Existen muchos mitos en relación al adulto mayor, en cuanto a su sexualidad, de lo que se supone ser adulto mayor, sus posibilidades de cambio, sus relaciones interpersonales, anhelos, deseos, etcétera.

Ciertamente abocarse en este campo no es tarea fácil, hay primero que desbaratar ciertas ideas asociadas a la etapa evolutiva y lo segundo trabajar las propias percepciones con respecto a temas vinculados: la vejez, las enfermedades y la muerte. Mal que mal, se entra en la última etapa del juego de la vida. Así nos explica muy bien la psicóloga y docente Daniela Thumala, especialista en Psicogerontología, quien el viernes 10 de Octubre recién pasado dio un seminario en las dependencias de la Universidad de Chile y que llevó por título “Psicogerontología desde una perspectiva sistémica”.

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Así como existen otros campos de conocimiento e intervención tales como la psicología infanto-juvenil, o del adulto joven, Daniela Thumala define la Psicogerontología como el estudio de los procesos psicológicos asociados al proceso del envejecimiento y la vejez desde la perspectiva de la psicología. Daniela reconoce que no es patrimonio exclusivo de los psicólogos, hay otras disciplinas que estudian los temas sobre calidad de vida, el bienestar subjetivo en adultos mayores y están haciendo también Psicogerontología.

¨Es un campo muy nuevo, hay muy poca gente todavía, esto comenzó a desarrollarse alrededor de los años 70¨

Como muy bien dice ella, “es un campo muy nuevo, hay muy poca gente todavía, esto comenzó a desarrollarse alrededor de los años 70´, siendo ésta una nueva área de estudio, investigación y sobre todo de especialización”.

¿Cuál fue la importancia de impartir este seminario?

Mostrar que existe un campo de especialización, en este caso clínico, que muchas veces es desconocido por los estudiantes. Generalmente hay bastante prejuicio también en torno al trabajo con el adulto mayor, es como una creencia de que “ya no hay mucho que hacer a esas alturas de la vida”, mucha mitología dando vuelta, como decir “que los adultos mayores no cambian”, “que para qué vamos a hacer psicoterapia a una persona tan mayor”, “¿Qué sentido tiene?”, “Que no les interesa la terapia”, “Que tienen un pensamiento concreto y por lo tanto no se benefician de intervenciones más reflexivas”, es decir, puros mitos.

¿Y en cuanto a eso, qué puedes decir?

Primero: Que una persona adulta mayor cambie, no tiene que ver con su edad. Así como hay gente joven que tienen más facilidad para cambiar y otras que tiene menos facilidad para cambiar, lo mismo pasa con las personas adultas mayores. Es decir, ser adulto mayor no significa ponerse más rígido en término de posibilidades de cambio, hay personas adultas mayores que se rigidizan con los años, y hay personas adultas mayores que se flexibilizan con los años.

Ser adulto mayor no significa ponerse más rígido en término de posibilidades de cambio

Segundo: Que una persona cambie o no en terapia, no tiene que ver necesariamente con la edad. Tiene que ver con veinte mil otros factores: con características de personalidad, con el tipo de terapia, con el tipo de problema, en fin, no con la edad.

¿Cuáles son las aplicaciones prácticas y concretas de la Psicogerontología?

En el campo de la Psicogerontología se puede abordar desde lo clínico-psicoterapéutico, tanto la atención al adulto mayor o a sus familiares o cercanos, con temas relacionados al proceso del crecimiento y vejez; por ejemplo, puede ser que la hija consulte por la madre. Ése es un ámbito de aplicación. Pero también está todo lo que se encuentra afuera del box, por así decir, todo lo que tiene que ver con la  intervención a nivel comunitario, educacional, social, laboral… en todos los campos. Por ejemplo, la gente que trabaja en el ámbito de las organizaciones se están encontrando con el problema de los jubilados, preparación para la jubilación, con talleres pre y post jubilación, de reinventarse y todas estas cosas que están de moda y que tienen que ver con afrontar temáticas que están relacionadas con el proceso de envejecimiento y vejez. Entonces no es puramente clínico.

¿Cómo incluimos a la Tanatología aquí?

