La adicción es uno de los problemas crónicos que está asociado con la tendencia a las recaídas. Según datos previos, el promedio de recaídas se mantiene entre el 40% y 60%, incluso después de décadas de tratamiento.

Preocupados por estos altos niveles, los científicos de la Universidad de Washington, incorporaron la práctica de mindfulness al tratamiento de prevención de recaídas y encontraron que las personas que practicaron este tipo de meditación obtuvieron mejores resultados a largo plazo, en comparación con los tratamientos tradicionales, a la hora de prevenir las recaídas en el consumo de alcohol o drogas.

Obtuvieron mejores resultados a largo plazo

¿Cómo se realizó la investigación?

La investigación contó con 286 personas que habían concluido exitosamente un tratamiento por abuso de sustancias y que fueron asignadas aleatoriamente a participar en uno de los tres tipos de tratamiento, por 8 semanas.

Un grupo realizó el programa de 12 pasos (TAU), otro recibió el tratamiento basado en Terapia Cognitivo Conductual (RP) para la prevención de recaídas y el tercer grupo participó en un programa que combinó la prevención de recaídas con técnicas de mindfulness (MBRP).

Después de haber terminado el tratamiento, los investigadores siguieron a los participantes durante 12 meses para evaluar si habían consumido alcohol o drogas.

Les permiten comprender mejor qué impulsa la necesidad de consumir

Casi no se encontraron diferencias en el número de recaídas pasados 3 meses. Pero, luego de los 6 meses, ambos grupos de prevención de recaídas empezaron a desempeñarse mejor que los participantes del programa TAU. Los del grupo RP mostraron una ventaja sobre los que recibieron MBRP durante el primer uso de drogas. Y pasado un año, los sujetos que habían recibido MBRP se desempeñaron mejor que los dos otros grupos.

¿En qué se diferencia el mindfulness de los programas tradicionales?

El enfoque para prevenir recaídas basado en mindfulness le enseña a las personas con problemas de adicción técnicas de autoconciencia que les permiten comprender mejor qué impulsa la necesidad de consumir, y les permite lidiar mejor con la incomodidad que pueda crear; a diferencia del programa de 12 pasos, que se fundamenta una estructura grupal enfatizada en la abstinencia, y del enfoque de prevención de recaídas basado en TCC, que consiste en enseñarle a las personas técnicas para afrontar situaciones  especialmente difíciles, como por ejemplo rechazar el ofrecimiento de sustancias o alcohol.

¿Por qué el grupo de mindfulness tuvo menos recaídas?

La directora de la investigación, Sara Bowen, sugiere que las habilidades que se enseñan en los grupos de prevención de recaídas son muy específicas y a veces son difíciles de aplicar en contextos más generales. Una vez que las personas están fuera del tratamiento. A diferencia del grupo de mindfulness, donde lo practicado y aprendido se puede generalizar en cualquier ámbito de la vida, ya que en definitiva se trata de prestar atención a las experiencias personales.

Esta investigación fue publicada el 19 de Marzo en la revista JAMA Psychiatry.

Fuente: Reuters
Imagen: PalmPartners