Psyciencia
  • Membresía
    • Únete a Psyciencia Pro
    • Inicia sesión
    • Webinars
    • Recursos
    • Tips para terapeutas
    • Watson (podcast)
    • Café (red social)
  • Ciencia
  • Clínica
  • Biografías
  • Recursos
    • NORMAS APA
  • Nosotros
    • Nosotros
    • Uso de IA
    • Publicidad
    • Archivo
  • Tienda

Psicología humana en tiempos de máquinas 💞

Psyciencia
  • Membresía
    • Únete a Psyciencia Pro
    • Inicia sesión
    • Webinars
    • Recursos
    • Tips para terapeutas
    • Watson (podcast)
    • Café (red social)
  • Ciencia
  • Clínica
  • Biografías
  • Recursos
    • NORMAS APA
  • Nosotros
    • Nosotros
    • Uso de IA
    • Publicidad
    • Archivo
  • Tienda
  • Recomendados

Por qué se usan antialérgicos para los síntomas menstruales

  • 28/05/2026
  • David Aparicio

Chloe W. Shakin:

En los días previos a su menstruación, la niebla mental, la fatiga y la depresión hacían que Lauren Herrod sintiera que tareas tan sencillas como preparar la comida para su hija pequeña o ir al gimnasio eran imposibles, “como intentar vivir y moverse a través del cemento”, dijo. El mes pasado, su médico le diagnosticó trastorno disfórico premenstrual, o TDPM, una forma a menudo debilitante del síndrome premenstrual.

Pero el primer día de una reciente fase lútea, se sintió lúcida y llena de energía como nunca antes. Fue “como si alguien hubiera pulsado un botón”, dijo emocionada en un video que publicó en TikTok.

¿Qué había cambiado? Había tomado dos medicamentos de venta libre: Allegra y Pepcid AC.

Herrod, de 31 años, es una de las muchas personas que afirman en las redes sociales que tomar dos antihistamínicos —a menudo Pepcid AC junto con Allegra o Zyrtec— ha aliviado los síntomas asociados a trastornos de salud como el TDPM, la perimenopausia y la menopausia. Algunas de estas mujeres, incluida Herrod, dicen que han tenido dificultades para conseguir que los médicos se tomen en serio sus síntomas.“Las personas que prueban la combinación de Allegra y Pepcid no lo hacen para perder 7 kilos”, dijo Tracy Shevell, ginecóloga obstetra de Nueva York que ha publicado en internet sobre esta tendencia. “Su calidad de vida se ve gravemente afectada”.

¿Por qué funcionan los antihistamínicos?

La histamina está estrechamente relacionada con las hormonas sexuales femeninas, como el estrógeno, dijo Melinda Ring, internista que dirige el Centro Osher de Salud Integral de la Universidad Northwestern. Los mastocitos —células inmunitarias que desencadenan las reacciones alérgicas— tienen receptores para los estrógenos. Cuando el estrógeno se une a esas células, puede hacer que liberen sustancias químicas inflamatorias como la histamina.

La liberación de histamina puede, a su vez, estimular a los ovarios para que produzcan más estrógeno. “Es un bucle”, dijo.

En la perimenopausia, el estrógeno oscila de forma radical, dijo Ring. Al mismo tiempo, desciende la progesterona, una hormona que actúa como calmante de la histamina. “La teoría que impulsa esta tendencia es que estos picos impredecibles de estrógeno podrían desencadenar esto”, dijo.

Todavía no hay estudios clínicos que demuestren que los antihistamínicos funcionen para estos problemas, pero la evidencia anecdótica está creciendo. Podría ser también efecto placebo, pero es una opción que quizás valga la pena explorar.

Léelo en The New York Times.

  • Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro
  • Recursos

Recurso clínico: habilidades de efectividad interpersonal para tus pacientes

  • 27/05/2026
  • David Aparicio

La efectividad interpersonal es una de las habilidades más importantes que una persona puede desarrollar. De ella depende, en buena medida, la capacidad de construir relaciones valiosas, sostener vínculos a largo plazo y hacer la vida que uno quiere. Y sin embargo es una habilidad que la mayoría de la gente nunca aprende explícitamente.

Lo vemos especialmente con personas con desregulación emocional, donde los conflictos interpersonales son uno de los motivos de consulta más frecuentes: relaciones que se rompen, peleas que escalan sin que nadie sepa por qué, pedidos que nunca se hacen, límites que nunca se ponen. Pero también lo vemos con la población general. Casi todo el mundo, en algún momento, sale de una conversación importante sintiendo que algo falló —que pidió mal, que cedió cuando no quería, que peleó por algo que no era el tema, o que perdió la relación intentando ganar el argumento.

Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro

Accede a todos los artículos exclusivos, recursos, podcasts y comunidad para apasionados por la psicología y neurociencias.

Suscríbirme

¿Ya eres miembro? Inicia sesión | Volver a Psyciencia

  • Artículos de opinión (Op-ed)
  • Clínica

Enseñar habilidades no es exigir camuflaje

  • 25/05/2026
  • Mauro Colombo

Entre terapeutas que trabajamos con personas neurodivergentes hay una grieta de la que casi no se habla. No aparece en las publicaciones ni en redes, pero sí en las supervisiones, en charlas con colegas y en lo que cuentan los consultantes que llegan de otras terapias.

Voy a jugar con extremos irreales, no para ofender sino para encontrar puntos en común. La grieta, simplificando, separa dos posiciones: terapeutas que trabajan de forma explícita las habilidades sociales, comunicativas y emocionales, y terapeutas que no las abordan.

Aclaro algo, porque exagero a propósito: estas categorías no existen en estado puro. Difícilmente encontremos profesionales que no trabajen ninguna habilidad, ni encuentro hoy prácticas alineadas con las formas más extremas y capacitistas del pasado, donde el objetivo era «transformar a la persona en lo más neurotípica posible» (en general a una persona autista).

En los últimos años, los movimientos de neurodiversidad y los enfoques neuroafirmativos cuestionaron, de forma muy necesaria, algunos objetivos históricos de las intervenciones clínicas, especialmente en autismo. Durante décadas, muchas terapias tuvieron como meta volver a las personas autistas «indistinguibles» de sus pares neurotípicos. Esto implicaba eliminar autoestimulaciones y forzar la mirada a los ojos, entre otras prácticas que hoy se consideran maltrato.

El problema asumía que había una única forma válida de comunicarse, comportarse y habitar el mundo: la neurotípica. El paradigma de la neurodiversidad cuestiona ese supuesto: no existe un neurotipo válido que deba regir las formas de estar del resto de las personas. El valor de una persona no está en su condición ni en qué tan desapercibida pase entre otros sujetos.

