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Análisis de mi 2025: trabajo, clínica y decisiones

  • David Aparicio
  • 04/01/2026

Introducción

Hace unos días encontré este poema que representa muy bien lo que siento con respecto a mi vida profesional:

Qué privilegio estar cansado por el trabajo que alguna vez le suplicaste al universo.

Qué privilegio sentirte abrumado por un crecimiento que antes solo soñabas.

Qué privilegio sentirte desafiado por una vida que construiste de forma deliberada.

Qué privilegio superar cosas con las que antes te conformabas.

El 2025 fue un año difícil, lleno de desafíos, ajustes y mucho trabajo. Aun así, me siento agradecido por el privilegio de cansarme —a veces sentirme perdido, abrumado o incluso enojado— haciendo lo que hago.

Es un privilegio poder elegir mis horarios, decidir cuándo atender, trabajar con autonomía y tener la libertad de definir cómo y cuándo trabajar. Es un privilegio vivir de la clínica y de una web de psicología. Es un privilegio escribir estas lineas y que ustedes me lean.

Por eso quiero poner en perspectiva mi 2025 y compartir lo que aprendí, lo que funcionó y lo que necesito mejorar para que tanto mi trabajo como psicólogo clínico como Psyciencia se mantengan estables y sostenibles en el tiempo.

Preparé un análisis con horas de trabajo, número de pacientes atendidos, pacientes nuevos, horas de entrenamiento y otros indicadores relevantes. Estos datos me sirven para tomar decisiones con más criterio. No soy obsesivo con los números, pero sí uso sistemas automatizados que me permiten revisar tendencias y detectar ajustes necesarios.

Si quieres conocer todo el contexto, puedes leer el artículo completo. Si solo te interesan los datos clave, el resumen que sigue contiene lo esencial.

Tabla de contenido

  • Resumen
  • Psyciencia
  • Clinica
  • Docencia
  • Cuidado personal
  • Conclusión

Resumen

2025 fue un año exigente, marcado por ajustes conscientes en la forma en que trabajo. Psyciencia siguió siendo el eje central de mi actividad profesional: publicamos 314 artículos, en un contexto donde el proyecto depende casi por completo de mi trabajo editorial. El foco estuvo en sostener la calidad y redefinir un ritmo de publicación más realista.

En la clínica atendí 684 horas y recibí 67 pacientes nuevos. El volumen de trabajo fue estable, pero los datos muestran una fuerte dependencia de las derivaciones y una baja captación activa en algunos meses, lo que plantea desafíos para mantener un flujo constante de pacientes a largo plazo.

La docencia tomó un rol más estructurado. Dicté 154 horas de clases entre maestría, grupos DBT y formación para profesionales, incorporando cambios en la forma de enseñar y en la dinámica de aula.

Como parte del mismo proceso de ajuste, prioricé el cuidado físico: entrené 219 veces a lo largo del año, con 195 horas de entrenamiento de fuerza. Este cambio fue clave para sostener la carga cognitiva y emocional del trabajo.

Psyciencia

Psyciencia ha sido parte central de mi trabajo durante 13 años y forma parte de mi rutina diaria. No hay un día en el que no piense en la web, en los correos, en los artículos y en todo lo que implica sostener este proyecto.

El ritmo de publicación ha bajado en los últimos años y no ha sido por falta de interés ni de ideas. Sino que antes éramos un equipo de tres personas y hoy Psyciencia depende únicamente de mí en la edición y preparación de artículos. Todavía contamos con artículos de análisis y colaboraciones, pero todos esos artículos deben ser editados y revisados por mi. Lo que hace imposible mantener el volumen de publicación de otros años sin sacrificar el tipo de trabajo que quiero hacer.

Aun así, quiero seguir publicando noticias de investigación, resúmenes y recursos útiles, pero también dedicar más espacio a ensayos, análisis y artículos de opinión. Hoy me siento más seguro expresando mis posiciones que hace algunos años. Creo que ustedes lo han notado con mis columnas y comentarios clínicos. He recibido buenos comentarios de ustedes, mis lectores, y espero seguí con este tipo de artículos.

En 2025 publicamos 314 artículos entre noticias de investigación, análisis, resúmenes, recursos y webinars. Es apenas uno más que el año anterior. El número no es malo, pero sé que puede mejorar si quiero que Psyciencia sea mi trabajo principal. Por lo tanto este nuevo año tendré que cambiar algunas cosas y contratar ayuda.

No es realista, ni deseable, publicar 700 artículos al año en estas condiciones. Iría en contra de la calidad que quiero sostener. Pero una media de 400-500 artículos anuales me parece un objetivo razonable y alienado con lo que quiero Psyciencia.

