“Hay una percepción común de que existe un vínculo causal directo entre los deportes de contacto juvenil, las lesiones en la cabeza y los efectos adversos posteriores, como la capacidad cognitiva deteriorada y [problemas en] la salud mental,” dijo el Dr. Adam Bohr, un investigador postdoctoral en el Departamento de Fisiología Integrativa y autor principal de un nuevo estudio que, por el contrario, encontró que los jóvenes que practican dichos deportes (por ejemplo, el rugby) no presentan más probabilidades de experimentar disfunción cognitiva, depresión o pensamientos suicidas en la edad adulta temprana, que aquellas personas que no practican deportes de contacto (Bohr, Boardman, & McQueen, 2019).

La investigación, que siguió a 10951 adolescentes durante 14 años, también encontró que los que practican deportes tienen menos probabilidades de sufrir problemas de salud mental entre los 20 y los 30 años.

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Los datos analizados corresponden a participantes del Estudio Longitudinal Nacional de Salud de Adolescentes a Adultos, una muestra representativa de jóvenes de séptimo a duodécimo grado que fueron entrevistados y evaluados repetidamente desde 1994.

Los participantes se clasificaron en grupos: adolescentes que, en 1994, dijeron que tenían la intención de participar en deportes de contacto; adolescentes que tenían la intención de practicar deportes sin contacto; y aquellos que no tenían la intención de practicar deportes. Entre los hombres, el 26% dijo que tenía la intención de jugar al fútbol.

Practicar deportes podría protegernos de la depresión

Después de controlar el estado socioeconómico, la educación, la raza y otros factores, los investigadores analizaron las puntuaciones hasta 2008 en el recuerdo de palabras y números, como también analizaron las respuestas a cuestionarios en los que preguntaron a los participantes si habían sido diagnosticados con depresión o si habían intentado o habían pensado en el suicidio.

“No pudimos encontrar ninguna diferencia significativa entre las personas que participaron en deportes de contacto y las que participaron en deportes sin contacto. En general, en todas las medidas, se veían más o menos lo mismo más adelante en la vida,” dijo Bohr.

De hecho, por alguna razón, los jugadores de fútbol tuvieron una menor incidencia de depresión en la edad adulta temprana que otros grupos.

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Los adolescentes que informaron que no tenían la intención de participar en deportes de entre 8 a 14 años, tenían un 22% más de probabilidades de sufrir depresión a los 20 y 30 años.

“En este momento, el fútbol se compara en muchas formas con el tabaquismo: [se dice que] no hay beneficios y todo es daño,” dijo McQueen, quien también es director de la Unidad de Coordinación de Conmoción cerebral Pac-12. “Es absolutamente cierto que hay un subconjunto de jugadores de la NFL que han experimentado un horrible deterioro neurológico, y necesitamos continuar investigando para mejorar nuestra comprensión de ese importante tema.” Pero, dijo, “la idea de que jugar fútbol en la escuela secundaria conducirá a resultados similares más adelante en la vida que aquellos [que obtuvieron los] que jugaron en la NFL no es consistente con la evidencia. De hecho, nosotros y otros hemos descubierto que hay algún beneficio en practicar deportes juveniles.”

Limitaciones del estudio

Los autores señalan que, debido al diseño del conjunto de datos, solo pudieron medir la participación “prevista.” (Sin embargo, debido al tiempo de los cuestionarios, es probable que aquellos que informaron su participación en el deporte realmente lo hicieran).

Los investigadores tampoco pudieron decir cuánto tiempo jugó un adolescente, qué posición ocupó o si alguna vez sufrió una conmoción cerebral o una lesión cerebral subconmocional. Se deben realizar más estudios para explorar esos factores, dijeron.

“La investigación sobre los riesgos de la participación con los riesgos de no participar en los deportes permitirá a los padres y atletas jóvenes tomar decisiones educadas e informadas basadas en evidencia sólida,” concluyeron los autores.

Referencia bibliográfica:

Bohr, A. D., Boardman, J. D., & McQueen, M. B. (2019). Association of Adolescent Sport Participation With Cognition and Depressive Symptoms in Early Adulthood. Orthopaedic Journal of Sports Medicine, 7(9), 2325967119868658. https://doi.org/10.1177/2325967119868658

Fuente: Psychcentral

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