Pero aceptar lo anterior a veces nos hace olvidar otra cosa: muchas personas neurodivergentes atraviesan dificultades concretas que generan sufrimiento, aislamiento o problemas en distintas áreas de la vida cotidiana. Y algunas de esas dificultades pueden mejorar mediante el aprendizaje de habilidades. Algo que para muchas personas no reviste dificultad, como pedirle a un compañero de trabajo que baje el volumen de su música porque resulta muy molesto para alguien con sensibilidad auditiva, puede ser un objetivo de terapia concreto, y algo que los manuales ubican en la categoría de habilidades sociales. Es un ejemplo real. Existe mucha bibliografía sobre los problemas derivados del masking —trauma, ansiedad, depresión—, pero no todos los problemas se explican por la sociedad capacitista o por el énfasis de las terapias en normalizar. La mayoría de quienes reciben el diagnóstico de adultas jamás pasaron por estas terapias de los años 70.

A veces, producto de las simplificaciones que circulan en redes sociales, se instala la idea de que el problema central es únicamente la comunicación entre personas neurotípicas y neurodivergentes. Hay algo de verdad en eso, pero plantearlo así resulta insuficiente y reduccionista.

Sí, existen diferencias en los estilos comunicacionales que generan malentendidos y fricciones. Al hablar de comunicación en autismo, por ejemplo, solemos enfatizar ser lo menos ambiguos y lo más concretos posible, para que el mensaje confunda menos a las personas autistas. Otra fuente constante de confusión para personas dentro del espectro está en la enorme cantidad de reglas no escritas de la socialización. Pero la cuestión es mucho más compleja que los patrones de comunicación neurotípicos y neurodivergentes.

Entre personas neurotípicas la comunicación también suele ser ambigua, indirecta y poco clara. Los errores que vienen de lo dicho y lo no dicho son abundantes en este grupo. Y compartir una condición neurodivergente no garantiza interacciones fluidas ni relaciones más sencillas. Muchas personas neurodivergentes describen enormes dificultades para vincularse con otras personas neurodivergentes, incluso dentro de la misma condición (autistas con autistas, por ejemplo).

A esas dificultades, que son solo producto de intentar comunicarnos, se suman otros desafíos: reconocer los propios estados emocionales, identificar necesidades internas (a veces fisiológicas, como hambre o sueño), ponerlas en palabras y comunicarlas. Son desafíos bien documentados como parte de las características de distintos cuadros dentro de las llamadas neurodivergencias.

Enseñar habilidades sociales no implica promover masking, obediencia o adaptación ciega a normas neurotípicas.

Vuelvo al planteo inicial. Este artículo no nace del tiempo libre entre consultas, sino de comentarios que vengo oyendo de otros terapeutas y de consultantes. Y aparece una pregunta clínicamente relevante: si nos concentramos en validar la experiencia subjetiva de las personas, pero no ayudamos a desarrollar herramientas para reconocer, expresar y comunicar esa experiencia, ¿falta algo en nuestra praxis?

Hablar de «enseñar» habilidades sociales genera rechazo en algunos sectores, porque durante mucho tiempo estos entrenamientos estuvieron asociados a intentos rígidos de normalización en personas con diagnósticos del neurodesarrollo. Pero quizás necesitemos recuperar matices.

Enseñar habilidades sociales no implica promover masking, obediencia o adaptación ciega a normas neurotípicas. En muchos casos implica ofrecer herramientas para aumentar la autonomía y ampliar el repertorio conductual disponible. Algunos desafíos que suelo encontrar en consultantes: cómo invitar a salir a alguien, cómo rechazar una propuesta afectiva, cómo manejar una entrevista laboral, cómo poner límites frente a un jefe o compañero de trabajo abusivo, cómo responder a burlas o dobles intenciones en grupos de pares, cómo expresar malestar sin entrar en «colapso» en un trabajo, una fiesta o un encuentro relajado. Y estoy resumiendo mucho. Tampoco menciono las neurodivergencias asociadas a discapacidad intelectual, donde la persona no dispone de los elementos convencionales de comunicación (lenguaje) y muchas veces lo que aparece en su lugar son conductas auto o heteroagresivas. No siempre hay una forma distinta pero inocua de comunicar. A veces hay personas que realmente no tienen otra forma de hacerlo, y las que encuentran las ponen en riesgo.

Muchas personas —neurodivergentes y neurotípicas— no desarrollan espontáneamente las habilidades complejas del párrafo anterior. Y ayudar a construirlas no tiene por qué ser incompatible con una perspectiva neuroafirmativa, ni implica que uno abandone su esencia por adoptar una forma convencional de expresarse. Comunicar y entendernos en sociedad implica manejar códigos comunes que, como decía, no se reducen a una división entre neurotípicos y neurodivergentes.

Tal vez la clave esté en distinguir entre enseñar habilidades y exigir camuflaje. No es lo mismo ampliar repertorios conductuales que imponer una identidad artificial. No es lo mismo ofrecer recursos que uno elige cuándo, dónde y con quién usar, que invalidar formas de existir.

Aquí las terapias contextuales tienen algo valioso para aportar. Uno de sus ejes centrales es justamente el equilibrio entre aceptación y cambio: validar el sufrimiento y la experiencia subjetiva de una persona sin abandonar, al mismo tiempo, la posibilidad de aprender habilidades.

Y, volviendo a los extremos hipotéticos, algunos enfoques enfatizan la validación y la autoaceptación, pero dejan relegadas las estrategias de cambio. Otros modelos, más cercanos a una lógica médica tradicional, hacen lo contrario: ponen todo el peso en corregir conductas y casi nada en validar la experiencia subjetiva de las personas.

Quizás el desafío de los próximos años no sea elegir entre aceptación y cambio como opuestos excluyentes, sino construir modelos clínicos capaces de integrar ambas dimensiones sin caer en extremos poco realistas.

Agradezco las sugerencias y la lectura del borrador a las Licenciadas Lucila Arruabarrena y Micaela Goldschmidt.

  • Artículos de opinión (Op-ed)

No todo es psicología (40): Equivocarse es el privilegio de quienes actúan

  • 24/05/2026
  • David Aparicio

No todo es psicología. Soy David Aparicio, editor de Psyciencia, y este es mi boletín: recomendaciones de lecturas, videos, música y las citas que más me llamaron la atención. Puedes leer los números anteriores aquí.

Artículos interesantes que leí esta semana 

  • Cómo vivir como un artista: Guía completa de cómo vivir como artista. La premisa principal es que no todos deben vivir de ello. 
  • Le puse un GPS a mi esposo por amor: Una historia de cómo su esposo empieza a desarrollar Alzheimer y su única opción es ponerle un GPS.
  • «No me digas lo que te dice la IA». A ver si se convierte en respuesta de moda: Me encantó esta iniciativa. Ya desconfío de todo lo que leo y a veces es tan obvio que quiero decir “no me digas que lo que te dice la IA”… 
  • ¿Son diferentes ética y moral?: Pablo analiza si realmente la ética y la moral son cosas distintas o si pertenecen al mismo kit de principios morales. 
  • Hermosa remembranza del iPod: Paul Brown hizo un emulador interactivo del iPod que tenía su padre antes de fallecer en 2018. Es una hermosa forma de homenajearlo. 
  • Momentos increíbles de la naturaleza: 3 horas con los momentos más increíbles de la naturaleza narrados por el gran David Attenborough. Si estás buscando algo para ver hoy, esta es una estupenda elección. 