Si uno trabaja con adultos mayores, están trabajando con la última parte de la vida. Vale decir, a diferencia de las personas que trabajan con niños, con el comienzo de la vida, yo trabajo con el final de la vida. Ahora trabajar con el final de la vida supone en muchos casos trabajar con personas en condiciones de pacientes terminales, que están enfrentando impedimentos muy grandes o patologías muy severas. La persona que se dedica a la Psicogerontología puede dedicarse a eso también o no, por ejemplo, dedicarse al adulto mayor hay veces que implica trabajar pacientes con demencias. No todos los psicogerontólogos trabajan con pacientes con demencia, ese es uno de los temas que aparece en la adultez mayor, hay algunos que se especializan en eso (demencia) y otros que se especializan en otro tipo de cosas, entre ellos, la tanatología.

La persona que trabaja en psicogerontología es una persona que debe pararse a mirar qué le pasa con la temática de su propia vejez

¿Crees que para dedicarse en este campo hay que resolver primero ciertas temáticas que son a veces sensibles para las personas, como son la vejez y la muerte?

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Sí, claro. Creo que independiente del enfoque teórico que uno trabaje, la persona que trabaja en el campo de la psicogerontología es una persona que debe pararse a mirar qué le pasa con la temática de su propia vejez, con la vejez, y con el tema de la muerte, por supuesto.

¿Cuáles son las temáticas que quisiste abordar en tu seminario?

Lo fundamental fue decir que este es un campo nuevo, que es un campo relevante, porque la población mayor está en un aumento significativo, queramos o no vamos a trabajar con adultos mayores porque el cambio demográfico va para allá, por lo tanto es un campo interesante en especialización. Eso fue lo primero que transmití. Hablar de la relevancia del campo, porque hace tiempo atrás no tenía la misma relevancia que ahora. Y ahora hay mucha gente adulta mayor, TODOS vamos a llegar a la vejez y todos vamos a vivir mucho como viejos, entonces estamos hablando de un periodo de vida largo y al que llegamos todos. Así que es socialmente  relevante en ese sentido.

Y de todo lo expuesto, ¿qué fue lo que quisiste en el fondo resaltar? Vale decir, decirte a ti misma “con que se queden con esto, quedo conforme”

Creo que se llevaron la mitad (ríe). La mitad de lo programado. En el fondo yo quería…  y por eso vamos a hacer una segunda reunión, yo quería mostrar que en el trabajo clínico o lo psicoterapeutas que nos dedicamos a los adultos mayores debemos tener al igual que los que se dedican a las otras etapas de la vida, formación básicamente en dos ámbitos:

(1) el área clínica propiamente tal, la formación terapéutica, y eso tiene que ver con que alguien puede formarse desde el marco psicoanalítico, o sistémico o cognitivo, o cualquiera, es decir, aprender el hacer terapia desde una perspectiva determinada. Eso va por un carril, y por el otro.

Es gratificante trabajar con adultos mayores

(2) el área del conocimiento general, qué pasa en el periodo del envejecimiento y vejez, cuáles son las temáticas o las especificidades de la población adulta mayor. Así como alguien que, por ejemplo, un terapeuta cognitivo-conductual de niños sabe de terapia cognitiva-conductual y sabe de temáticas y problemáticas asociadas a la infancia, con los mayores es lo mismo.

En otras palabras, tenemos que saber y adoptar una manera de hacer terapia desde una perspectiva que en este caso, con la que yo trabajo, el enfoque sistémico estratégico, que fue lo que estuvimos hablando en la reunión, donde hice algunas diferencias con la formación sistémica de algunas de las personas que asistieron y ahí estuvimos aclarando dudas, discutiendo, metiéndonos en las particularidades del enfoque, y por el otro, la formación en Psicogerontología propiamente tal que es la que apenas alcanzamos a insinuar y no pudimos terminar de abordar y nos vamos a volver a juntar nuevamente a hablar de eso.

Y para cerrar esta entrevista, Daniela, ¿Qué dirías, aconsejarías o recomendarías a los estudiantes o psicólogos para que se involucren en este campo?

(Sonrisa) Es gratificante trabajar con adultos mayores, sí, los adultos mayores son en general… uno se puede sorprender mucho trabajando con ellos. Yo creo que hay tanto prejuicio alrededor de lo que es la vejez y el envejecimiento que cuando uno da el paso y se acerca al mundo de la vejez, se da cuenta que las cosas pueden ser bien distintas y eso es una sorpresa muy interesante, eso te diría.