Mantener un sitio web no es gratuito, y menos con el volumen de tráfico que recibe Psyciencia. Para que un proyecto como este sea sostenible, también tiene que generar ingresos que permitan sostener el trabajo que hay detrás. Por eso, hace cuatro años lancé la membresía de Psyciencia Pro. Gracias a este modelo no dependemos de la publicidad programática, esa publicidad intrusiva que termina deteriorando la experiencia de lectura y que hoy domina gran parte de internet. La membresía me permite, además, mantener una relación más directa con las personas que valoran y apoyan este trabajo. Estoy profundamente agradecido con quienes forman parte de Psyciencia Pro. La membresía se ha mantenido sólida, ha crecido y ha sido un apoyo constante para el proyecto. No es fácil sostener un sistema de membresías, requiere tiempo, cuidado y constancia, pero sigo creyendo que es la mejor forma de asegurar que Psyciencia continúe funcionando con independencia y criterio editorial.

Tengo muchas ideas, ganas de escribir y de experimentar con nuevos formatos. Este año quiero empujar más Psyciencia para que siga siendo un espacio en internet donde puedas aprender, pensar y compartir sobre psicología y neurociencias. También quiero que quienes forman parte de Psyciencia Pro tengan la mejor experiencia posible y se sientan realmente satisfechos con el contenido, los recursos y el trabajo que voy a seguir construyendo para ellos.

Clinica

Gran parte de mi rutina de trabajo consiste en atender pacientes. Y cómo sabrán estoy formado en ACT y DBT. Alquilo consultorio en una clínica de psicología que tiene una comunidad de colegas increíble donde he hecho amigos para toda la vida, donde me siento cómodo y tengo mucha libertad. Atiendo adultos, con algunas excepciones atiendo adolescentes, pero no es mi fuerte. Creo que no tengo las habilidades clínicas ni sociales para trabajar con adolescentes y todo lo que eso conlleva: hablar con padres, reuniones de escuela, etc. Para mi eso es muy desgastante. Lo he hecho en el pasado con cierto éxito, pero prefiero no hacerlo.

Después de mucha práctica y supervisión creo que las sesiones me salen más naturales, ya no me siento tan rígido haciendo terapia ni estoy tan preocupado por hacer a la perfección los protocolos o ejercicios específicos de terapia, sino que estoy más preocupado por el proceso en sí mismo y cómo aplicarlos para generar flexibilidad psicológica y generar más regulación emocional. Esto no quiere decir que no les enseñe habilidades, sino que creo que la forma de enseñar habilidades y de llevar una conversación clínica es más fluida.

Esto no significa que mi trabajo esté exento de errores o dificultades. Este año hubo procesos terapéuticos que no terminaron bien y personas que abandonaron el tratamiento. Como clínico, sé que estos abandonos no deben tomarse de manera personal y, en general, no lo hago. Aun así, hubo algunas situaciones que me llevaron a cuestionar y revisar con más detalle mi trabajo. Ese ejercicio es necesario. Me permitió identificar aspectos que puedo y debo mejorar, y asumirlos como parte del crecimiento profesional.

Hace tres años decidí automatizar mi agenda clínica con Acuity Scheduling (puedes ver el webinar donde explico cómo lo uso). Con esta herramienta, los pacientes pueden agendar sus sesiones directamente, reprogramarlas o cancelarlas con al menos 24 horas de antelación. Es un servicio que me quitó una carga importante de encima y que pago con gusto.

Además, me permite tener datos claros sobre mi trabajo: cuántas horas atendí en el año, cuántas sesiones se cancelaron, cuántos pacientes no se presentaron y cuáles fueron mis ingresos. Tener esta información ordenada cambia de forma concreta la manera en que evalúo mi práctica.

Este año atendí un total de 684 horas. La mayoría de las sesiones fueron presenciales. Alquilo consultorio cuatro días a la semana, aunque los días de mayor carga clínica son lunes, jueves y viernes, en un horario de 1:00 a 7:00 p. m.

Las 684 horas son similares a las de años anteriores y equivalen a unos 85 días de trabajo de 8 horas. El número no es especialmente alto. Al compararlo con colegas que también usan Acuity, vi cifras variadas: algunos rondaron las 500 horas, otros las 900, y una de ellas llegó a 1,856 horas en el año (Es increíblemente productiva).

