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Muchos de nosotros conocemos ese cosquilleo o escalofrío que sentimos cuando escuchamos una música, vemos una película emotiva o una obra de arte que nos llega hasta el fondo de nuestro ser. Es una sensación difícil de explicar que empieza como un leve cosquilleo en la espalda o cuello, y se dispersa a través nuestra cabeza, hombros, brazos, hasta llegar a todo nuestro cuerpo. Es una sensacion emocionante y agradable que nos hace recodar vivencias y experiencias importantes de nuestra vida.

Algunas personas son más propensas que otras a experimentar esas sensaciones. Los investigadores han querido explorar el porqué y una nueva investigación del Psychology Of Music, parece haber encontrado una explicación.

Según sus hallazgos, las personas que son más abiertas las experiencias y a la fantasía, tienen más probabilidades de experimentar los cosquilleos al escuchar música.

El estudio actual fue diseñado por Mitchell Colver, de la Universidad de Utah, en Estados Unidos y Amani El-Alayli, de la Universidad de Washington del Este. Su muestra estuvo compuesta por 97 estudiantes de psicología. A todos se les aplicó el NEO-PI-R para explorar los cinco factores de la personalidad: Apertura a las Experiencias, Extraversión, Neuroticismo, Agradibilidad y Responsabilidad. Luego se les midió la respuesta galvánica de la piel1, mientras escuchaban cinco emotivas piezas musicales. Por último se les pidió a todos los participantes que completarán un reporte sobre su experiencia con los cosquilleos que experimentaron.

las personas que son más abiertas las experiencias y a la fantasía, tienen más probabilidades de experimentar los cosquilleos al escuchar música

Los resultados estuvieron acordes con las predicciones de los autores. La frecuencia de los cosquilleos se relacionó positivamente con el rasgo de personalidad de Apertura a la Experiencias. Así como también con sus seis facetas: Fantasía, Estética, Emociones, Ideas y Valores.

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Sin embargo, lo más llamativo fue que la faceta de Fantasía–receptividad al mundo interior de la imaginación– fue la faceta que tuvo la correlación más fuerte con los cosquilleos.

Los estudios anteriores habían explicado las respuestas de cosquilleo únicamente desde las emociones. Pero este artículo nos ofrece una imágen más abaracativa de la complejidad entorno a las sensaciones de cosquilleo que experimentamos al escuchar música o emocionarnos. Las autoras explican que la faceta de Fantasía, Ideas y Valores (en especial a la Fantasía) podrían funcionar como un vínculo entre la atención y otras características cognitivas que permiten experimentar los cosquilleos con más frecuencia y de manera inesperada.

Para leer los resultados detallados de esta investigación, visita la revista Psychology Of Music.

Fuente: Psypost


  1. La excitación fisiológica provocada por la música, producía cambios en la resistencia eléctrica de la piel que era propenso a ser medible.