Música recomendada

Me cambié a Apple Music y estoy escuchando música que hacía mucho no escuchaba. Una de esas canciones fue Rocket Brothers, de la banda Kashmir. Si eres millennial como yo y veías MTV entre 2003 y 2004, la canción —y sobre todo el video— te resultará familiar. La canción es bellísima y el video es una metáfora sobre cuando lastimas a alguien que amas. Según leí, el autor la escribió en un momento en que se había distanciado de su hermano, y la cantó el día de su boda.

Video

Video recomendado 

Casey Neistat, mi youtuber favorito, volvió a subir videos consistentemente y todo gracias a que dejó de usar las redes sociales. El video de 8 minutos es muy bueno porque emplea una metáfora que resuena fácilmente con todos. No te la explico para que veas el video ;)

Video.

Libro recomendado 

Estoy leyendo Kafka en la orilla es una de las novelas más populares de Murakami y entrelaza dos historias aparentemente inconexas. Alterna entre el viaje de Kafka Tamura, un chico de quince años que huye de casa para escapar de una oscura maldición, y Satoru Nakata, un anciano con la habilidad de hablar con los gatos. La estoy empezando, pero va muy bien y la estoy disfrutando bastante. Al terminarla les compartiré mis opiniones. 

Cita 

«Solo mientras dormimos no cometemos errores. Equivocarse es el privilegio de quienes actúan: de quienes son capaces de corregir sus errores y enmendarlos.— Ingvar Kamprad, emprendedor y fundador de IKEA, en El testamento de un comerciante de muebles (1976).

Cierre

Gracias por leerme. Espero que estas recomendaciones te ayuden a desconectar de tu semana de trabajo y que encuentres algo interesante. 

Disfruta tu domingo e intenta desconectarte. 

Un saludo, 

David.

  • Clínica
  • Recursos

Abandonos en terapia

  • 23/05/2026
  • David Aparicio

En el episodio 335 de Psicoflix, Jay y Dario conversan con Alberto Gimeno, autor del libro Mejorando los resultados en psicoterapia, para hablar sobre cómo manejar los abandonos en terapia y también cuentan sus primeras experiencias cuando un paciente decidió abandonar el tratamiento psicológico. El episodio resonó mucho conmigo porque me hizo recordar los primeros abandonos y los errores que cometí (cómo llamar al paciente para que no abandonara el tratamiento o buscar más alternativas de horarios que comprometían mi bienestar). El episodio es especialmente útil para los psicólogos noveles que tienen mucho miedo de que los pacientes abandonen la terapia y no saber cómo manejarlo.

Otras voces

💌 Sitios afines: amistades, colegas, referentes y compañeros de camino que leemos con gusto.

  • A Aeon aeon.co Filosofía en formato ensayo para publico general
  • J Jonathan Yentch www.youtube.com Cada video es una aventura.
  • P Psicoflix psicoflix.com El Netflix de la psicología, podcast semanal con entrevistas rigurosas a terapeutas y expertos en psicología a nivel mundial.
  • F Fabián Maero grupoact.com.ar Colega y amigo, escribe sobre ACT con rigor y humor
  • A Ali Abdaal www.youtube.com Productividad, negocios, ciencia, datos. Ali es uno de los mejores Youtubers para aprender.
→ ver todos
  • Artículos de opinión (Op-ed)
  • Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro

Qué exagerado

  • 22/05/2026
  • David Aparicio

Esta mañana, en el estacionamiento del gimnasio, el auto de al lado tenía un candado antirrobo en el volante. Un sistema de bloqueo de volante amarillo y negro. De esos que eran muy populares en los 80 y 90.

Al verlo, me sorprendí. Hace mucho que no veía uno de estos. Y casi de inmediato, sin buscarlo, llegó el segundo pensamiento: qué exagerado.

Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro

Accede a todos los artículos exclusivos, recursos, podcasts y comunidad para apasionados por la psicología y neurociencias.

Suscríbirme

¿Ya eres miembro? Inicia sesión | Volver a Psyciencia

  • Clínica
  • Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro

Abuso sexual en la infancia y TLP: qué dice la evidencia reciente

  • 21/05/2026
  • David Aparicio

El abuso sexual durante la infancia no lleva inevitablemente a un trastorno límite de la personalidad. Pero la relación entre ambos es suficientemente consistente como para que cualquier clínico la tenga presente desde la primera evaluación.

Eso es, en síntesis, lo que concluye una revisión sistemática publicada en 2026 en Papeles del Psicólogo. Costa, Cabré y Pereda analizaron 27 estudios publicados entre 2013 y 2023, con muestras de entre 11 y 24 años, siguiendo la metodología PRISMA.

Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro

Accede a todos los artículos exclusivos, recursos, podcasts y comunidad para apasionados por la psicología y neurociencias.

Suscríbirme

¿Ya eres miembro? Inicia sesión | Volver a Psyciencia

  • Sponsor

La herramienta transdiagnóstica que cambia cómo trabajas con niños y adolescentes

  • 21/05/2026
  • David Aparicio

El Protocolo Unificado (PU) es uno de esos recursos que, una vez que lo incorporas a tu práctica, no puedes creer cómo trabajabas sin él. Desarrollado por David Barlow y su equipo en la Universidad de Boston, es un tratamiento transdiagnóstico: en lugar de aprender un protocolo distinto para cada trastorno, trabajas sobre los procesos emocionales comunes que están en la base de la ansiedad, la depresión y otros problemas emocionales. Una sola herramienta, amplia y flexible, que se adapta a múltiples presentaciones clínicas. Como tener una navaja suiza en la consulta.

Existen versiones adaptadas para niños y adolescentes, lo que lo hace especialmente útil si trabajas con población infanto-juvenil.

¿Te interesa aprenderlo o profundizar en su aplicación? Este entrenamiento te enseña a usarlo en tu consulta real, de forma progresiva y con casos concretos. No es teoría suelta: cada semana integras lo anterior y lo llevas directo a la práctica.

4 encuentros en vivo · Miércoles 3, 10, 17 y 24 de junio · 19 a 21 hs ARG

La inscripción cierra el 1 de junio. Hasta el 23/05 el precio es de 85 USD.

Los miembros de Psyciencia Pro tienen un 10% de descuento exclusivo. Si eres miembro, recibirás el código de descuento.

Quiero más información

  • Ciencia

TDAH, dopamina y figuritas del Mundial 2026

  • 20/05/2026
  • Gretel Martinez

¿Un nuevo vicio? Entre el hiperfoco, la recompensa y las oportunidades de aprendizaje.

