El contenido de este artículo es especialmente placentero, sobre todo porque, durante generaciones, ha persistido la idea de que usar los dedos para contar es perjudicial para los niños, y que deberían simplemente ser capaces de memorizar las tablas de multiplicar y las operaciones de adición básicas.

Incluso viví en carne propia experiencias desagradables con profesores que decían que contar con los dedos era “de mentes perezosas” porque no se ejercitaba la memoria ni la lógica.

Afortunadamente para los niños de hoy en día, recientemente se publicó un estudio en la revista Journal of Cognitive Psychology que desmitifica por completo los supuestos efectos negativos de usar los dedos para contar, especialmente durante la primera infancia.

La investigación fue realizada por un equipo de expertos suizos, y la principal conclusión del estudio es que los niños de seis años que utilizan los dedos para contar se desempeñan mejor en las adiciones simples. De hecho, los niños con mayor capacidad de trabajo (que, se supone, “no deberían” usar los dedos) son quienes prefieren utilizarlos como apoyo para resolver operaciones matemáticas.

En otras palabras, y contra todo pronóstico, usar los dedos es cosa de mentes ágiles.

Las autoras del estudio, Justine Dupont-Boime y Catherine Thevenot de las universidades de Ginebra y Lausana, explican que estos resultados buscan defender la promoción del uso de los dedos en las tareas aritméticas durante los primeros años de escolaridad, y que esto podría ayudar a los niños menos dotados a superar sus dificultades en el área matemática.

usar los dedos para contar es cosa de mentes ágiles y no de niños perezosos, como se creía antes

Para el estudio, se reclutaron 84 niños voluntarios de seis escuelas suizas diferentes donde la política no es enseñar el conteo con los dedos explícitamente, pero tampoco desalentarlo (a excepción de adiciones muy simples donde la suma es menor a 10).

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Las investigadoras midieron la memoria de trabajo de los niños utilizando la tarea de lapso de dígitos hacia atrás, que consiste en escuchar una cadena de números y repetirlos en orden inverso. Los niños con mayor memoria de trabajo pueden repetir con precisión cadenas más largas.

También se grabó a los niños discretamente mientras realizaban, uno a la vez, adiciones sencillas de un solo dígito, algunas un poco más complicadas que otras porque involucraban sumas mayores a 10 (algunos niños hicieron la tarea adicional antes de las pruebas de memoria, otros después). Las investigadoras codificaron luego los vídeos para examinar qué niños contaron con los dedos durante la tarea de adición y qué estrategia usaron.

Se encontró que cincuenta y dos (52) niños contaron los dedos, y lo sorprendente es que hubo una correlación significativa entre el conteo con los dedos y un mejor rendimiento (para las sumas más fáciles y más difíciles). También se halló una correlación importante entre el conteo de los dedos y una mayor capacidad de memoria de trabajo.

No se trata de usar los dedos para siempre…

Los investigadores creen que los niños con peor memoria de trabajo luchan por descubrir el conteo de los dedos por sí mismos, cuando lo ideal sería que las escuelas les enseñaran a hacerlo de forma no impositiva, y motivándolos siempre a descubrir la mejor estrategia para ellos.

Incluso en la India se enseña a los niños a utilizar los dedos para resolver operaciones, y no parece irles nada mal.

Por supuesto, no se trata de que los niños cuenten con los dedos para siempre, sino que aprendan a utilizar este método para resolver problemas aritméticos e ir abandonándolo progresivamente conforme dominen procedimientos más mentales.

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Estos nuevos hallazgos se basan en un estudio previo que probó repetidamente las habilidades de adición de niños de cinco años durante un período de tres años, y encontró que el recuento de dedos se correlaciona con un rendimiento superior hasta, pero no más allá, de los 8 años.

Fuente: Research Digest; Tandf Online

1 Comentario

  1. Excelente articulo… Me hizo remontar a mi nipez ciando contaba conblos dedos y tenia las manos debajo del pupitre!

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