No cabe duda que las películas y series pueden sernos de gran ayuda como recurso para trabajar en sesiones. ¿No os ha pasado que alguna película de pronto os cambio el modo de ver un problema, o afrontar una situación, u os alivió de alguna forma en etapas críticas de vuestra vida?

Cuando nos vemos reflejados en esa escena o personaje, desde una mirada distinta, podemos analizar con cierta distancia aquello que más nos atemoriza. Como éste, hay muchos beneficios psicológicos que pueden ofrecernos las series y las películas, y es por ello que cada vez son más los profesionales de la salud que hacen usos de ellas. Además la combinación de elementos temáticos — música, diálogo, iluminación e imágenes — a menudo puede provocar sentimientos profundos en los espectadores, lo que permitirá también una reflexión personal y proporcionará una nueva perspectiva de los eventos externos.

Vista general

La metáfora, el simbolismo y las imágenes son utilizados en terapia, ya que ayudan a los que están en tratamiento a explorar los pensamientos y sentimientos y abordar áreas de preocupación. Las películas no solo contienen símbolos, sino que también pueden generar empatía, aumentar las habilidades de comunicación y permitir que las personas en terapia se vuelvan más conscientes de sus propios sentimientos y deseos. La visualización de películas permite a los espectadores participar de varias maneras: lingüística, visio-espacialmente, interpersonal e intra-psíquicamente. Los defensores de la terapia de cine creen que esto puede ser útil porque se ha demostrado que el aprendizaje ocurre más rápidamente cuando la información se procesa de más de una manera.

Pueden generar empatía, aumentar las habilidades de comunicación y permitir que las personas en terapia se vuelvan más conscientes de sus propios sentimientos y deseos

Esta técnica de terapia fue desarrollada siguiendo las líneas de la  biblioterapia, que es el uso terapéutico de los libros y la lectura en la práctica clínica. La cineterapia es definida como el uso del cine, películas o series, para ayudar a nuestra salud mental, es un medio terapéutico complementario que se utiliza dentro de la terapia tradicional, según el Dr. Bruce Skalarew, psiquiatra y copresidente del Forum for Psychoanalytic Study of Film.

La idea, agrega Gary Solomon (profesor de psicología en el Community College of Southern Nevada, y el primero en escribir sobre el uso de películas como terapia), es elegir películas con temas que reflejen el problema o situación actual y evaluar en usa sesión posterior la reacción a la misma. Eso sí, puntualiza, que “puede tener un efecto positivo en la mayoría de las personas excepto en aquellos que sufren de trastornos psicóticos” (Mann, 2018).

En general, el terapeuta y la persona en tratamiento discutirán primero cómo mirar la película de una manera consciente y cómo reconocer y explorar las reacciones a la película. El terapeuta puede pedirle a la persona en tratamiento que considere las conexiones entre la película y la propia vida de la persona  (Berg-Cross, Jennings, y Baruch, 1990).

¿Por qué utilizar las series y películas como herramienta psicoterapéutica?

Son muchos profesionales de la salud mental que utilizan el trabajo con películas y series  como tarea para casa, a fin de reforzar aspectos trabajados en sesión, ya sea como material de reflexión, modelado, reformulación del problema, definición de la emoción o clarificación de valores, ya que las escenas funcionan como metáforas de la vida, siendo un vehículo de transmisión muy potente (García y Moreno, 2011; Sofía, G, 2017).

Otro de los muchos puntos a favor es la mejora de lo que se conoce como teoría de la mente, al incidir sobre las capacidades empáticas  y el entendimiento de nuestros propios procesos emocionales, haciendo uso tanto del efecto de la trama, las imágenes, o la música.

Proporciona una forma menos abrumadora de hablar sobre los sentimientos

Resulta además reforzante para la alianza terapéutica, ya que el trabajo puede fortalecerse desde aquí y servir como experiencia común y trabajo cooperativo entre el cliente y el terapeuta.

Esta herramienta proporciona una forma menos abrumadora de hablar sobre los sentimientos al facilitar a los clientes explorar indirectamente sus preocupaciones relacionándolas con las de los personajes de la película.

¿Por qué nos mueven tantos ciertos personajes y nos identificamos?

El impacto de estos espectáculos (series, películas, teatro…) se ha comenzado a estudiar mediante técnicas de neuroimagen y mediciones fisiológicas, y los resultados arrojan que son las áreas cerebrales activadas son las  relacionadas con la empatía, la teoría de la mente, y la comprensión de metáforas. Sí, las neuronas espejo juegan un papel fundamental en todo este proceso. Es importante puntualizar que la resonancia fisiológica será más intensa si la escena es en directo, por ejemplo, en el teatro (Sofía, 2017).

¿Os habéis fijado que son muchas las series protagonizadas por personajes con una moral ambigua? ¿Qué nos sucede cuando hablamos de narrativas tales como Los Soprano, Breaking Bad o Dexter? No hay una clara distinción entre “el bien y el mal”..Los espectadores nos sentimos fascinados tanto como con aquellos héroes clásicos, nos identificamos con esos malvados con cara amable y justificamos sus acciones. Resulta que para muchos de nosotros, el hecho de reflexionar sobre cómo actuaremos ante tales situaciones similares a las del personaje, nos resulta muy emocionante y hasta moral. Podemos ver reflejados aspectos innombrables, rechazados en el Otro,  así de alguna forma liberarnos .

Los conflictos que observamos en protagonistas criminales nos ayudan a fijar nuestros valores morales

Dolf Zillmann renombrado psicólogo de los medios de comunicación, desarrolló en los años ochenta la influyente teoría de la regulación emocional. Según esta, los espectadores buscamos mejorar nuestro estado de ánimo mediante la elección de los programas televisivos, y experimentamos diversión y placer si sucede un desenlace feliz para “los buenos” y un final adverso para “los malos”. Afirma que construimos relaciones ya sea positivas o negativas, según nos identifiquemos moralmente con los protagonistas mientras seguimos la historia.

