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Mi suegro una vez me contó que un buen día tomó la decisión de dejar de fumar y no lo hizo más. No fue nada fácil, él había fumado casi toda su vida. Pero lo hizo sin un proceso de deshabituación, de dejarlo poco a poco. Según él esa es la mejor forma de dejar de fumar.

Su experiencia me pareció bastante drástica y poco eficiente. Para mi sorpresa, un estudio publicado hace poco en el Journal Annal of Internal Medicine le dió la razón. Sus datos compararon cúal de los dos métodos es el mejor para dejar de fumar y sus resultados sugieren que hay que dejar el hábito sin tantos rodeos y de raíz.

La investigación británica comparó los resultados de 700 personas que fumaban en promedio 15 cigarrillos por día y que tenían planes de dejarlo. A todos se les estableció una fecha limite para dejarlo que estaba dentro de las siguientes dos semanas y la muestra fue divida aleatoriamente en dos grupos.

A un grupo se le dijo que podían fumar como lo hacían habitualmente pero tendrían que dejarlo en la fecha programada. El otro grupo fue reduciendo gradualmente la cantidad de cigarrillos que consumía durante esas dos semanas hasta la fecha límite. Ambos grupos recibieron apoyo conductual, parches de nicotia y reemplazos de nicotina como goma de mascar y spray bucal. Luego se hizo un seguimiento de abstinencia exitosa durante cuatro semanas y 6 meses después.

Los resultados: En las primeras cuatro semanas, el 49% de las personas del grupo que dejó de fumar abruptamente había cesado de fumar en comparación con el 39.2% del grupo gradual. Pasados los 6 meses, el 22% de las personas del grupo abrupto se mantenía sin fumar en comparación con el 15.5% del grupo gradual.

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La disminución de los porcentajes era esperable considerando que los fumadores pasan por un proceso de recaídas. Pero es notable que el grupo que dejó abrutamente el cigarrillo tuviera una diferencia del 7% en comaparación al otro grupo.

La coautora de la investigación, Nicola Lindson-Hawley, explicó que la mayoría de las personas prefieren dejar de fumar en un proceso gradual. Pero según su investigación, las preferencias de las personas no predicen el éxito para dejar de fumar y tienen más probabilidades de éxito si lo hacen abruptamente (38.3% de los que prefieren hacerlo gradualmente vs 52.2% de los que eligen hacerlo abruptamente).

Ésta es otra de esas investigaciones que nos hace reemplantearnos las ideas que nos dicta el sentido común. Yo también creía que la mejor opción era dejar el cigarrillo poco a poco, pero sus datos sugieren lo contrario.

Los investigadores tienen planes de hacer futuras investigaciones que permitan explorar cómo se pueden mejorar los resultados de los planes para dejar de fumar gradualmente, ya que son de ayuda para todos aquellos que no se sienten capaces de dejarlo de un día para otro.

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Fuente: Time