Imagen: UUJackson.org

El mindfulness es uno de los temas más populares de la actualidad. En cada congreso de psicología se incluye un taller sobre cómo practicarla y hasta los medios más importantes, como la revista TIME, que le han dedicado tapas y números enteros que recomiendan su practica. Y no es para menos, cientos de estudios científicos han demostrado sus beneficios para la salud a corto y largo plazo.

Sin embargo, una investigación realizada por B. M. Wilson et al (2015) para la revista Psychological Scienceencontró una consecuencia no deseada de la meditación mindfulness. Según sus datos, las personas que practican mindfulness podrían ser más susceptibles a los falsos recuerdos.

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Nuestros recuerdos pueden categorizarse como internos o externos. Los recuerdos externos provienen de experiencias reales que tuvimos, por ejemplo, el recuerdo del café que te tomaste esta mañana. Los recuerdos internos son aquellos que provienen de nuestra imaginación: imaginarte que te tomaste un café.

Con esa distinción, el equipo exploró a través de 3 experimentos si los mecanismos del mindfulness – observar sin juzgar las emociones y los pensamientos- podría afectar la capacidad de las personas para determinar el origen de los recuerdos.

Primer experimento

Asignaron aleatoriamente a 153 participantes para que practican por 15 minutos, en una sesión de mindfulness, mientras que al otro grupo se le pidió que pensara en cualquier cosa que se le viniera a la mente.

los que practicaron mindfulness recordaron falsamente haber visto en la lista la palabra  ¨basura¨

Terminada la sesión se le pidió a los participantes que estudiaran una lista de 15 palabras que se relacionaban con el concepto de basura (residuos, alcantarillado, desechos, etc.) pero no se incluyó la palabra ¨basura¨ y luego se les pidió que recordaran la mayor cantidad de palabras que podían.

Los resultados: 39% de los que practicaron mindfulness recordaron falsamente haber visto en la lista la palabra  ¨basura¨ en comparación con el 20% del grupo control.

Segundo experimento

En el segundo experimento, 140 sujetos completaron una tarea de memoria, antes de la sesión,  que no incluyó la palabra ¨crítico¨. Sus resultados demostraron que los participantes eran más propensos a recordar falsamente la palabra ¨crítico¨ después de la sesión, en comparación con el grupo control.

Tercer experimento

Fueron 215 personas las que participaron en este ensayo, y ellas tenían que determinar si habían visto una palabra antes del estudio, mientras que el grupo control solo tenía que relacionar las palabras con las que se habían presentado.

En esta ocasión tanto los que participaron en las sesiones de mindfulness como los que no participaron, fueron bastantes precisos a la hora de reconocer las palabras que realmente habían visto. Pero, los participantes de mindfulness fueron más propensos a identificar falsamente palabras relacionadas después de completar una sesión de mindfulness.

falta investigación para que se pueda hablar de la susceptibilidad de falsos recuerdos entre los practicantes de mindfulness

Conclusión

Al no juzgar los pensamientos, el mindfulness podría afectar los procesos cognitivos que identifican la fuente de los recuerdos (internos-externos), lo que daría como resultado que las personas tengan problemas a la hora de distinguir entre las experiencias imaginadas y las reales.

Pero el estudio también tiene una seria limitación. Su muestra estuvo compuesta por estudiantes universitarios que no practicaban con habitualidad el mindfulness y no incluyó practicantes habituales, lo que excluyó la generalización de sus resultados y si realmente afecta los procesos cognitivos de reconocimiento de la memoria. En definitiva, todavía falta investigación para que se pueda hablar de la susceptibilidad de falsos recuerdos entre los practicantes de mindfulness.

Fuente: ScienceDaily