Una de las principales necesidades de los niños con autismo es la de recibir tratamientos adecuados que los ayuden a desarrollar y mejorar sus habilidades sociales y de comunicación. Pero para que haya tratamiento debe haber un diagnóstico, y según los datos de un reciente estudio británico, los niños con autismo todavía están recibiendo diagnósticos tardíos.

Sus hallazgos demuestran que la edad diagnóstica no ha disminuido desde hace más de una década (2004-2014) y que todavía la edad promedio en la que los niños con TEA son diagnosticados es la de 4 años y medio, la cual es considerada por los investigadores como tardía. Y los diagnósticos que son considerados como “tempranos” siguen siendo alrededor de los 3 años de edad, la misma edad diagnóstica de hace diez años.

Parece que no han habido mejoras en los procesos diagnósticos en todo este tiempo. Lo cual es preocupante porque entre más tarde el niño reciba tratamiento, más dificultades tendrán ellos, sus padres y su familia en encontrar los recursos y apoyo necesarios. Es cierto que hay niños que pueden pasar desapercibidos porque están en un área del espectro autista que es más difícil de diagnosticar y que sus deficiencias en las habilidades sociales y de comunicación no son tan obvias en comparación con otros niños con autismo más severo. Pero, según los autores, la mayoría de los niños con signos de autismo deberían recibir tratamiento antes del tercer año de edad.

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Los datos que nos ofrece esta investigación son de mucha importancia para nosotros, aún cuando estos son exclusivos de Inglaterra, porque nos permiten tomar una perspectiva sobre cuánto se ha avanzado en la información y aceptación que tiene la población sobre el autismo. Es cierto que se ha logrado mucho, pero todavía falta bastante por hacer y no me sorprendería que los datos latinoamericanos sean más preocupantes. Ojalá esté equivocado.

La investigación fue publicada el 31 de marzo y está disponible en el Journal Of Autism and Developmental Disorders.

Fuente: Science Daily