No hay amante de videojuegos que no haya escuchado sobre StarCraft II, un juego de estrategia en tiempo real en el que se puede competir con otras personas a través de internet, que exige mucha concentración y habilidad para saber administrar los recursos que se le da a cada jugador y hacerlos crecer.

Debido a sus características y amplia popularidad, un equipo de neurocientíficos eligió este videojuego para estudiar el efecto que podría tener en el desarrollo de la neuroplasticidad de los jugadores habituales. Sus resultados se encuentran en la revista Hum Brain Mapp.

Para desarrollar el estudio los investigadores utilizaron las imágenes tensor de difusión para comparar la estructura cerebral de 31 jugadores frecuentes que habían jugado por lo menos 6 horas por semana durante los últimos seis meses StarCraft II y lo compararon con un grupo control de 31 hombres que jugaban menos de seis horas de videojuegos de estrategia.

Al comparar las imágenes encontraron que los jugadores de StarCraft II tenían un mayor número de conexiones en las regiones occipitales y parietales, lo que podría significar un beneficio extra en el procesamiento de información visual y espacial.

Artículo recomendado:  El cerebro se "reprograma" para potenciar otros sentidos en las personas ciegas

Pero como en todo estudio cerebral es muy difícil saber si estos hallazgos son resultados del hábito de jugar StarCraft II o si estas características cerebrales los predispone a jugar este tipo de videojuegos, ya que sus capacidades visuales los ayuda a responder exitosamente a las características del juego.

Esta es una de las limitaciones de los estudios correlacionales y será necesario un estudio longitudinal para determinar con mayor precisión si hay o no causalidad entre los juegos de estrategia, y específicamente StarCraft II y un desarrollo cerebral.

Fuente del estudio: Kowalczyk N, Shi F, Magnuski M, et al. Real‐time strategy video game experience and structural connectivity – A diffusion tensor imaging study. Hum Brain Mapp. 2018;00:1–17. https://doi.org/10.1002/hbm.24208

Fuente: Psypost

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.