«El mundial» trae algo más que fútbol. Vuelve el ritual de las figuritas: peregrinar por kioscos, abrir sobres, buscar la difícil, intercambiar repetidas, completar páginas y sentir esa pequeña descarga de felicidad cuando finalmente aparece la que faltaba, ese escudo o esa «brilli». En las plazas conviven niños con ceño fruncido concentrados en su listado de figuritas anheladas junto con adultos que le dan un descanso a sus preocupaciones diarias para ocuparse de negociar esas «repes» por las que tanto se están haciendo desear. No discrimina edades, altura ni ocupación; el entusiasmo se hace lugar en todos y cada uno.

Para muchas personas es simplemente un juego nostálgico. Pero para algunas personas con TDAH, el fenómeno puede convertirse en algo bastante más intenso. Recordemos que el TDAH no implica solamente «distracción» o «hiperactividad». Una gran parte de la investigación actual muestra alteraciones en sistemas de regulación atencional, recompensa y motivación, particularmente vinculados a la dopamina (Volkow et al., 2009). Y aquí aparece un aporte clave de Russell Barkley, quien propuso comprender el TDAH principalmente como una alteración de las funciones ejecutivas y la autorregulación, más que como un simple problema atencional (Barkley, 1997). Desde esta perspectiva, las dificultades para inhibir impulsos, tolerar la demora y priorizar recompensas futuras pueden volver especialmente intensos ciertos sistemas de recompensa inmediata.

Y las figuritas del Mundial parecen reunir todos esos ingredientes al mismo tiempo. Cada sobre funciona como un sistema de recompensa variable: no sabemos qué va a tocar. A veces nada interesante. A veces una difícil. A veces una brillante. A veces «la que faltaba». Pero redoblo la apuesta para la próxima; en los siguientes sobres «seguro sale». Ese tipo de recompensa impredecible es especialmente potente para el cerebro humano. De hecho, los sistemas de refuerzo intermitente son conocidos por generar conductas altamente persistentes, incluso más que las recompensas constantes (Skinner, 1953). Es el mismo principio psicológico detrás de los tragamonedas, el scroll infinito y muchas dinámicas de consumo digital contemporáneo.

Las personas con TDAH suelen ser particularmente sensibles a experiencias que combinan: novedad, anticipación, recompensa inmediata, coleccionismo, búsqueda, urgencia y microdescarga frecuentes de dopamina.

Abrir sobres activa justamente esa combinación. Por eso algo que desde afuera parece «solo un hobby» puede transformarse rápidamente en: «compro uno más», «solo quiero completar esta página», «necesito conseguir la especial», «ya invertí demasiado para dejarlo ahora».

Barkley también describió cómo muchas personas con TDAH presentan dificultades para sostener mentalmente recompensas futuras frente a estímulos inmediatos altamente reforzantes. Dicho de otra manera: el cerebro sabe racionalmente que quizás conviene frenar… pero el sistema motivacional inmediato sigue gritando «un sobre más».

Además, el Mundial agrega otro ingrediente psicológico muy poderoso: la temporalidad limitada. El álbum tiene una ventana emocional corta. Hay sensación de evento único, urgencia social, pertenencia grupal y miedo a quedarse afuera. Un cerebro con TDAH suele tener más dificultades regulando conductas cuando la recompensa percibida es inmediata y emocionalmente intensa.

También aparece algo conocido como aversión a la demora: la espera se siente particularmente incómoda y el cerebro busca alivio rápido mediante estimulación inmediata. El álbum ofrece exactamente eso: recompensa rápida, novedad constante, microobjetivos, feedback inmediato, anticipación, completitud y recompensa visual.

Pero reducir el fenómeno únicamente a «dopamina» sería simplificar demasiado algo mucho más interesante. Porque el mismo sistema que puede desregularse cuando queda completamente librado al impulso también puede transformarse, con ciertos límites y acompañamiento, en un espacio muy rico de aprendizaje. Las figuritas no son únicamente «papel coleccionable». En términos psicológicos, combinan motivación, recompensa, organización, memoria, búsqueda y socialización dentro de una actividad altamente estimulante. Y el cerebro aprende mejor cuando algo le importa.

Atención sostenida y persistencia

Completar un álbum implica sostener objetivos a mediano plazo: buscar, clasificar, ordenar, revisar faltantes, intercambiar repetidas, volver sobre páginas incompletas. Para muchas personas con TDAH, las tareas abstractas o poco estimulantes pueden resultar extremadamente difíciles de sostener. Pero cuando aparece un sistema de interés intenso, la capacidad de atención cambia drásticamente. Esto permite algo importante: experimentar sensación de competencia y persistencia en una actividad que requiere continuidad. Incluso el deseo de «completar» puede convertirse en una oportunidad para entrenar tolerancia a la frustración y demora de recompensa, especialmente cuando hay acompañamiento adulto que ayude a regular impulsos de compra o urgencia.

Funciones ejecutivas con camiseta de hobby

Aunque parezca un juego simple, el álbum involucra muchas funciones ejecutivas: planificación, monitoreo, categorización, organización, memoria de trabajo, control inhibitorio y toma de decisiones. Por ejemplo: «¿Compro sobres hoy o espero al intercambio?», «¿Vale la pena cambiar esta difícil?», «¿Cuántas me faltan realmente?». Son pequeñas microdecisiones ejecutivas disfrazadas de hobby. Y eso puede ser especialmente valioso para personas con TDAH, donde las funciones ejecutivas suelen requerir apoyos más concretos y experiencias de aprendizaje motivacionalmente relevantes.

Matemática cotidiana y economía emocional

Conteo, probabilidad, cálculo, presupuestos, porcentajes, comparación de cantidades, registro de gasto, manejo autónomo en compras y asertividad son aprendizajes informales muy interesantes que activa el boom de las figuritas.

Habilidades sociales y pertenencia

Históricamente, las figuritas también funcionaron como un enorme organizador social, incluso para personas neurodiversas que a veces encuentran difíciles las interacciones sociales más ambiguas. El intercambio de figuritas puede ofrecer una estructura clara y predecible para vincularse, que implica negociación, lectura social, reciprocidad, comunicación, manejo de la frustración, cooperación y pertenencia grupal.

Motivación y autoestima

También tenemos que reconocer que muchas personas con TDAH crecen recibiendo mensajes constantes asociados a la dificultad y críticas por desorganización o «falta de constancia». Pero cuando logran completar colecciones, memorizar jugadores, organizar intercambios o desarrollar estrategias eficientes, aparece algo muy valioso: experiencia subjetiva de eficacia.

La motivación basada únicamente en corrección y rendimiento suele desgastar muchísimo a las personas neurodivergentes. Los hobbies altamente estimulantes, en cambio, pueden transformarse en espacios donde el aprendizaje aparece asociado a curiosidad y disfrute en lugar de fracaso.

