Las porciones desmedidas son uno de los mayores problemas de las personas con malos hábitos nutricionales. El comer con moderación es un gran reto para quienes necesitan perder peso, y aunque la consigna popular es que para bajar unas tallas es necesario “comer menos”, expertos de la Universidad Estatal de Pensilvania han llegado a la conclusión de que lo ideal es comer en la misma cantidad, pero alimentos diferentes.

En un estudio reciente, los investigadores midieron cuánto comían los participantes cuando les daban comidas que variaban en el tamaño de la porción. A pesar de que alrededor de un tercio de los participantes recibió capacitación sobre diferentes estrategias para administrar porciones de alimentos durante un programa de pérdida de peso de un año anterior, todos los participantes comieron más a medida que crecían las porciones.

No obstante, los participantes que formaron parte del programa tendieron a elegir alimentos más saludables y terminaron consumiendo menos calorías en general, independientemente del tamaño de las porciones.

Esto refuerza lo que nos dicen los nutricionistas acerca del efecto rebote y el fracaso inminente de las dietas bruscas, así como la falacia del “coma menos y ejercite más” para perder peso. Al final del camino, lo que resulta es un metabolismo demasiado lento para mantenerse en forma o para producir la energía suficiente para ejercitarse y rendir al mismo tiempo en la vida diaria.

El secreto para la pérdida gradual de peso

Los resultados de esta investigación muestran que para una pérdida gradual y, por ende, saludable de peso, la clave está en aprender a tomar decisiones saludables aún cuando sigamos consumiendo porciones grandes, ya que lo que cuenta finalmente son las propiedades de los alimentos que comemos.

Si elegimos alimentos altos en grasas, por ejemplo, no importa que mucho el tamaño de la porción porque estaremos consumiendo las mismas grasas y alimentos altos en densidad calórica todos los días. Pero si en lugar de esto elegimos comer de forma saludable, aún cuando nuestras porciones sean grandes estaremos viendo cambios positivos en nuestro peso.

En esto se enfocó el programa que los investigadores enseñaron a los participantes, en aprender estrategias de intervención basadas en elecciones saludables. Los resultados finales fueron prometedores, ya que se pudo registrar que, si bien el 27% de los participantes comió más cuando las porciones fueron un 75% más grandes, sus elecciones saludables hicieron que consumieran menos calorías que los miembros del grupo de control que no recibieron el entrenamiento.

En el estudio participaron 34 personas con sobrepeso (grupo de control), 29 personas con peso normal (grupo de control) y 39 sujetos que habían recibido anteriormente, durante un año, el programa de pérdida de peso centrado en estrategias de elección saludable. Todos los participantes visitaron el laboratorio una vez a la semana durante cuatro semanas, donde los investigadores les ofrecieron las mismas comidas pero incrementaron el tamaño de las porciones de forma aleatoria a lo largo del tiempo.

Cada comida consistió en alimentos con una alta densidad calórica y alimentos con una baja densidad calórica, como las ensaladas. Los alimentos fueron pesados antes y después de la comida para determinar en qué medida habían sido consumidos.

Referencia del estudio: Faris M. Zuraikat, Liane S. Roe, Christine E. Sanchez, Barbara J. Rolls. Comparing the portion size effect in women with and without extended training in portion control: A follow-up to the Portion-Control Strategies Trial. Appetite, 2018; 123: 334 DOI: 10.1016/j.appet.2018.01.012

Fuente: Science Daily; Appetite

Comparte tu opinión