Tener la oportunidad de crecer, y de transicionar por las distintas edades de la vida humana, es una experiencia intensa, llena de situaciones nuevas que afrontar (algunas de las cuales ocurrirán inevitablemente), y con una mezcla de sentimientos y emociones tan intensa como las experiencias mismas. Crecer puede sentirse como una tormenta arrebatadora.

Esta historia, protagonizada por Lili, es una representación de lo que significa crecer, de lo que enfrenta una niña, un niño, al darse cuenta que su infancia está acabando, que muchas cosas cambian (quizás más de lo que le gustaría). Por más que Lili pelea contra la tormenta, no puede aferrarse a su infancia, llena de peluches y juguetes. Ella se da cuenta de que crecer puede significar dejar atrás ciertas cosas, aunque hayan sido sinónimo de alegría y felicidad. Con un poco de melancolía, valorando y recordando su niñez, Lili avanza a una nueva etapa, desconocida, intrigante, desafiante.

Este video es una herramienta que mueve a padres y educadores a reflexionar sobre los cambios que enfrentan las niñas y los niños cuando pasan de la niñez a la adolescencia. Destaca la importancia de acompañar esta transición y reconocer y validar las emociones que atraviesan los chicos al crecer. Ser capaces de empatizar con ellos es crucial para su desarrollo físico y emocional.

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Los adultos, dice Vanessa Orrego, Psicóloga de Elige Educar, juegan un rol determinante pues ellos ya vivieron este periodo de vida y justo por eso, con el fin de vincularse con las emociones de quienes enfrentan esta etapa, deben pensar en sus propias experiencias. Esto permitirá al niño vivir la transición de una manera más natural y siendo consciente de que en realidad no está solo. Pero en este proceso, agrega la psicóloga, el adulto no debe imponerse, simplemente deber ser una especie de espejo en el cual el niño pueda reconocerse. Esto permitirá que viva su adolescencia a su manera, con sus propios aprendizajes y errores, tal como lo hizo Lili en esa solitaria aventura que empezó con la tormenta de arena y terminó con la adultez.

Fuente: Elige Educar

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