El desafío: regulación, no prohibición

Claro que también existen riesgos como el hiperfoco, el gasto impulsivo, la frustración, la compulsividad y la desregulación emocional. Porque el hiperfoco también forma parte de la experiencia de muchas personas con TDAH. Y aunque a veces se romantiza como «superpoder», puede convertirse en una especie de túnel atencional donde cuesta registrar señales de cansancio, límites o saturación, derivando en episodios de burnout.

Ahí es donde la gestión importa más que la prohibición. Algunas estrategias útiles pueden incluir: definir presupuestos concretos antes de comprar, espaciar las aperturas de sobres, evitar compras impulsivas nocturnas, usar listas visibles de gasto, compartir el hobby socialmente en lugar de vivirlo como compulsión individual, o introducir pausas deliberadas antes de nuevas compras.

El problema no suele ser una figurita; el problema aparece cuando el sistema de recompensa toma el volante y la regulación emocional queda atada a la próxima apertura de sobre. Pero tampoco se trata de demonizar algo que, bien acompañado, también puede convertirse en juego, comunidad, aprendizaje y creación de recuerdos que mañana pueden ser refugio de un agobiado adulto.

Referencias:

  • Barkley, R. A. (1997). ADHD and the nature of self-control. Guilford Press.
  • Hayes, S. C., Strosahl, K. D., & Wilson, K. G. (2012). Acceptance and commitment therapy: The process and practice of mindful change (2nd ed.). Guilford Press.
  • Skinner, B. F. (1953). Science and human behavior. Macmillan.
  • Volkow, N. D., Wang, G. J., Kollins, S. H., Wigal, T. L., Newcorn, J. H., Telang, F., Fowler, J. S., Zhu, W., Logan, J., Ma, Y., Pradhan, K., Wong, C., & Swanson, J. M. (2009). Evaluating dopamine reward pathway in ADHD: Clinical implications. JAMA, 302(10), 1084-1091.https://doi.org/10.1001/jama.2009.1308
  • Artículos de opinión (Op-ed)

Habla con extraños

  • 19/05/2026
  • David Aparicio

Hablar con desconocidos —aunque sea por un momento— es una de las herramientas más subestimadas para el bienestar. La psicóloga Gillian Sandstrom acaba de publicar Once Upon a Stranger (2026), donde resume años de investigación mostrando que esos intercambios breves con el barista, un compañero de bus o alguien en la calle pueden mejorar el estado de ánimo, el sentido de pertenencia y la confianza social. Y hay algo más interesante aún: las personas disfrutan hablar con extraños más de lo que predicen que van a disfrutarlo.

Hay una paradoja curiosa en todo esto. De pequeños nos enseñan exactamente lo contrario: no hables con extraños. Es una norma que tiene sentido para proteger a los niños, pero que muchos cargamos hasta la adultez sin cuestionarla. Y resulta que de adultos ocurre lo opuesto: hablar con desconocidos es saludable. Es una de las formas más simples de construir confianza social y sentido de comunidad.

A mí me pasa exactamente eso. No es que conversar me cueste —una vez que empieza, fluye. El problema es el primer paso: simplemente no estoy acostumbrado a darlo. Y al mismo tiempo, trabajo con pacientes con ansiedad social ayudándolos a hacer exactamente eso. Hay algo ligeramente irónico en eso.

Así que lo estoy tomando como una práctica personal, y te invito a hacer lo mismo. No como una obligación social, sino como un pequeño experimento: aprovechar esas aperturas cotidianas, aunque sea para hablar del clima o del perro de alguien. Ver qué pasa.

Fuente: Psyche

  • Anuncios

Nuevo beneficio para miembros Pro: el Directorio de Psyciencia

  • 18/05/2026
  • David Aparicio

Siempre he estado convencido de que la web nació para conectar: compartir recursos, contactos, referidos, conocimiento. Esa idea original de la web es la que más me entusiasma y la que más se ha perdido con los años. Por eso quiero que Psyciencia Pro sea algo más que acceso a contenido: quiero que sea una comunidad donde los miembros se conozcan, se recomienden y crezcan juntos. Con esa idea en mente creé el Directorio.

¿Qué es el Directorio?

El Directorio es una página dentro de Psyciencia donde los miembros Pro pueden crear un perfil profesional público. Ahí apareces tú: tu especialidad, tu país, si atiendes online, y toda la información que quieras compartir con quienes te encuentren.

Lo que me parece más interesante del Directorio no es solo la página en sí, sino que los perfiles también aparecen en el sidebar de Psyciencia, el espacio lateral que está visible en todos los artículos del sitio. Eso significa que cada vez que alguien lea un artículo sobre regulación emocional, terapia de pareja, o cualquier otro tema, puede encontrarse con tu perfil. Mi idea es que Psyciencia pueda generar visibilidad contextual, frente a una audiencia que ya está interesada en salud mental.

El listado es aleatorio, lo que me parece justo: todos los miembros tienen la misma oportunidad de aparecer.

¿Qué hay de nuevo?

Desde el lanzamiento hice algunas actualizaciones que vale la pena mencionar.

Ahora puedes crear un perfil más detallado. Esto es especialmente útil para quienes no tienen web profesional: puedes describir mejor tu experiencia y especializaciones directamente en tu perfil del Directorio.

Los miembros con membresía anual pueden subir una foto profesional y escribir una descripción más larga (hasta 1.500 palabras). Los miembros con plan mensual tienen una descripción más corta (300 palabras). Si tienes membresía mensual y quieres pasarte a anual, puedes hacerlo aquí. Estos beneficios no afectan el orden en que apareces en la lista: el sistema organiza los perfiles de forma aleatoria para darle visibilidad a todos por igual.

También agregué una función nueva en el newsletter gratuito —leído por más de 25.000 personas cada semana— en la que se eligen 3 miembros al azar para agradecerles por ser parte de Psyciencia. Sus nombres aparecen con un enlace directo a su perfil, lo que les da una visibilidad adicional frente a toda esa audiencia.

¿Cómo funciona la página del Directorio?

La página tiene filtros para que los visitantes puedan encontrar lo que buscan:

  • Profesión: psicólogo o psiquiatra
  • Especialidades: para afinar la búsqueda según el motivo de consulta
  • País: porque tenemos lectores en toda América Latina y España
  • Atención online: para quienes buscan un profesional sin importar la ubicación geográfica

¿Cómo creo mi perfil?

Entra a la página del Directorio, haz clic en «Acceso a miembros» e ingresa con tu usuario de Psyciencia Pro. Con eso puedes completar tu perfil en minutos.

Si ya tienes tu membresía Pro, entra y crea tu perfil hoy. Con tu perfil aparecerás en el boletín semanal, en el sidebar de Psyciencia y en el listado general del Directorio.

Nos vemos ahí 😉

  • Artículos de opinión (Op-ed)

El albúm del mundial, pero con las figuras de psicología

  • 17/05/2026
  • David Aparicio

Me encontré este post fenomenal en Instagram en el que aparecen algunos de los psicólogos más renombrados de la historia como si fueran jugadores del Mundial y del álbum de figuritas.