Sé que no es una muestra representativa. Solo hablé con tres colegas, así que no puedo afirmar que atiendo menos que el promedio de psicólogos clínicos en Panamá. Aun así, tengo algunas hipótesis de por qué mis números son un poco más bajos en comparación a mis amigos:

  1. Honorarios. Mis colegas suelen cobrar alrededor de 65 dólares por sesión. Yo cobro 75. Hago descuentos a pacientes que lo necesitan, especialmente estudiantes o adultos jóvenes, pero el honorario base es ese y puede ser una barrera para ciertas personas que buscan atención psicológica.
  2. Criterio de admisión. Soy más cuidadoso con los pacientes que admito. Trabajo principalmente con adultos —con algunas excepciones en adolescentes— que presentan desregulación emocional, ansiedad, depresión o TOC. La desregulación emocional implica una alta demanda clínica y requiere que cuide no saturarme para sostener bien el trabajo.
  3. Modalidad. No atiendo online. Sé que es una opción viable, pero en 2025 me resultó muy difícil sostenerla: problemas de conexión de los pacientes, interrupciones y barreras digitales afectaron la calidad de las sesiones. Es un punto que necesito revisar y mejorar.
  4. Derivaciones. La mayoría de mis pacientes llegan derivados por psiquiatras u otros colegas. Esto es valioso, pero también implica una limitación. Como señala la experta en marketing para psicólogos Gecika Viana, depender de una sola fuente de derivación significa no controlar activamente el flujo de nuevos pacientes. Esto es un factor que tengo que considerar para el próximo año.

Comunicación con pacientes

Para la comunicación con mis pacientes uso Whatsapp Business para automatizar especialmente el proceso de admisión. Cuando un paciente nuevo me escribe, le envío automáticamente este mensaje que me permite recopilar información para la historia clínica y aplicar el SCL-90, una escala de 90 síntomas clínicos. Estos datos se almacenan automáticamente en un documento y hoja de cálculo de Google Drive.

Con estos datos puedo analizar cuántos pacientes nuevos atendí en el año, la edad promedio de quienes completaron la encuesta de admisión y los principales motivos de consulta. Para visualizar esta información utilicé la inteligencia artificial de Claude, a la que le pedí que construyera un tablero interactivo con todos estos datos.

Este fue el resultado:

Puedes interactuar con el tablero desde aquí.

Estadísticas generales de pacientes nuevos:

  • Total de 67 pacientes nuevos durante el año 2025
  • Edad promedio de los pacientes: 34.9 años
  • Rango de edad: 16 a 73 años
  • Promedio mensual: 6.1 pacientes nuevos por mes

Distribución mensual:

  • Noviembre fue el mes con más consultas (12 pacientes nuevos)
  • Febrero, marzo y julio tuvieron 8 pacientes cada uno
  • Junio y agosto fueron los meses más bajos (2 pacientes cada uno)

Motivos de consulta principales:

  • Ansiedad: 17 casos (25.4%) – motivo más frecuente
  • Depresión: 12 casos (17.9%)
  • Relaciones interpersonales: 9 casos (13.4%)
  • Control emocional: 9 casos (13.4%)
  • Trastornos específicos: 8 casos (11.9%)
  • Desarrollo personal: 5 casos (7.5%)
  • Problemas de sueño: 3 casos (4.5%)

Distribución por grupo de edad:

  • 18-29 años: 22 pacientes (32.8%) – grupo etario más numeroso
  • 30-39 años: 19 pacientes (28.4%)
  • 40-49 años: 12 pacientes (17.9%)
  • 50-59 años: 10 pacientes (14.9%)
  • 0-17 años: 3 pacientes (4.5%)
  • 60+ años: 1 paciente (1.5%)

Los datos muestran con claridad que en junio y agosto ingresaron muy pocos pacientes nuevos. Esto se debe a que en esos meses no busqué activamente nuevas consultas. Al revisar las horas de trabajo, veo que la mayoría de los horarios estaban ocupados, lo que probablemente redujo mi sensación de urgencia por captar nuevos pacientes. El problema es que esta lógica funciona solo a corto plazo. Si no hay un flujo constante de pacientes nuevos, más adelante puedo encontrarme con espacios vacíos en la agenda y mis ingresos podrían fluctuar mucho.

Aun así, estoy satisfecho con el trabajo que hice en la clínica, pero hay muchas cosas que sí puedo mejorar: no depender de las derivaciones de otros colegas y psiquiatras, mejorar el proceso de admisión, automatizar o pedir ayuda y derivar otras responsabilidades como las facturas, certificados de asistencia a la recepcionista de la clínica.

Debo optimizar ciertos procesos para hacer mi consulta más eficiente. Pero tampoco debo intentar atender 1000 horas al año. Necesito tiempo para leer, pensar, seguir formándome, escribir para Psyciencia, asumir el trabajo administrativo que eso implica y cumplir mi rol como coterapeuta en el grupo de habilidades.

Docencia

2025 fue un año en el que la docencia ocupó un lugar más definido en mi trabajo. Siempre he disfrutado enseñar. Desde 2018 soy coterapeuta del grupo de habilidades de regulación emocional DBT —el único de Panamá— que coordino con mi amiga y colega Tiare Tapia. También doy charlas puntuales y, cuando algún colega me invita, clases universitarias, como la charla sobre adicción a la pornografía que dicté en la Universidad de Flores, invitado por mi amigo Gabriel Genise.