Es a finales de los ochenta que vemos un cambio significativo en las narrativas de las series y películas. Nos desafían emocionalmente ya que no hay una línea muy clara, más bien una gran mezcla de emociones. Probablemente los conflictos que observamos en protagonistas criminales nos ayudan a fijar nuestros valores morales, nos sentimos “mejores”, no así si nos comparamos siempre con aquellos superhéroes infalibles, donde siempre saldremos perdiendo.

Algunas pautas para trabajar con películas y series en la terapia

Jesús García Martínez y David Moreno Mora de la Universidad de Sevilla, en su artículo El trabajo con películas en psicoterapia nos proporcionan una serie de recomendaciones muy sencillas y relevantes que podemos utilizar:

  • Trabajar más con escenas o clips que con cintas enteras.
  • Centrar el análisis en los personajes y sus relaciones.
  • Buscar similitudes entre la situación del cliente y la del personaje (en este punto es donde se genera la metáfora).
  • Acostumbrarnos, como terapéutas, a ver películas desde una perspectiva terapéutica y seleccionar aquellas. particularmente útiles según el tipo de problema que queramos abordar y comentar la escena con otros profesionales. Hacer uso, si se puede, de criterios experimentales que indiquen la utilidad de una escena para un tipo de problema o proceso, pero todavía hay una investigación muy escasa al respecto.
  • Utilizar esta herramienta solo como coadyuvante de la terapia, no como una única herramienta.

Algunos ejemplos de los beneficios psicológicos del cine

Para daros algunos ejemplos de películas y las temáticas que se pueden trabajar, además de los posibles beneficios que pueden proporcionarnos, hemos acudido al excelente blog dedicado a la filmoterapia dirigido por el psicólogo  Jaime Burque.

Nos ayuda a enfrentarnos a nuestros miedos

El simple hecho de ver una película o escena específica relacionada con nuestros miedos, nos enfrenta a estas sensaciones y a la consciencia de las mismas de una forma más controlada y segura.

Ej. Mar adentro (2004) de Alejandro Amenabar

Enfocamos mejor nuestros problemas

Son muchas las películas o series que nos hacen ver otra perspectiva de nuestras circunstancias. Al identificamos con un personaje que pasa por similares circunstancias aumenta nuestra empatía y asimilamos mucho mejor su evolución personal. Así, a través de su historia podemos aprender  mucho sobre el proceso de toma de decisiones del personaje y sus dificultades.

Ej. El mismo amor la misma lluvia (1999) de Juan Jose Campanella

Tiene una función catártica

Cuando disfrutamos de una serie o película, experimentamos la gama de emociones de los personajes, eso sí, sin temor a padecer luego las consecuencias. Escenas de acción, ficción, aventuras máximas, terror, son todas historias con una gran descarga emocional y nos desahogan en muchas ocasiones de nuestra vida cotidiana.

Ej. Celebración (1998) de Thomas Vinterberg

Tiene efectos relajantes

Disminuye nuestros niveles de ansiedad al permitirnos distraer nuestra atención hacia otros escenarios, además las comedias son fuente de grandes dosis de risa que sin duda repercute positivamente en nuestra mente y cuerpo.

Ej. Harry Potter y la piedra filosofal (2001) de Chris Columbus, y Con faldas y a lo loco (1959) de Billy Wilder

Mejoran nuestras relaciones

Siempre es un estupendo recurso con un gran valor afectivo y social quedar con nuestros amigos o con la pareja para ver y discutir nuestros puntos de vista, reflexionar sobre alguna serie o película. Por no mencionar la gran cantidad de foros dedicados a esto.

Ej. Friends (1994) de Krane & Kauffman

Nos motiva y eleva

Observar la grandeza de otras personas a través del cine nos motiva y nos inspira a tratar de hacer algo similar, a ser mejores e incluso a dar pasos para cambiar nuestras vidas o desbloquear nuestras actitudes, nos sentimos orgullosos de pertenecer al género humano.

Ej. Schindler’s List (1993) de Steven Spielberg

Muy probablemente muchos de vosotros hayáis participado en foros de debate sobre cine, incluso puede que ya estéis utilizando esta herramienta en vuestro trabajo y tengáis en mente muchos otros beneficios. Si es así, no dudéis en compartir vuestras opiniones  y experiencias con nosotros.

Referencias bibliográficas

  • Berg-Cross, L., Jennings, P., y Baruch, R. (1990). Cinematherapy: Theory and application. Psychotherapy in Private Practice 8, 135–156.
  • García Martínez, J., y Moreno Mora, D. (2011). El trabajo con películas en psicoterapia. Revista de Psicoterapia, Vol. 86/87, 5-20.
  • Mann, D. Movie Therapy: Using Movies for Mental Health: Therapists recommend movies to help change the way we think and feel. Web MD. Recuperado el 22 Febrero 2018. Disponible en https://www.webmd.com/mental-health/features/movie-therapy-using-movies-for-mental-health#1
  • Sofía, G. (2017). Por qué los ­actores nos ­hacen ­vibrar. Mente y Cerebro; 84, 70-74.
  • Volgel, I., y Gleich, U. (2017). El amable ­asesino de al lado. Mente y Cerebro; 87, 51-57.

1 Comentario

  1. Excelente artículo, comparto de lleno tu opinión. Lo he comprobado desde lo personal, en cine foros universitarios y bibliotecas publicas, y en mis núcleos sociales mas cercanos. También, me gusta y promuevo la lectura, así que son dos recursos muy valiosos.

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