Mucho se habla sobre el diagnóstico Trastorno del Espectro Autista (TEA) y cómo afecta a diferentes ámbitos de la vida diaria de niños, adolescentes y adultos. Se han realizado artículos sobre la historia nosográfica, los mitos y verdades, tratamientos peligrosos como los psicodinámicos y el mms, guías de buenas prácticas, a qué primeros signos prestar atención, tratamientos eficaces y podríamos seguir con una lista bastante larga.

En esta oportunidad queremos centrarnos en el Análisis Conductual Aplicado (ABA) del cual también hemos aprendido mucho (qué es, cómo es el encuadre, y que nos dicen las investigaciones) en una serie de artículos presentados anteriormente. Retomando la idea central de que es el tratamiento con mayor evidencia empírica para Trastornos del Espectro Autista, parece interesante conocer cuál sería el perfil adecuado del terapeuta.

Dentro de las características específicas de este tipo de tratamiento encontramos que son estructurados y con una carga horaria alta; con lo cual el problema que se encuentra en la práctica es la rotación del terapeuta, muchas veces por cansancio o por burnout. Es por esto que el estilo del terapeuta importa, para poder prevenir cambios a lo largo del tratamiento que perjudican al paciente por la necesidad de estabilidad y la gran resistencia al cambio que presentan.

Dado que se hace imposible evaluar el agotamiento laboral previo a las horas del trabajo, un estudio llevado a cabo por Hurt, Grist, Malesky y McCord (2013) intenta hacer una correlación entre los rasgos de la personalidad y el agotamiento que puede generar el trabajo. Separan los tipos de personalidad en cinco grandes grupos:

  • Extroversión: referida a la cantidad y la calidad de los vínculos.
  • Amabilidad: siendo la cordialidad, el pensamiento positivo, la confianza, la moralidad, cooperación y altruismo.
  • Concientización: evaluando la organización del individuo, la respuesta a accionar por objetivos o metas, el autocuidado, la autodisciplina y el orden.
  • Neuroticismo: explicado como la estabilidad emocional prestando especial atención a rasgos como la impulsividad, la ira, la ansiedad y la depresión.
  • Intelecto inquisitivo: midiendo la capacidad de apreciar todas las experiencias incluyendo facetas artísticas, imaginación y audacia.

Se tomaron estos tipos de personalidades dado que anteriormente ya se han realizado investigaciones que los correlacionan con el desempeño y la satisfacción laboral. Los autores concluyen que a mayor extroversión mayores logros personales y menor agotamiento laboral; cuando se presentan la amabilidad, la concientización y el intelecto inquisitivo, hay alta correlación con la eficacia profesional; y, por último, cuanto más alto es el neuroticismo mayor agotamiento laboral se presenta.

Prestar especial atención como significativo al neuroticismo como factor negativo que necesitará mayor supervisión y apoyo

La investigación contó con una muestra de 113 terapeutas que realizan método ABA como terapia principal, aunque reconocieron integrar otras herramientas; trabajando con niños con TEA y trastornos relacionados, en una modalidad uno a uno, en el hogar. Se midió con un cuestionario demográfico la edad, el sexo, la etnia, los años de experiencia en el campo, si realizan algún programa de apoyo personal y con qué supervisión cuentan. Utilizaron herramientas como el M5-120 (Dr. John A. Johnson; 2001), para el cuestionario demográfico; el Maslach Burnout Inventory para medir el agotamiento de los terapeutas y la Escala de satisfacción laboral de Andrews y Withey.

Resultados y conclusión

En cuanto a los tipos de personalidad, las predicciones que se realizaron en base a otras investigaciones fueron correctas siendo el factor más importante para padecer agotamiento y burnout el neuroticismo. También se vio como único colaborador significativo para la eficacia personal la extroversión. Esto se comprobó comparando incluso terapeutas con un nivel de apoyo personal y profesional elevados, el nivel de extroversión siguió siendo lo más importante para lograr la eficacia. Aunque debemos recordar que la amabilidad y la concientización también exhibieron correlaciones positivas con la eficacia profesional.

Este estudio sirve como base para cuestionarnos cuando elegimos a los terapuetas a qué factores prestamos atención. Evaluando la personalidad no solo podemos decidir sobre la contratación sino que también se pueden realizar estrategias y programas de prevención y apoyo para no llegar al síndrome del burnout y al recambio constante de terapeutas.

Los datos de esta investigación sugieren que deberíamos de contratar para este trabajo personas extrovertidas, amables y concientizadas, ya que tienden a ser más amistosas, alegres, asertivas y activas, lo cual resulta positivo y contribuye al rol del terapeuta. También se sugiere prestar especial atención como significativo al neuroticismo como factor negativo que necesitará mayor supervisión y apoyo. Teniendo en cuenta estas sugerencias la eficacia clínica puede ser mejor, aumentando la satisfacción laboral y personal del terapueta.

La realización de estudios como este son alentadores dado que identificar estas características claves de la personalidad contribuye a una mejor selección para la contratación de terapeutas ABA, también facilita la planificación de los entrenamiento, los programas de apoyo y supervisión, el monitoreo y la identificación de los soportes necesarios .

El estudio contó con varias limitaciones a tener en cuenta en relación a las conclusiones y a futuras investigaciones sobre el tema:

  1. El tamaño de la muestra.
  2. Que la mayoría de las participantes fueron mujeres.
  3. No se pudo estudiar terapeutas que solo realizaran terapia ABA en su totalidad.

Sin embargo, es un inicio para tener antecedentes en la investigación y poder identificar amortiguadores para el burnout mejorando así no solo la calidad de trabajo de los terapeutas, sino también la calidad de terapia que se brinda a los pacientes.

Referencias bibliográficas:

Colombo, M. (2017) Rasgos de personalidad asociados con ‘Burnout’ en los terapeutas de personas con autismo.

Hurt, A. A., Grist, C. L., Malesky, L. A., & McCord, D. M. (2013). Personality traits associated with occupational ‘burnout’in ABA therapists. Journal of Applied Research in Intellectual Disabilities, 26(4), 299-308.

Imagen: Unsplash

2 Comentarios

  1. Una investigación muy interesante…

    Me llama la atención de que no se use ABA para estudiar a los terapeutas ABA, ya que: “It is reasonable to assume that some individuals, by virtue of their personal characteristics, are better suited to this type of work than are others” me parece que es una asunción bastante lejana al análisis conductual, ya que pone énfasis en características internas (y ambiguas) en vez de analizar el contexto donde se dan las conductas significativas y cómo influir en ellas.

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