Este año, sin embargo, ese rol tomó una forma más estructurada. Fui invitado a dictar la materia Terapias Contextuales en la maestría en Psicología Clínica de la Universidad Latina de Panamá. Fue una experiencia exigente. Hasta entonces nunca había estado a cargo de un curso completo, con planificación, evaluación y seguimiento continuo de estudiantes.

Intenté que las clases fueran lo más experienciales posible: mucha práctica, mucha lectura y feedback constante. Quise darles el tipo de acompañamiento que a mí me hubiera gustado recibir cuando era estudiante. También hice algunos cambios en la dinámica de clase. Les pedí que no usaran computadoras ni tablets para tomar apuntes, ya que hay buena evidencia de que el uso de medios digitales empeora el aprendizaje. Pensé que habría resistencia, pero ocurrió lo contrario: aceptaron la propuesta sin problema y noté una mayor concentración.

Al finalizar el curso les pedí que completaran una encuesta anónima para evaluar mi desempeño. Fue muy gratificante ver un alto nivel de satisfacción con la clase y con lo aprendido.

Este año también hicimos algo distinto en DBT Panamá. Habitualmente ofrecemos el grupo de habilidades DBT dos veces al año, pero mi compañera y yo empezamos a sentir fatiga. Decidimos cambiar el formato sin dejar de enseñar y ofrecimos, por primera vez, un grupo de estudio de DBT para profesionales de la salud mental.

Ese cambio me reenergizó. Tuve que preparar nuevas clases, profundizar en aspectos más técnicos y enseñar temas de DBT que me entusiasman especialmente. Fueron ocho clases de tres horas cada una, con un grupo de psicólogos muy comprometidos y con muchas ganas de aprender.

Esta experiencia me confirmó algo importante: introducir cambios en la forma en que trabajamos no es un lujo, es una necesidad. Sobre todo cuando la rutina empieza a volverse demasiado repetitiva.

Estadísticas de docencia:

  • Total de horas de docencia: 154 horas de clases.
  • Horas de clases de maestría: 48 horas (dicté la materia 2 veces)
  • Horas de clases eventuales y charlas: 17 horas
  • Horas del grupo de habilidades DBT: 51 horas
  • Horas del grupo de estudio DBT para profesionales: 24
  • Horas como jurado de tesis: 6 horas
  • Horas como supervisor de tesis: 8 horas

Cuidado personal

Mi trabajo es, en gran parte, intelectual. Uno de los errores más comunes en este tipo de trabajo es descuidar el cuerpo, como si fuera un recurso secundario. Este año me di cuenta de que ese descuido ya no era sostenible. Tengo 39 años y cada vez tengo más claro que, si quiero llegar bien a los 50, 60 y a lo que venga después, tengo que cuidarme ahora.

En 2025 tomé en serio el entrenamiento de fuerza. Empecé a usar Fitbod para estructurar las rutinas y registrar lo que hago: entrenamientos, repeticiones, carga total, progreso en fuerza. Para que esto fuera viable, ajusté mi horario y prioricé ir al gimnasio antes de ir al consultorio. No lo dejé librado a la motivación.

Estadísticas de cuidado personal:

  • Total de entrenamientos: 219
  • Tiempo total de entrenamiento: 195 horas
  • Duración promedio por sesión: 37 minutos
  • Calorías totales quemadas: 37.964
  • Peso total levantado: 806.043 kilos (contabilizado por repetición)

Estoy satisfecho con el resultado. Me siento con más energía y noto claramente la diferencia durante el día después de entrenar. Al final de la jornada tengo la sensación de haber hecho algo exigente, incluso en días en los que no tenía ganas o estaba cansado. Los resultados se ven en los números y también en cómo está cambiando mi cuerpo.

Conclusión

Psyciencia nació en 2012 y comencé a atender pacientes en 2016. Ha sido un recorrido largo, lleno de aprendizajes, retos y emociones. Esta es la primera vez que me tomo el tiempo de detenerme, revisar cómo fue el año, mirar los números con calma y escribir públicamente sobre ello.

Hay muchas cosas que todavía necesito pulir —siempre las hay— y otras que es importante sostener porque están funcionando bien. Reconocer ambas es parte del mismo ejercicio. Pura dialéctica, jajaja.

Estoy agradecido por los privilegios que tengo, tanto en lo personal como en lo profesional. Justamente por eso quiero cuidarlos, no darlos por sentado y seguir cultivándolos en el tiempo.

Gracias a los miembros de Psyciencia Pro por apoyarme y a ti por leerme.

Vamos por más este 2026.

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David Aparicio

Editor general y cofundador de Psyciencia.com. Me especializo en la atención clínica de adultos con problemas de depresión, ansiedad y desregulación emocional.

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