Primero tenemos a Freud con la camiseta de República Checa; después al querido Skinner representando a Estados Unidos; luego a Jung con la de Suiza (muy apropiado). Silvia Lane lleva la de Brasil —no la conocía, pero fue una reconocida psicóloga social latinoamericana—; Rogers también con Estados Unidos; Perls representa a Alemania; Beck a Estados Unidos; Lacan con la de Francia —noten el detalle del reloj de pulsera sobre la camisa—; Vygotsky a Bielorrusia; Wundt a Alemania, el padre de la psicología científica; y por supuesto el querido Pavlov con la camiseta de Rusia.

View this post on Instagram

Dato curioso: como el Mundial 2026 está a la vuelta de la esquina, no pude evitar revisar si los países de estos psicólogos realmente clasificaron. El resultado es casi tan interesante como la psicología misma: 9 de 12 van al Mundial. República Checa, Estados Unidos (anfitrión), Suiza, Brasil, Alemania y Francia, todos clasificados. Pero hay dos casos que duelen: Bielorrusia quedó eliminada en las eliminatorias europeas, y Rusia ni siquiera pudo intentarlo, ya que la FIFA la tiene suspendida desde la invasión a Ucrania. Pavlov y Vygotsky se quedan viendo el Mundial desde casa.

ESte fue un buen uso de la IA ;)

  • Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro
  • Recursos

Carta a una relación (hoja de trabajo)

  • 16/05/2026
  • David Aparicio

Carta a una relación es un ejercicio de escritura expresiva diseñado para ayudar a los consultantes a poner en palabras lo que quedó sin decir en una relación significativa. Puede usarse cuando la relación terminó, cuando la otra persona ya no está disponible, o cuando expresarse directamente implicaría un riesgo emocional o interpersonal.

El ejercicio tiene tres momentos: primero, el consultante identifica brevemente qué es lo que más le ha pesado de esa relación; luego redacta una carta dirigida a esa persona, con libertad total de extensión y sin preocuparse por la forma; y finalmente cierra con su nombre y la fecha, lo que da un sentido de cierre y registro.

Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro

Accede a todos los artículos exclusivos, recursos, podcasts y comunidad para apasionados por la psicología y neurociencias.

Suscríbirme

¿Ya eres miembro? Inicia sesión | Volver a Psyciencia

  • Artículos de opinión (Op-ed)

Leer y jugar videojuegos cambiaron mi vida

  • 14/05/2026
  • David Aparicio

Joseph Bergen en Youtube:

Los libros y los videojuegos te transportan a otro mundo: un mundo donde puedes descansar, desconectar y dejar que tu imaginación vuele. Creo que estas actividades de ocio son importantes —y mucho más saludables que tirarme en el sillón a mirar el celular después de un largo día de trabajo.

  • Análisis
  • Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro

El reloj no piensa. El cerebro tampoco.

  • 14/05/2026
  • David Aparicio

Ayer era 13 de mayo, mediodía, y mi reloj marcaba 14. No estaba roto — había hecho exactamente lo que tenía que hacer. Cuando la maquinaria completó su recorrido de 24 horas, cambió la fecha.

Pero mi primer pensamiento fue: el reloj pensó que eran las 12 de la noche.

Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro

Accede a todos los artículos exclusivos, recursos, podcasts y comunidad para apasionados por la psicología y neurociencias.

Suscríbirme

¿Ya eres miembro? Inicia sesión | Volver a Psyciencia

  • Ciencia

La edad en que tienes tu primer hijo predice tus oportunidades educativas y económicas a largo plazo

  • 14/05/2026
  • David Aparicio

Cuanto más joven eres cuando tienes tu primer hijo, más probable es que termines con menos educación, menores ingresos y peor salud física décadas después. Eso no es nuevo. Lo que sí aporta un estudio reciente en PLOS One es algo más preciso: ¿en qué momento exactamente empiezan a estabilizarse esas desventajas?

El problema con cómo se ha estudiado esto antes

Uno de los aspectos más interesantes del estudio es su punto de partida metodológico. Jordan MacDonald, investigador doctoral de la Universidad de New Brunswick y padre desde los 17 años, notó que la literatura científica tendía a meter a todos los padres jóvenes en una misma categoría, sin distinguir si alguien tuvo su primer hijo a los 14 o a los 18. Además, la mayoría de los estudios se enfocaban casi exclusivamente en madres jóvenes, dejando fuera a los padres.

Para corregir esto, MacDonald y su colega David Speed analizaron datos de 6.282 adultos canadienses con hijos biológicos, tomados de la Encuesta Social General de Statistics Canada de 2017. En lugar de agrupar a los participantes en categorías rígidas, usaron una técnica estadística llamada regresión por splines cúbicos restringidos, que permite modelar relaciones curvilíneas y detectar exactamente en qué punto los efectos empiezan a estabilizarse.

Lo que encontraron

Los resultados son bastante consistentes entre sí. En términos educativos, solo el 40% de quienes tuvieron su primer hijo a los 16 años alcanzaron algún nivel de educación más allá del bachillerato. Esa cifra mejora progresivamente a medida que aumenta la edad del primer hijo, y se estabiliza alrededor de los 31 años.

El patrón económico es similar. Las personas que tuvieron su primer hijo a los 16 tenían la mayor probabilidad de estar en el tramo de ingresos más bajo. La probabilidad de alcanzar ingresos más altos aumenta con cada año de retraso, y se estabiliza entre los 26 y los 31 años. Un dato llamativo: la probabilidad de vivir en un hogar con ingresos superiores a 125.000 dólares canadienses alcanza su punto máximo en quienes tuvieron su primer hijo alrededor de los 29 años, y desciende lentamente después de esa edad.

En cuanto a la salud física, los padres más jóvenes reportaron peor salud en etapas posteriores de su vida, con una mejora progresiva que se estabiliza cerca de los 26 años. La salud mental mostró una tendencia más lineal: los padres de mayor edad reportaron mejor salud mental en general, sin un punto de quiebre claro.

Lo que no varió fue la satisfacción con la vida: los participantes reportaron niveles similares de bienestar subjetivo independientemente de cuándo tuvieron su primer hijo. Los autores sugieren que esto podría deberse a un efecto techo en las respuestas, ya que el promedio rondó el 8 sobre 10 en todos los grupos.

El marco teórico: liminality theory

Los autores enmarcan sus hallazgos dentro de la teoría de la liminalidad. Un período liminal es una fase de transición —como el paso del colegio a la vida adulta, o de vivir con los padres a vivir de forma independiente—. Cuando alguien asume la paternidad en medio de una de estas transiciones críticas, su desarrollo personal puede quedar interrumpido. La persona queda, en cierto sentido, atrapada en la etapa vital en que se encontraba cuando llegó el hijo, y las consecuencias de esa interrupción se arrastran durante décadas.

