Mitos sobre sexualidad
Sexualidad / Shutterstock

A lo largo de la historia se han ido estableciendo distintas creencias en torno a la sexualidad. Algunas se fueron desestimando con los avances científicos pero otros supuestos han quedado fuertemente instalados en la cultura, provocando malestar, angustia, disfunciones sexuales, problemas de pareja, entre otros.

No es posible en este espacio abordar todas las creencias falsas, por lo tanto, en esta selección se tendrán en cuenta las que se encuentran más firmemente arraigadas:

  • La masturbación solo se relaciona con hombres solteros: el placer de la autoestimulación es un factor importante de la sexualidad de las personas y un punto fundamental de aprendizaje, aprender cómo llegar al orgasmo y qué le gusta a uno mismo para poder transmitirlo a la pareja. Tanto disfrutan de la masturbación los niños como los adultos, hombres y mujeres, en etapa de soltería como en pareja.
  • El orgasmo femenino debe darse mediante la penetración: el punto de mayor placer y terminaciones nerviosas con respecto al sexo es el clítoris, no la vagina. La antigua creencia de que existen dos orgasmos, clitoriano y vaginal, produce en muchos casos preorgasmia (dificultad de llegar al orgasmo) en las mujeres. Por cuestiones anatómicas es necesario en el 75% de las mujeres que haya, además de la penetración, estimulación en el clítoris para llegar al orgasmo.
  • El tamaño del pene importa: relacionada a la creencia falsa anterior, en este mismo sentido es más importante una buena estimulación, besos y caricias en el lugar indicado que un pene de tamaño grande. El tamaño del pene no es proporcional al placer sexual.
  • Sacar el pene de la vagina antes de eyacular impide la fecundación: creencia errónea, ya que el líquido pre-seminal que se libera en la excitación masculina posee espermatozoides que son factibles de producir la fecundación. No solo se puede quedar embarazada, sino que también es posible la infección de enfermedades de transmisión sexual si no se usa el preservativo correctamente desde el principio de la relación sexual.
  • Es necesaria la erección para poder disfrutar una relación sexual: que en algunos casos, por cansancio o stress no haya una erección adecuada para la penetración no tiene por qué ser vivido como un problema. Una buena relación sexual va más allá que un par de centímetros, tenemos todo nuestro cuerpo y mente para disfrutar con el otro ¿si no hay erección ocasional, con que otra cosa podemos ser creativos?
  • La relación sexual se debe dar naturalmente: en el momento que creemos que debemos saberlo todo, nos limitamos un aspecto fundamental como es la capacidad de aprendizaje y el poder comunicar nuestros gustos y deseos al otro. No somos todas las mujeres iguales, ni a todos los hombres les gusta lo mismo, es importante permitirnos explorar y sorprendernos con lo que le gusta a nuestro compañero/a y con lo que nos gusta a nosotros.
  • Una buena relación sexual implica que los partners lleguen al orgasmo al mismo tiempo: Una vez más, la exigencia por querer acomodar el orgasmo a un parámetro puede hacer que se interrumpa el fluir de la experiencia sexual y se escape el placer.

Sostener creencias falsas con respecto a la sexualidad genera múltiples consecuencias o manifestaciones, una de las principales tiene que ver con las disfunciones sexuales. Generarse exigencias desde estos supuestos falsos produce que la persona esté más pendiente de su performance que de sentir placer y conectarse con el otro, se encuentra observándose y exigiéndose hacer o lograr como “cree” que deben darse las cosas. Esto nos puede llevar a no vivir la sexualidad como placentera. Vivirla con culpa, ansiedad y malestar como consecuencia de los mitos que circulan, los cuales no siempre imparten valores positivos.

Así mismo, frente al desconocimiento la persona queda más expuesta a enfermedades de trasmisión sexual o embarazos no deseados, ya que en muchos casos la información que circula entre los pares no es correcta y eso lleva a la confusión y poco cuidado de uno mismo y del otro.

¿Cuál de estas creencias te llamó la atención? ¿Encontraste alguna en la que vos creías? ¿Qué otros supuestos falsos crees que circulan por ahí?

Artículo previamente publicado en la web del centro especializado en sexualidad: Himero Psicosexualidad y cedido por la autora para su publicación en Psyciencia.

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Laura Diaz
Psicóloga. Egresada de la Universidad Nacional de Rosario (2007) Especializada en Terapia Cognitiva Racional Emotiva Conductual (Certificado del Albert Ellis Institute de Nueva York) Formación en Psicoterapia Cognitiva Comportamental (Instituto Kinsey Rosario) Curso de Posgrado en Sexualidad Humana, Instituto Kinsey de sexología. Avalado por FESEA (Federación Sexológica Argentina). Miembro de la Asociación Rosarina de Educación Sexual y Sexología (ARESS) Sexóloga Clínica y Sexóloga Educativa por la Federación Sexológica Argentina (FESEA)

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