Las repercusiones sociales, burlas, críticas y observaciones innecesarias que hace la gente cuando ve a una persona con granitos pueden afectar severamente la autoimagen, autoestima de las personas, especialmente los adolescentes, exponiéndolos al mismo tiempo a una amplia variedad de trastornos psicológicos y emocionales como la depresión.

Así lo describe un nuevo estudio longitudinal británico y publicado en The British Journal of Dermatology, que hizo un seguimiento por 15 años de 134,427 hombres y mujeres con acné y un grupo control de 1,731,608 personas sin acné que tenían entre 7 y 50 años de edad.

Al completar el seguimiento encontraron que las personas con acné tenían más riesgo (18.5%) de sufrir de depresión durante el primer año posterior al diagnóstico en comparación que las personas que no tenían granitos (12%). Incluso se descubrió, después de controlar las variables extrañas como: consumo de tabaco, sobrepeso y nivel socioeconómico, que el riesgo de depresión se mantenía hasta 5 años después del diagnóstico dermatológico.

Este es uno de los primeros estudios a gran escala que evidencia con claridad algo que ya se sabia. Lo que ahora se necesita es que podamos ofrecer ayuda a través del trabajo interdisciplinario: dermatólogos y psicólogos, que pueda ofrecer soporte a todos los que atraviesan por un proceso transitorio como el de acné y que puede evolucionar favorablemente.

Referencia a la investigación: Vallerand, I.A., Lewinson, R.T., Parsons, L.M., Lowerison, M.W., Frolkis, A.D., Kaplan, G.G., Barnabe, C., Bulloch, A.G.M. and Patten, S.B. (2018), Risk of depression among patients with acne in the U.K.: a population-based cohort study. British Journal of Dermatology. doi: 10.1111/bjd.16099’

Fuente:The New York Times

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