Lo que el estudio no dice

MacDonald es explícito en esto, y vale la pena repetirlo: los hallazgos no implican que los padres jóvenes estén condenados al fracaso. Lo que señalan es que las barreras son reales y sistémicas, y que sin apoyo adecuado, son mucho más difíciles de superar. La conclusión práctica del estudio apunta hacia los programas de apoyo a padres jóvenes: los datos sugieren que estos deberían extenderse hasta los 30 años, no limitarse a la adolescencia.

«No le diríamos a un niño con el pie roto: ‘te lo dije, ahora arréglalo tú'», escribe MacDonald. «De la misma manera, no deberíamos decirle a un padre o madre joven: ‘te lo advertí, suerte en la vida’.»

Referencia: MacDonald, J., & Speed, D. (2026). Congratulations, it’s a risk factor! Varied social determinants of health at different ages of becoming a parent in Canada. PLOS ONE, 21(4), e0345799. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0345799

  • Ciencia

El mito de la testosterona y el riesgo: un meta-análisis de 52 estudios no encuentra ninguna relación

  • 13/05/2026
  • David Aparicio

Durante mucho tiempo se ha asumido que la testosterona explica por qué los hombres tienden a tomar más riesgos que las mujeres. Es una de esas ideas que circula con tanta naturalidad que casi nadie la cuestiona. Un nuevo meta-análisis publicado en Neuroscience and Biobehavioral Reviews sugiere que esa explicación es, en el mejor de los casos, incompleta.

Lo que hicieron los investigadores

El equipo de Irene Sánchez Rodríguez analizó 52 estudios con un total de 17.340 participantes para sintetizar la evidencia existente sobre la relación entre los niveles de testosterona y la propensión a tomar riesgos. Incluyeron estudios que medían testosterona de distintas formas: análisis de sangre o saliva, administración experimental de la hormona, e incluso proxies morfológicos como la ratio entre el índice y el anular —un indicador indirecto de la exposición prenatal a testosterona que se usa bastante en investigación, aunque con resultados inconsistentes.

El riesgo también se midió de múltiples maneras: juegos de apuestas, tareas de globos que hay que inflar sin que exploten, cuestionarios de autoreporte, entre otras.

El resultado principal

La asociación global entre testosterona y toma de riesgos fue prácticamente cero. No importó si los participantes tenían niveles altos o bajos de la hormona: eso no predijo de manera confiable si tomarían o no un riesgo.

Lo interesante es que los estudios individuales eran muy heterogéneos entre sí —algunos reportaban una asociación positiva, otros negativa— y el meta-análisis ayudó a entender por qué: la diferencia estaba en el método de medición. Los únicos estudios que mostraron una asociación modesta y positiva fueron los que usaron tareas económicas basadas en loterías. Los demás métodos —juegos impulsivos, autoreporte— no replicaron ese patrón.

Otro hallazgo relevante: la falta de asociación no dependió del sexo de los participantes. La relación —o más bien la ausencia de ella— fue igual en hombres que en mujeres.

¿Qué significa esto?

Los autores son directos en su conclusión: la evidencia desafía la idea de que la testosterona sea una base hormonal general para las preferencias de riesgo en humanos. En cambio, proponen un marco biopsicosocial en el que tomar riesgos refleja la interacción entre las demandas de la tarea, los procesos cognitivos y afectivos, y el contexto situacional. Los efectos hormonales, si existen, son estrechos, dependientes del contexto y específicos al método de medición.

Dicho de otro modo: no es que la testosterona no haga nada, sino que su papel en la toma de riesgos probablemente es mucho más limitado y condicionado de lo que se creía.

Una limitación importante que los propios autores señalan: no encontraron suficientes estudios para examinar con fiabilidad la hipótesis dual-hormonal, que propone que los efectos de la testosterona dependen de los niveles simultáneos de cortisol. Esa pregunta queda abierta.

Por qué importa

Porque las explicaciones biológicas simples sobre diferencias de género en conducta tienen una vida muy larga en la cultura popular —y en algunos contextos clínicos y educativos—, aunque la evidencia no las sostenga. Este meta-análisis es un recordatorio de que los factores sociales y psicológicos probablemente tienen mucho más peso en la toma de riesgos que una sola hormona.

Referencia: Sánchez Rodríguez, I., Bailo, L., Panizza, F., Ricciardi, E., & Bossi, F. (2026). No relationship between testosterone and risk aversion: A meta-analytic review. Neuroscience and Biobehavioral Reviews.

  • Clínica

Narcisismo y religión: cómo las personas con rasgos narcisistas usan la fe para sus propios fines

  • 13/05/2026
  • David Aparicio

Un estudio reciente publicado en Personality and Individual Differences exploró algo que a primera vista parece paradójico: ¿cómo se relacionan los rasgos narcisistas con la religiosidad? La religión, en la mayoría de sus tradiciones, promueve humildad, servicio y comunidad. El narcisismo hace exactamente lo contrario. Y sin embargo, la relación entre ambos existe, aunque no de la forma que uno podría imaginar.

Lo interesante del estudio es que no preguntó si los narcisistas son más o menos religiosos en términos generales —una pregunta que la literatura anterior nunca logró responder de forma consistente—, sino cómo se involucran con la religión cuando lo hacen.

Cuatro tipos de narcisismo

Los investigadores trabajaron con un modelo de narcisismo de cuatro facetas:

  • Narcisismo agéntico: búsqueda de éxito, admiración y autopromoción.
  • Narcisismo antagónico: arrogancia, hostilidad y tendencia a explotar a los demás.
  • Narcisismo neurótico: fragilidad emocional, sentimientos de inadecuación y hipersensibilidad a la crítica.
  • Narcisismo comunal: la persona se presenta como la más altruista del grupo, pero en el fondo exige reconocimiento por ello.

Esta distinción es importante porque los resultados variaron bastante según el tipo de narcisismo.

La religión como herramienta

El hallazgo más consistente del estudio fue que todos los tipos de narcisismo se asociaron con una motivación religiosa extrínseca. Es decir, cuando una persona con rasgos narcisistas se involucra con la religión, tiende a hacerlo por razones instrumentales: estatus social, alivio emocional, networking, o simplemente para mantener una imagen positiva de sí misma. No por la fe en sí.

El narcisista agéntico puede usar su comunidad religiosa para ganar admiración. El neurótico, para calmar su ansiedad. El comunal, para ser reconocido como el más generoso de todos.

Un Dios punitivo que les debe favores

Uno de los hallazgos más llamativos tiene que ver con la imagen que estos individuos tienen de Dios. Los puntajes altos en narcisismo agéntico y antagónico se asociaron con percibir a Dios como una figura autoritaria, punitiva y vengativa —no como una figura amorosa o misericordiosa—. Esto tiene sentido si se piensa en cómo estas personas ven el mundo social en general: como una jerarquía competitiva donde hay que dominar para sobrevivir. Un Dios controlador encaja perfectamente con esa visión.

