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El Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT) es una condición que suele ocurrir luego de vivir o ver eventos traumáticos como abusos físicos, huracanes, guerra o accidentes graves.

Se manifiesta por la dificultad de dormir, sentimientos de soledad, explosiones de ira o excesivos sentimientos de preocupación, culpa o tristeza. Sumado a esos síntomas, las personas con TEPT también tienen mayor riesgo de aumentar de peso, sufrir de enfermedades crónicas, como por ejemplo: diabetes, abuso de alcohol y enfermedades cardiovasculares.

La complejidad de este trastorno hace que sea necesaria la intervención multidisciplinaria que ayude a las personas a salir del sufrimiento.

Sabiendo esto, una nueva investigación evaluó los efectos de programa de ejercicio físico en una muestra de 81 pacientes internados en un hospital y diagnosticados con TEPT. Sus resultados fueron muy buenos y nos alientan a implementar estos tipos de intervenciones.

La investigación

Los pacientes fueron asignados al azar en dos tipos de tratamiento. La mitad de ellos recibió el tratamiento tradicional que se caracteriza por: terapia de grupo, medicación y psicoterapia. La otra mitad también recibió el tratamiento tradicional pero se añadió un programa de ejercicio físico de bajo costo, individualizado y estructurado, que incluyó caminatas y ejercicios de fuerza con bandas elásticas por 12 semanas.

tenían mejores resultados en la disminución de los síntomas de estrés postraumático, depresión, ansiedad

Los investigadores sabían que lo más difícil sería iniciar el plan de entrenamiento físico, porque por lo general estos pacientes están muy desmotivados, y por ello les pidieron que iniciaran con lo más fácil, que caminaran desde sus habitaciones hasta la sala de enfermeras y luego fueron incrementando las sesiones.

Los datos del programa fueron almacenados en un diario que mantenían los pacientes y se establecieron objetivos en conjunto. También se les dieron podómetros (cuenta pasos) para que los pacientes pudieran contabilizar todos los que hicieron durante el programa.

Resultados

Terminadas las 12 semanas, los investigadores encontraron que aquellos pacientes que recibieron el programa de ejercicio físico, tenían mejores resultados en la disminución de los síntomas de estrés postraumático, depresión, ansiedad y estrés en comparación con aquellos que recibieron únicamente el tratamiento tradicional.

Pero no sólo eso, los  pacientes que recibieron la intervención también bajaron de peso, reportaron mayor tiempo caminando y menos tiempo sentados. Esto se traduciría en una reducción en el riesgo de sufrir de enfermedades cardiovasculares.

Nuevamente queda demostrado la necesidad de añadir programas de ejercicio físico individualizados con objetivos claros y de bajo costo en las intervenciones de salud mental.

Para mayor información lee la investigación original en la revista Acta Psychiatrica.

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Fuente: Psypost