En estos días muchas personas nos encontramos con la nueva necesidad de quedarnos en casa (los que tenemos el privilegio de tener una). El asunto es que, del mismo modo en que se marcan caminos en un campo, podemos llegar a generar surcos en los pisos creando senderos que van del dormitoria a la sala, y de allí a la cocina… para luego volver a la sala. 

El aburrimiento puede abordarnos de manera abrumadora, y esto hace imperiosa la necesidad de encontrar formas de contrarrestarlo. Sostener programas de ejercicios físicos es una gran opción que nos ayudará a mantenernos saludables física y mentalmente. (Quizás sea importante que no lo tomemos de manera facultativa, sino más bien imperativa).

Una nueva investigación sugiere que las redes sociales son capaces de proporcionar ayuda a las personas para superar este aburrimiento con programas de ejercicios existentes, y despertar el deseo de continuar con la actividad física (Berg et al., 2020). 

Un enfoque psicológico establecido (entrenamiento motivacional) a través de Instagram es un método efectivo para inspirar a las personas a hacer ejercicio. A propósito de esto, los invito a visitar @7000pasos, el perfil de Instagram creado y administrado por Federico Lande, psicólogo de la Actividad Física, y asiduo colaborador de Psyciencia.

Más de 500 participantes del estudio fueron reclutados a través de Facebook y otros canales online. Los participantes estaban en diferentes niveles de entrenamiento y tenían diferentes grados de deseo de continuar o mejorar su régimen de ejercicio actual.

“Pueden surgir muchas emociones cuando haces ejercicio, sin importar en qué nivel estés”, dijo el profesor Frode Stenseng, autor de estudio y miembro del Departamento de Educación y Aprendizaje de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU).

Se preguntó a los participantes qué tan motivados estaban para hacer ejercicios y cuánto disfrutaban de su entrenamiento. Fueron divididos al azar en dos grupos.

Un grupo siguió el hashtag de Instagram #dinmotivation. Los investigadores hicieron publicaciones motivadoras en esta cuenta cada tres días durante cuatro semanas.

“Intentamos que los participantes conocieran su propia motivación para hacer ejercicio y aumentar su conciencia sobre por qué estaban entrenando,” explica Stenseng.

Luego de las cuatro semanas iniciales, se les volvió a preguntar sobre su motivación para el ejercicio y su disfrute. Las personas en ambos grupos estaban igualmente preparadas para hacer ejercicio luego de este tiempo. Continuaron entrenando por igual, pero cuánto disfrutaron de su entrenamiento fue diferente.

“Los participantes que siguieron las publicaciones de la cuenta desarrollaron sentimientos más positivos relacionados con su capacitación. Los otros participantes no lo hicieron,” cuenta Stenseng.

Los resultados fueron claros. Las personas que habían seguido las publicaciones de Instagram informaron que disfrutaban mucho más de sus ejercicios que las que no lo hicieron.

Seguir las publicaciones implicaba pasar no más de unos minutos por mes en Instagram.

“Influencers” con cuerpos perfectos que nos cuentan sobre las bondades del ejercicio físico abundan en redes sociales. Pero, ¿pueden ayudarnos de la misma manera?

“Las personas influyentes de hoy indudablemente están teniendo un gran impacto, y esto fue parte de la razón para realizar nuestro estudio,” dice Silje Berg primera autora y psicóloga clínica.

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Las redes sociales ofrecen una gran cantidad de consejos y sugerencias sin tener necesariamente una base científica para ellos. Gran parte de la investigación hasta la fecha ha demostrado cómo esto puede afectar negativamente a los receptores de mensajes.

“Nuestro estudio es en muchos sentidos una contraparte de esto. Queríamos mostrar un método usando las redes sociales que produzca un efecto positivo significativo basado en teorías psicológicas científicas,” dice Berg.

Las publicaciones en Instagram se basaron en la autodeterminación y la teoría de la pasión. Es decir, fueron diseñados para dar a las personas un sentido de pertenencia, dominio y autonomía. La autonomía debería dar a una persona la sensación de que lo que están haciendo está en línea con sus propias necesidades y deseos.

“Queremos mostrar cómo la influencia de las redes sociales puede ser positiva y utilizarse para promover la salud pública, en lugar de lo contrario.” También pueden instruirnos en el pensamiento crítico respecto de las fuentes que dan origen a los contenidos que aparece en nuestro feed. “La conciencia es clave para lograr el efecto positivo que queremos,” señala.

“Ver personas influyentes es probablemente más como mirar televisión,” dice Stenseng.

Después de todo, es divertido ver atletas talentosos en la televisión, sin pensar que alguna vez serás tan bueno como ellos, o que el programa te ayudará a levantarte del sofá.

Del mismo modo, los influencers que escriben sobre el ejercicio a menudo son atletas de alto nivel, en parte porque es su trabajo, por lo que es dudoso que alguna vez alcancemos su nivel. De todos modos puede ser emocionante seguirlos, incluso si no necesariamente aumenta nuestro propio disfrute del ejercicio.

Los investigadores concluyen que las redes sociales pueden ser un enfoque bueno y económico para llegar a las personas con diferentes mensajes sobre el ejercicio y la salud, si se utilizan bien.

“Nos encontramos con las personas donde están,” dice Stenseng.

El uso de las redes sociales de manera reflexiva puede mejorar el placer del entrenamiento del individuo y, al mismo tiempo, contribuir a la salud pública.

“Varias plataformas están teniendo un gran impacto. Es interesante cómo algunas aplicaciones de ejercicio prometen diversión y motivación para el ejercicio sin tener teorías claras sobre cómo quieren lograrlo. Ahora nuestro estudio ha demostrado que el contenido teórico puede tener un efecto positivo, por lo que deberíamos alentar a más personas en este mercado a que se basen en el conocimiento.”

Realizar ejercicios puede ser desafiante, y ¿qué mejor momento para sumergirnos en un desafío tan saludable que el presente?

Referencia bibliográfica:

Berg, S., Forest, J., & Stenseng, F. (2020). When Passion Does Not Change, but Emotions Do: Testing a Social Media Intervention Related to Exercise Activity Engagement. En Frontiers in Psychology (Vol. 11). https://doi.org/10.3389/fpsyg.2020.00071

Fuente: Psychcentral