El estudio más grande en su tipo, publicado recientemente por The Lancet Public Health,  ha encontrado que los trastornos por consumo de alcohol son los factores de riesgo prevenibles más importantes para la aparición de todos los tipos de demencia, en especial la demencia de inicio temprano que comienza a anunciarse antes de los 65 años y que conducen a muertes prematuras.

La demencia es una afección prevalente que afecta al 5-7% de las personas de 60 años o más y es una de las principales causas de discapacidad en personas de 60 años y más en todo el mundo.

Los investigadores analizaron específicamente el efecto de los trastornos por consumo de alcohol en personas que habían sido diagnosticadas con trastornos mentales y comportamiento o enfermedades crónicas atribuibles al uso nocivo crónico del alcohol. Los resultados indican que, de los 57,000 casos de demencia de inicio temprano, la mayoría (57%) estaban relacionados con el consumo excesivo crónico de alcohol.

Un fenómeno mortal, pero prevenible

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el consumo excesivo crónico de alcohol como el consumo de más de 60 gramos de alcohol puro en promedio por día para los hombres (4-5 bebidas estándar canadienses) y 40 gramos (alrededor de 3 bebidas estándar) por día para las mujeres.

Este consumo excesivo produce un deterioro cerebral severo que, no obstante, puede prevenirse con mejores técnicas de detección, intervenciones breves para el consumo de alcohol en exceso y tratamientos más efectivos.

Los trastornos por consumo de alcohol acortan la esperanza de vida en más de 20 años, y la demencia es una de las principales causas de muerte

Los trastornos por consumo de alcohol se asocian con todos los factores de riesgo independientes para el inicio de la demencia, como el tabaquismo, la presión arterial alta, la diabetes, la educación inferior, la depresión y la pérdida de audición, lo que sugiere que el abuso de alcohol pueden contribuir de muchas maneras al riesgo de demencia.

Un dato importante del estudio es que se evidenció una división de género significativa. Si bien la mayoría de los pacientes con demencia eran mujeres, casi dos tercios de todos los pacientes con demencia de inicio precoz (64,9%) eran hombres.

Los autores hacen énfasis en que solo los casos más severos de trastorno por consumo, es decir los que involucran hospitalización, se incluyeron en el estudio. Esto podría significar que, debido al estigma con respecto a dichos trastornos, la asociación entre el consumo excesivo y la demencia podría ser aún mayor.

Fuente: Science Daily; The Lance Public Health

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