El pensamiento negativo repetitivo (preocupación y rumiación) está fuertemente asociado con los problemas de sueño y ritmo circadiano, lo que a su vez puede afectar la capacidad de control atencional ante los estímulos negativos o en otras palabras, la capacidad de poder ignorarlos.

Para explorar la relación entre la calidad del sueño y la capacidad de ignorar los pensamientos negativos, el estudio de la Universidad de Binghamton evaluó el tiempo y duración de un grupo de adultos que tenía niveles moderados y altos de pensamientos negativos repetitivos. Todos los sujetos fueron expuestos a una serie de imágenes que provocaban una respuesta emocional y evaluaron la respuesta de control atencional a través de un sistema de seguimiento de los movimientos oculares.

Con estos datos los investigadores encontraron que la rutina de sueño más corta se relacionó con mayores dificultades para ignorar las imagenes negativas y mayores problemas para cambiar la atención de los estimulos negativos durante una tarea de atención dirigida. También se halló que las latencias de sueño más prologadas se asociaban con mayor dificultad para desconectar la atención de los estímulos negativos. Esta incapacidad de ignorar los estímulos negativos afectaría la calidad de vida de las personas y las dejaría más vulnerables a los diferentes tipos de trastornos psicológicos como la depresión y la ansiedad.

Meredith Coles, co autora de la investigación explicó sus hallazgos de la siguiente manera:

“En este estudio encontramos que las personas tienen algunas tendencias a tener pensamientos recurrentes en sus cabezas, y su elevado pensamiento negativo les dificulta desconectarse de los estímulos negativos a los que los expusimos”, dijo Coles. “Mientras que otras personas pueden recibir información negativa y seguir adelante, los participantes tuvieron problemas para ignorarla”.

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Los hábitos del sueño y su tratamiento forman parte del tratamiento psicológico y psiquiátrico de los trastornos de ansiedad y depresión. Pero gracias a esta nueva linea de investigación se podrían diseñar e implementar nuevos y mejores programas de tratamiento del sueño para así reducir la dificultad que sufren los pacientes para no engancharse con algunos tipos de pensamientos.

Referencia del estudio: Jacob A. Nota, Meredith E. Coles. Shorter sleep duration and longer sleep onset latency are related to difficulty disengaging attention from negative emotional images in individuals with elevated transdiagnostic repetitive negative thinking. Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry, 2018; 58: 114 DOI: 10.1016/j.jbtep.2017.10.003

Fuente: ScienceDaily

Imagen: Unsplash

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