Una reciente investigación, publicada en The Journal of Reproductive Medicine, sugiere que las madres primerizas presentan una tasa más alta de síntomas obsesivos-compulsivos comparadas con la población general.

El estudio liderado por las investigadoras Dana Gossett y Emily Miller del Northwestern Medicine encontró que el 11% de las recientes madres experimentaron significativos síntomas obsesivo compulsivos en comparación con la población general donde sólo el 2 o 3% experimenta dichos síntomas.
Entre los síntomas podemos encontrar: miedo a herir al bebé y preocupación por los gérmenes; por ejemplo, las nuevas madres pueden comprobar y volver a comprobar que los monitores para bebés estén funcionado, que la cuna esté bien cerrada o que las botellas estén esterilizadas.

Para la co-investigadora Emily Miller, esto puede ser emocionalmente doloroso, ya que las mamás no tienen intención de hacerle daño al bebé, pero están muy temerosas de hacerlo.

Las investigadoras sostienen que estos síntomas pueden ser temporales y especulan que esta obsesiones pueden ser resultados de los cambios hormonales o adaptativos que manifiestan las madres primerizas como respuesta de protección para su nuevo bebé. Pero advierten que estos síntomas pueden indicar una condición clínica si interfieren con el sano funcionamiento de la madre.

“Puede ser que ciertos tipos de obsesiones y compulsiones sean adaptables y apropiadas para una nueva madre, por ejemplo, los de la limpieza y la higiene. Pero cuando interfieren con el funcionamiento del día a día y con la atención adecuada para el bebé y el padre, entonces se convierten en patológicos y desadaptativos. Sin embargo, estos síntomas obsesivos compulsivos son bastantes comunes y por lo general pasan luego de las primeras semanas,” sostuvo Dana Gossett.

Para realizar la investigación se reclutó a 461 mamás que se encontraban hospitalizadas luego de dar a luz a sus bebés. Y se les aplicaron pruebas de ansiedad, depresión y TOC y las cuales se volvieron a administrar luego de un periodo de 6 meses.

Cerca del 50% de las mamás reportaron una mejoría de sus síntomas luego de los 6 meses. Sin embargo, algunas mujeres que no habían experimentado los síntomas luego de las dos semanas de dar a luz si lo hicieron durante los siguientes 6 meses. Con respecto a esto, Gosset dijo: “Si los síntomas se desarrollan luego de un año, entonces hay menos probabilidades de que sean causados por cambios hormonales o adaptativos y existe el riesgo de un desorden psicológico.”

También se encontró que cerca del 70% de la mujeres que mostraron síntomas obsesivos compulsivos también exhibieron síntomas de depresión. La superposición de estos desórdenes pueden indicar que el TOC postparto representa un trastorno mental distinto que no está bien clasificado, aseguro Miller.

Existen algunos debates sobre si la depresión postparto es simplemente un episodio depresivo mayor que sucede luego del nacimiento del bebé o si es un trastorno con sus propias características. Miller asegura que esta investigación apoya la hipótesis de que puede ser un trastorno distinto con mayor ansiedad y síntomas obsesivos compulsivos que los que caracterizan a un típico episodio depresivo mayor.

Fuente: Psychcentral.com

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