, se puede deducir que las personas con alguna psicopatología se ven directamente afectadas por la escasez de medicamentos, llevándolas a un curso tórpido de su padecimiento. Ahora ¿qué ocurre con el venezolano que no presenta ningún problema de salud mental?, para responder esta interrogante y debido a que hasta el momento no existían datos de algún estudio sobre el tema, se realizará un análisis desde paradigmas de distintos enfoques con relación a varias corrientes psicoterapéuticas, para esto es necesario conocer qué es la salud mental o salud comportamental.

Salud mental o salud comportamental

Tener un definición concreta o unificada sobre la salud mental o comportamental ha sido difícil desde la utilización del término, ya que en la psicología aplicada suele utilizarse el de salud comportamental, además existe el hecho de llevar algo tan subjetivo y complejo como lo es la conducta, pensamientos, sistemas de creencias y cultura, a algo objetivo y concreto como lo es una definición. Durkheim escribió:  «Si damos con un criterio objetivo, inherente a los hechos mismos, que nos permita distinguir científicamente la salud de la enfermedad en los diversos órdenes de fenómenos sociales, la ciencia se encontrará en condiciones de iluminar la práctica sin traicionar su método propio». El autor advierte sobre la complejidad de la tarea y de ahí el debate que existe por tener una definición unificada, donde es necesaria una profundización epistemológica.

La definición  de salud mental por lo tanto no es una impostura pseudocientífica que se limite a consagrar valores y prejuicios sociales. Sin embargo no es una definición libre de valores y es además una construcción, imprescindible en la psicología, que pudiera confundirse a un término exclusivo de un enfoque desde la perspectiva de la psicología básica. Por eso se propone no sólo un concepto acerca de ésta, sino varios conceptos que permitan dar cabida a datos, categorías y principios ampliamente admitidos hoy en psicología. Pero su presentación aquí es de propuesta conceptual y teórica desde los paradigmas, derivada, en sí, de hallazgos empíricos.

Algunos tratados de psicopatología empiezan por dedicar algunas páginas a delimitar y describir el trastorno mental en su generalidad, donde se puede entender la salud mental como ausencia de enfermedad mental. Ahora bien la salud mental es mucho más compleja. Maher señala, como indicadores psicopatológicos, la expresión por parte del sujeto de «sentimientos de angustia o de infelicidad, su propensión a una conducta incapacitante que le coarta en la ejecución de sus obligaciones diarias y la falta de contacto con la realidad».

Skinner indica que la enfermedad mental se relaciona con «ciertas formas de comportamiento perturbadoras o peligrosas para el individuo o para los demás» y también que «provoca ciertas molestias» al individuo. Un doble criterio  de molestias frente a bienestar y de perturbación o no, sirve en ese análisis.

Jahoda mencionaba tres rasgos típicos de la persona con salud mental: 1) desplegar un ajuste activo, tratando de alcanzar algún control de su entorno; 2) una percepción realista de sí misma y de su mundo; 3) una cierta unidad e integración estable personal. Los rasgos o criterios pueden ser más numerosos, añadiendo casi siempre el bienestar o el sufrimiento psíquico como característico de la salud o del trastorno.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud mental como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.

Existe en Venezuela una variable etiológica importante para la alteración de la salud mental o comportamental: el medio ambiente hostil

Según la Asociación Americana de Psicología (APA), la salud mental se concibe como la forma en la que nuestros pensamientos, sentimientos y conductas afectan a nuestra vida. Una buena salud mental nos lleva a tener una imagen positiva de nosotros mismos y, a la vez, fomenta las relaciones satisfactorias con amigos y otras personas.

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Asimismo Bergeret afirma que «un ser humano se halla en un estado normal, sean cuales sean sus problemas personales profundos, cuando consigue manejarlos y adaptarse a sí mismo y a los demás, sin paralizarse interiormente». También sobre el polo de salud, y no sólo el de trastorno, se pronuncian Freedman y Kaplan de modo muy conciso: «estado de salud emocional en el que la persona es capaz de funcionar cómodamente dentro de la sociedad».

Etiología

Luego de haber descrito diferentes definiciones sobre salud mental, se debe estudiar la etiología de enfermedad mental,  entendemos a etiología como la rama de la ciencia que se encarga del estudio y análisis de la causa o génesis de las cosas, fenómenos o situaciones. En psicología la etiología busca las causas de que un individuo posea diferentes cogniciones o creencias, realice o no una conducta concreta o bien de los factores que provocan un trastorno mental. En este ámbito el estudio de las causas es relativamente más complejo, dado que los fenómenos mentales no resultan directamente observables. Es necesario extrapolar la información a partir de las relaciones establecidas entre diferentes variables.

Variables Etiológica:

  • Atributos hereditarios: antecedentes de familiares con alteración mental.
  • Medio ambiente: exposición a un medio estresante u hostil.

  • Orgánico: por una alteración, trastornos metabólicos, trastornos hormonales, tumores, traumas físicos, etc.

Entiendo que Venezuela atraviesa una de las crisis más difíciles de su historia contemporánea con la mayor inflación a nivel mundial, escasez de alimentos y medicamentos, lo que convierte en un medio ambiente hostil lo cual representa una variable etiológica para alterar la salud mental del venezolano. Además de la vulnerabilidad que pueden tener quienes presentan antecedentes de familia con alteración mental o quienes sufren de una enfermedad orgánica.