Pero ahí no termina la cosa. El tercer estudio exploró lo que los investigadores llamaron «derecho divino»: la creencia de que uno merece favores especiales de Dios. Frases como «Dios me debe algo» o «personas como yo merecen bendiciones extras». Los tipos agéntico y comunal fueron los mejores predictores de esta creencia. En otras palabras, la misma lógica del narcisismo —yo soy especial, yo merezco más— se extiende hacia lo divino.

Lo que esto no nos dice

El estudio tiene limitaciones que vale la pena mencionar. Es transversal, así que no puede establecer causalidad: no sabemos si los rasgos narcisistas llevan a estas formas de religiosidad, o si ciertos ambientes religiosos refuerzan estos rasgos. Además, la muestra fue mayoritariamente de estudiantes universitarios polacos y católicos, lo que limita la generalización.

Dicho esto, algunos de los resultados son consistentes con estudios realizados en otros contextos culturales y religiosos, lo que sugiere que algo de esto trasciende el contexto específico.

¿Por qué importa clínicamente?

Porque la religiosidad no es un dato irrelevante en la evaluación psicológica. Este estudio sugiere que la forma en que una persona se relaciona con su fe puede ser una ventana hacia su estructura de personalidad. Alguien que describe a Dios principalmente como una figura punitiva que le debe algo, y que usa su comunidad religiosa para ganar reconocimiento, merece una mirada más detallada.

Referencia: Tokarz, J., Łowicki, P., & Zajenkowski, M. (2026). Between ego and faith: Motivational, affective, and cognitive dimensions of religious engagement in narcissism. Personality and Individual Differences. 

  • Ciencia

Niebla mental e intestino: lo que la ciencia empieza a entender

  • 13/05/2026
  • David Aparicio

El New York Times publicó esta semana un artículo sobre la conexión entre los problemas digestivos y la niebla mental, y me pareció valioso compartirlo porque es un tema que aparece más de lo que uno esperaría en la práctica clínica.

La idea central es el eje intestino-cerebro: una red de comunicación bidireccional entre el sistema digestivo y el cerebro que incluye el nervio vago, hormonas del estrés y neurotransmisores producidos por las bacterias intestinales. Cuando ese sistema se desregula, las consecuencias no son solo digestivas.

En condiciones como el síndrome de intestino irritable, los nervios intestinales se vuelven hipersensibles y amplifican las señales al cerebro. El gastroenterólogo Kyle Staller lo describe así: es como un micrófono demasiado cerca del altavoz. Las señales pequeñas se retroalimentan, se amplifican, y terminan siendo abrumadoras.

Un punto que me llamó la atención: el artículo menciona un estudio pequeño de 2018 que encontró niebla mental asociada al uso de probióticos en pacientes con sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado. Los síntomas mejoraron al suspender los probióticos. Esto no quiere decir que los probióticos sean malos, sino que —como casi todo en medicina— el contexto importa. No hay evidencia suficiente para recomendarlos de forma general.

¿Qué ayuda? Lo de siempre, que no por repetido deja de ser cierto: dieta con fibra, alimentos fermentados, sueño, ejercicio y menos ultraprocesados.

El artículo completo está en español y vale la pena leerlo.

Fuente: The New York Times

  • Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro
  • Recursos

Autismo en mujeres: el elefante en la sala (webinar)

  • 13/05/2026
  • David Aparicio

Webinar grabado · 2 horas · Exclusivo para Psyciencia Pro. Puedes ver la lista completa de webinars grabados aquí.

Durante décadas, el autismo fue definido y estudiado casi exclusivamente a partir de varones. El resultado: miles de niñas y mujeres que crecieron sin diagnóstico, sin nombre para lo que vivían, y con frecuencia con diagnósticos equivocados —ansiedad, trastornos alimentarios, trastorno límite de personalidad— que no alcanzaban a explicar lo que en realidad estaba ocurriendo.

Exclusivo para miembros de Psyciencia Pro

Accede a todos los artículos exclusivos, recursos, podcasts y comunidad para apasionados por la psicología y neurociencias.

Suscríbirme

¿Ya eres miembro? Inicia sesión | Volver a Psyciencia

Paginación de entradas

Anterior 1 2 3 4 5 … 351 Próximo
Iniciar sesión — Pro
  • Únete a Psyciencia Pro
  • Webinars
  • Recursos
  • Tips para terapeutas
  • Watson (podcast)
  • Café (red social)

Clínicos Pro

Directorio de psicólogos y psiquiatras de la comunidad Psyciencia Pro.

  • Alicia Cabanas

    Psicólogo/a · ES

    Online
  • Edith Velázquez Estévez

    Psicólogo/a

  • Minerva Cazares

    Psicólogo/a · México

    Online
  • Stephanie Vizuette

    Psicólogo/a

  • Susan Portes

    Psicólogo/a · República Dominicana

    Online
Ver directorio completo

Psyciencia Pro

EXCLUSIVO

La psicología de las personas que no ven el mundial

jueves, 18 de junio 2026

Una sesión con Freud costaría hoy casi 2,000 dólares

miércoles, 10 de junio 2026

La psicología de las personas a las que no les importa su cumpleaños

domingo, 7 de junio 2026

El reloj no piensa. El cerebro tampoco.

jueves, 14 de mayo 2026

Ver todo

Webinars

FORMACIÓN

Autismo en mujeres: el elefante en la sala (webinar)

miércoles, 13 de mayo 2026

Psicoterapia con población LGTBIQ+ (webinar)

lunes, 9 de marzo 2026

Cómo crear tu página web de psicología con IA en 90 minutos (webinar)

lunes, 16 de febrero 2026

Ver todo

Opinión

OP-ED

La psicología de las personas que no ven el mundial

jueves, 18 de junio 2026

Distractibilidad sin diagnóstico: un nuevo motivo de consulta

miércoles, 17 de junio 2026

No todo es psicología: Sé compasivo con quien fuiste

domingo, 14 de junio 2026

Ver todo

Tips para psicoterapeutas

ARTÍCULOS

Una regla para no odiar mi trabajo

sábado, 13 de junio 2026

Cómo interrumpir a tus pacientes sin romper el vínculo

martes, 24 de junio 2025

Cuando el paciente habla al final: cómo manejar los comentarios de última hora en terapia

miércoles, 21 de mayo 2025

Ver todo

Guías y recursos

RECURSOS

Límites: un recurso completo para psicoeducación y trabajo clínico

miércoles, 1 de julio 2026

Plan de seguridad (Recurso)

miércoles, 17 de junio 2026

Aceptación y desesperanza creativa (hojas de trabajo)

miércoles, 10 de junio 2026

Ver todo
Psyciencia
  • Contáctanos
  • Publicidad
  • Nosotros
  • Publica
Orgullosamente desarrollado por psicólogos

Ingresa las palabras de la búsqueda y presiona Enter.