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Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts han encontrado una relación directa entre la exposición al parpadeo de luces LED en una frecuencia específica y la reducción de placas beta-amiloides (asociadas con el Alzheimer) en el córtex visual de un grupo de ratones.

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Los autores del estudio liderado por la neurocientífica Li-Huei Tsai habían observado anteriormente la actividad neuronal de ratones genéticamente programados para desarrollar el Alzheimer, pero no habían encontrado acumulación de placas a nivel cerebral ni síntomas comportamentales del avance de la enfermedad. En cambio, los investigadores hallaron oscilaciones gamma actuando durante patrones de actividad esenciales para el aprendizaje y la memoria.

Esta observación motivó a los expertos a experimentar con la estimulación de dichas oscilaciones gamma a un rango de 40 hercios, específicamente en la región del hipocampo (crítica para la formación de la memoria y la retentiva).

Una hora más tarde, los investigadores comprobaron que los niveles de proteínas beta-amiloides en el hipocampo se habían reducido en un 40-50 por ciento.

A partir de ese momento, Tsai y su equipo de trabajo comenzaron a preguntarse si una técnica no invasiva de estimulación visual podría tener los mismos efectos positivos para el tratamiento del Alzheimer.

Los resultados del presente estudio sugieren una respuesta afirmativa.

Una hora de exposición a luces parpadeantes puede reducir las proteínas vinculadas con el Alzheimer

De acuerdo con Tsai y sus colaboradores, la evidencia aporta que una hora de estimulación visual a 40 hercios puede reducir a la mitad los niveles de proteínas beta-amiloides en el córtex de ratones en etapas tempranas de desarrollo del Alzheimer, aunque eventualmente estos niveles vuelven a su estado original en 24 horas.

Si bien es observable un “efecto rebote” en este prototipo de tratamiento, Tsai afirma que estos hallazgos son apenas el principio para dar con métodos de intervención clínica no invasivos y accesibles para la mayoría de las personas.

Adicionalmente, dice Tsai, los avances son enormes y abren las puertas a una comprensión más profunda y provechosa de la enfermedad, donde es posible desarrollar tratamientos para bloquear o debilitar los mecanismos que causan el Alzheimer de manera directa.

Para Tsai, el próximo gran paso será examinar los efectos de la estimulación visual en pacientes con Alzheimer y verificar lo provechoso del tratamiento. Desde luego, es un gran desafío considerando que “muchas de las cosas que han funcionado para los ratones han resultado no funcionar para los humanos”, reconoce Tsai, quien no obstante insiste en que hallar una respuesta similar al tratamiento en seres humanos sería un hecho extraordinario y permitiría que muchas personas diagnosticadas con la enfermedad se vieran beneficiadas.

Modo de acción del tratamiento

Los investigadores también realizaron estudios para averiguar cómo las oscilaciones gamma ejercen sus efectos. Ante esta incógnita, encontraron que después de la estimulación gamma el proceso para la generación de beta-amiloides reduce su actividad; además, las oscilaciones gamma resultaron mejorar la capacidad del cerebro para eliminar las proteínas beta-amiloides, lo cual normalmente es el trabajo de las células conocidas como microglia.

En los pacientes con Alzheimer, las células microglia se vuelven muy inflamatorias y secretan sustancias químicas tóxicas que hacen que otras células cerebrales se enfermen cada vez más. Sin embargo, cuando los ratones fueron expuestos a las oscilaciones gamma, sus células microglia cambiaron morfológicamente y se volvieron mas activas en el proceso de eliminación de las proteínas beta-amiloides.

Fuente: MIT

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