El DSM V (2013) define a la anorexia nerviosa como una restricción en la ingesta de energía en relación a los requisitos, lo que conduce a que la persona presente un peso significativamente bajo tomando en cuenta la edad, el sexo, la trayectoria de desarrollo y la salud física. Un peso significativamente bajo se define como menor al mínimamente normal o, para los niños y adolescentes, menor al que mínimamente se esperaba.

Incluso aunque la persona tiene un peso significativamente bajo, su conducta interfiere con el aumento de peso, además se muestra temeroso a ganar peso y ser gordo.

Percepción distorsionada de la imagen corporal o del peso

Otro síntoma muy común es que la persona tiene una percepción distorsionada de la imagen corporal o del peso, el peso o la forma tienen una importancia significativa en la autoevaluación o la persona no es consciente del peligro de tener un peso tan bajo.

La anorexia nerviosa se divide en dos:

Tipo restrictivo: No recurren a atracones o conductas purgativas. La pérdida de peso ocurre por comprometerse en dietas, ayunos o ejercicio excesivo. Algunos individuos en este subtipo de anorexia nerviosa realizan conductas purgativas pero no recurren a atracones si no que dichas conductas se dan luego de consumir pequeñas cantidades de comida.

Tipo purgativo: El individuo ha tenido atracones o conductas purgativas durante los últimos tres meses (por ejemplo, vómito autoinducido, mal uso de laxantes, diuréticos o enemas).

Cuando estas personas tienen un peso gravemente bajo, suelen mostrar síntomas depresivos. Otros rasgos que se suelen observar en dichos individuos son los obsesivos compulsivos, tanto relacionados como no a la comida, muchos pacientes piensan constantemente en comida, la acumulan o juntan recetas.

Sumado a los anteriores rasgos, también se suelen asociar a este trastorno preocupación sobre el comer, sentimientos de inefectividad, un fuerte deseo de controlar su ambiente, pensamiento inflexible, espontaneidad social limitada y una expresión emocional muy restringida. Además, comparados con individuos con anorexia nerviosa de tipo restrictivo, aquellos que presentan el tipo purgativo tienen mayores tasas de impulsividad y es más probable que abusen del alcohol y otras drogas.

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Un subgrupo también suele presentar actividad física excesiva, que muchas veces precede al comienzo de la enfermedad y que interfiere con el aumento de peso.

Es más común en mujeres que en hombres

La anorexia nerviosa es más común en mujeres que en hombres. Es un trastorno que suele comenzar en la adolescencia o en la adultez temprana, muy rara vez antes de la pubertad o después de los 40 años. El comienzo de la anorexia suele estar relacionado a eventos estresantes de la vida (como mudarse para asistir a la universidad por ejemplo).

Factores de riesgo:

Temperamental: Los individuos que desarrollan trastornos de ansiedad o muestran rasgos obsesivos en la niñez tienen un mayor riesgo de desarrollar anorexia nerviosa.

Ambiental: También existe mayor riesgo en culturas y entornos donde se valora la delgadez, como en el modelaje o atletismo.

Genéticos y fisiológicos: El riesgo de padecer anorexia y bulimia nerviosa es mayor además en familiares biológicos de primer grado de individuos con el trastorno. A su vez, hay mayor riesgo de desarrollar trastornos bipolar o depresivo en familiares de primer grado de personas con anorexia nerviosa, particularmente del subtipo purgativo.

Las personas con Anorexia Nerviosa pueden presentar en sus exámenes de laboratorio las siguientes anormalidad:

Hematología: La leucopenia es común, con la pérdida de todos los tipos de células pero generalmente con aparente linfocitosis. Se puede producir anemia leve, así como trombocitopenia y, rara vez, problemas de sangrado.

Química del suero: La deshidratación puede ser reflejada por niveles elevados de nitrógeno de urea en sangre. La hipercolesterolemia es común. Niveles de enzimas hepáticas pueden estar elevados. Hipomagnesemia, hypozincemia, hipofosfatemia e hiperamilasemia son observados de vez en cuando. El vómito autoinducido puede conducir a la alcalosis metabólica (bicarbonato sérico elevado), hipocloremia e hipopotasemia; abuso de laxantes puede provocar una acidosis metabólica leve.

Endocrino: los niveles de tiroxina en suero (T4) por lo general se observan en un rango más bajo de lo normal; los niveles de triyodotironina (T3) están reducidos, mientras que los niveles de T3 inversa son elevados. Las mujeres tienen bajos niveles de concentraciones séricas de estrógeno, mientras que los hombres tienen bajos niveles de testosterona en suero.

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Electrocardiografía. La bradicardia sinusal es común, y, en raras ocasiones, se observan arritmias. En algunos individuos se observa prolongación significativa del intervalo QTc.

Mayor riesgo en culturas y entornos donde se valora la delgadez

Masa ósea: Es común observar baja densidad mineral ósea, con áreas específicas de osteopenia u osteoporosis. El riesgo de fractura es significativamente elevado.

Electroencefalografía: Anomalías difusas, lo que refleja una encefalopatía metabólica, puede resultar de fluido significativa y alteraciones electrolíticas.

Gasto energético en reposo: A menudo hay una reducción significativa de dicho gasto.

Síntomas y signos físicos: Pueden presentar amenorrea, emaciación, hipotensión, hipotermia, bradicardia, lanugo (vello corporal muy fino), edema periférico (en especial al aumentar de peso o dejar el uso de laxantes y diuréticos), rara vez presentan petequias o equimosis. Algunas personas evidencian una coloración amarillenta en la piel asociada con hipercarotemia. Como también se ve en personas con bulimia nerviosa, las personas con anorexia nerviosa que se auto inducen el vómito pueden presentar hipertrofia de las glándulas salivales, especialmente las glándulas parótidas, así como la erosión del esmalte dental. Algunas personas pueden tener cicatrices o callos en la superficie dorsal de la mano de un contacto repetido con los dientes mientras se induce el vómito.

El riesgo de suicidio es elevado.

Para realizar el diagnóstico diferencial se deben tener en cuenta los siguientes trastornos:

  • Trastorno Depresivo Mayor.

  • Esquizofrenia.

  • Trastornos de uso de sustancias.

  • Trastorno de ansiedad social.

  • Trastorno obsesivo-compulsivo.

  • Trastorno dismórfico corporal.

  • Bulimia Nerviosa.

  • Trastorno de consumo de comida restrictivo/evitativo.

  • Condiciones médicas (enfermedades gastrointestinales, hipertiroidismo, SIDA).


Fuente:
American Psychiatric Association, (2013), Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Arlington, VA:American Psychiatric Publishing.

Imagen:  Kirstie-LeIKIR