Ahora bien, se puede entender que la salud mental del venezolano es alterada por al menos la variable etiológica del medio ambiente, pero saber las consecuencias y la cantidad de personas que se ven afectadas se hace muy difícil sin la existencia de un estudio, aunque en mi experiencia empírica perciba que una cantidad importante de personas manifiesten, como señala Maher, sentimientos de angustia, de infelicidad y una conducta incapacitante en la ejecución de sus obligaciones diarias debido al medio ambiente hostil.

Así mismo es importante tomar en consideración que cada ser humano responde de manera distinta ante cualquier situación o estímulo, en donde la respuesta dependerá de su aprendizaje y sistema de creencia, como lo expresa Bergeret, quien indica la existencia de salud mental cuando una persona «cuáles sean sus problemas personales profundos, cuando consigue manejarlos y adaptarse a sí mismo y a los demás, sin paralizarse interiormente». A pesar de la existencia de un medio ambiente hostil, siendo un factor importante para alterar la salud mental, no todos los venezolanos tienen una alteración en su salud mental, que nos lleva a la pregunta crítica: ¿si al resolver los conflictos generados por la crisis, la persona ha aceptado significativamente o no su capacidad de adaptarse al medio ambiente hostil, manteniendo al mismo tiempo su capacidad de placer?

Conclusión

Luego de analizar algunos aspectos importantes de la crisis en Venezuela, así como  aproximarnos en la definición de salud mental o comportamental y una descripción  etiológica de enfermedad mental se puede concluir que:

  • Existe en Venezuela una variable etiológica importante para la alteración de la salud mental o comportamental: el medio ambiente hostil. Necesitamos investigaciones para conocer el impacto de dicha variable en la salud mental de ésta población.
  • Dependiendo de la respuesta de la persona y sus herramientas para poder enfrentar al medio ambiente hostil, se verá alterada la salud mental o comportamental. Es sin duda un ambiente perfecto para estudiar temas como la resiliencia y los factores que contribuyen a desarrollarla.

Referencias bibliográficas:

  • APA (2019) Cambie de Opinión Acerca de la Salud Mental, American Psychological Association Sitio web: https://www.apa.org/centrodeapoyo/cambie
  • Begona. (2018). Emergencia Humanitaria Compleja En Venezuela Derecho A La Alimentación. Reporte Nacional, 1, 2-9.

  • Bergeret, J. (2008) La Personalidad Normal Y Patológica Gedisa Editorial, United States

  • Casado, E. (2001). Pensamiento y creatividad. En Hacia una psicología de investigación (43-70). Caracas: Universidad Central de Venezuela.

  • Delgado, M. (2019). La inflación de Venezuela se desacelera pero sigue exorbitantemente alta. Marzo 29,2019, del Nuevo Herald Sitio web: https://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/venezuela-es/article227740674.html

  • Durkheim, E. (1978). Las reglas del método sociológico, Madrid, Morata.

  • Fierro, A. (2000). Salud (Comporta)Mental: Un Modelo Conceptual. Revista de Psicología general y aplicada, 53, 147-164

  • Freedman, A. Kaplan, H. & Sadock, B. (1982). Tratado de psiquiatría 2a. Edición

  • Herrera, F. (2007). Las personalidades psicopaticas. Zulia: Ediciones Alfaguaras.

  • Jahoda, M. (1955). Toward a social psychology of mental health. Nueva York, Norton.

  • Maher, B. A. (1979). Principios de Psicopatología. Méjico, McGraw-Hill.

  • Martines, F.. (2019). FMI prevé inflación de 10.000.000 % en Venezuela para 2019. Marzo 29. 2019, de Diario Las Americas Sitio web: https://www.diariolasamericas.com/america-latina/fmi-preve-inflacion-10000000-venezuela-2019-n4164044

  • OMS. (2013). Salud Mental. Marzo 27,2019, de Organización Mundial de la Salud Sitio web: https://www.who.int/features/factfiles/mental_health/es/_

  • Ordoñez, A. (2011). Personalidad normal y patológica. En Fisiopatológico de la personalidad (37-63). Mérida: Universidad de los Andes.

  • Prada, C. (2018). Salud mental: definición según la psicología. Marzo 27, 2019, de Psicología-Online Sitio web: https://www.psicologia-online.com/salud-mental-definicion-segun-la-psicologia-4196.html

  • Redacción. (2019). Venezuela en “alto riesgo” según informe de seguridad alimentaria de la FAO. Marzo 29, 2019, de Voa Noticias Sitio web: https://www.voanoticias.com/a/venezuela-en-alto-riesgo-segun-informe-de-seguridad-alimentaria-de-la-fao-/4885137.html

  • Skinner, B. F. (1969). Ciencia y conducta humana. Barcelona, Fontanella.

Alejandro Becerra
Licenciado en psicología graduado de la Universidad Yacambú, con formación en psicoterapia cognitiva conductual, en psicología clínica y psicopatología. Miembro de la Red Global de Practicas Clínicas de la Organización Mundial de la Salud, vicepresidente del Colegio de Psicólogos del estado Barinas.

1 COMENTARIO

  1. Exelente articulo, lo felicito, muy acertado en sus conclusiones licenciado, no solo investigo sino que vive la realidad de lo que sucede ya que esta en el sitio de los acontecimientos como es Venezuela..

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