Las personas con enfermedades autoinmunes (aquellas en las que el sistema inmunitario del cuerpo ataca a sus propias células) son más propensas a tener psicosis, según un metaanálisis reciente que incluyó 30 estudios relevantes, analizados de manera conjunta, lo cual arroja un resultado más robusto estadísticamente. El mismo fue publicado en  Biological Psychiatry.

Estudios previos encontraron que las tasas de artritis reumatoide eran menores en personas con psicosis de lo que se esperaría en la población general. Pero estudios posteriores mostraron que otras enfermedades autoinmunes, como la celiaquía y los trastornos autoinmunes de la tiroides, eran más comunes en personas con psicosis. Esto llevó a los científicos a considerar que existe una conexión entre las enfermedades autoinmunes y la psicosis. Pero los hallazgos conflictivos significan que fue difícil llegar a cualquier conclusión sobre esta relación.

Este estudio se enfocó en las enfermedades autoinmunes que afectan el sistema periférico, como diabetes de tipo 1. Los autores estaban particularmente interesados en saber si las enfermedades autoinmunes que atacan al cuerpo, en oposición del cerebro, podrían también influir en el desarrollo de psicosis.

Para su análisis principal combinaron los datos de todas las enfermedades autoinmunes no neurológicas, excepto la artritis reumatoide (dada la bien establecida asociación negativa con la psicosis), y encontraron que, en general, las personas con enfermedades autoinmunes eran 40% más propensas a tener trastornos psicóticos, como la esquizofrenia.

En cuanto a su análisis secundario, examinaron las enfermedades autoinmunes individualmente, y encontraron que las probabilidades de tener psicosis eran más altas con la anemia perniciosa, penfigoide (una enfermedad caracterizada por ampollas en la piel), psoriasis, enfermedad celíaca y enfermedad de Graves (la enfermedad que padecía Marty Feldman, actor inglés, que causa la protrusión de los globos oculares), lo que sugiere que estos trastornos son protectores.

Los investigadores explican que hay una gama de posibles mecanismos que podrían ser la razón de la relación hallada. Dado que también se ha encontrado que las personas con psicosis presentan niveles más altos de marcadores inflamatorios en la sangre que las personas saludables, y que la inflamación es una característica central de las enfermedades autoinmunes, ésta es una causa probable. Pero la artritis reumatoide y la espondilitis anquilosante también se caracterizan por niveles altos de inflamación, por lo que esto no explicaría la relación negativa encontrada con esas enfermedades. Aunque todas las enfermedades autoinmunes activan el sistema inmune del cuerpo, la respuesta exacta difiere dependiendo del trastorno. Esto podría llevar a alguna explicación sobre por qué se encontraron relaciones diferentes para enfermedades autoinmunes individuales, y sugiere que la inflamación no puede ser el único mecanismo.

Es posible que pueda haber un vínculo genético entre las enfermedades autoinmunes y la psicosis. De hecho, una investigación reciente encontró que las variaciones dentro de genes específicos se asocian tanto con la esquizofrenia como con la artritis reumatoide. Esto es: personas con una variación del gen tienen riesgo de esquizofrenia, mientras personas con otra variación tienen riesgo de artritis reumatoide. Esto podría explicar por qué la artritis reumatoide aparenta ser protectora para la psicosis.

Anticuerpos descubiertos recientemente (parte del arsenal del sistema inmunitario) que atacan erróneamente a las células cerebrales podrían explicar también el vínculo. Se piensa que esta clase de anticuerpos causan síntomas psicóticos, como paranoia o alucinaciones, en algunas personas.

Aunque este estudio no explica por qué las enfermedades autoinmunes y la psicosis ocurren juntas más comúnmente de lo que esperaban los autores, sí provee evidencia más fuerte de que existe una relación. Estudios posteriores se están realizando para entender los mecanismos que puedan causar esta compleja relación.

Finalmente, si bien el riesgo de psicosis es apenas mayor para personas con enfermedades autoinmunes, estos hallazgos sugieren que quizás los médicos deberían monitorear a quienes sufren ciertas enfermedades autoinmunes por señales tempranas de psicosis (especialmente anemia perniciosa, enfermedad de Graves y penfigoide, que mostraron las relaciones más consistentes con la psicosis). Esto es importante porque se halló que una intervención temprana mejora los resultados a largo plazo para personas en etapas iniciales de un trastorno psicótico.

Referencia del estudio: Alexis E. Cullen, Scarlett Holmes, Thomas A. Pollak, Graham Blackman, Dan W. Joyce, Matthew J. Kempton, Robin M. Murray, Philip McGuire, Valeria Mondelli. Associations Between Non-Neurological Autoimmune Disorders and Psychosis: A Meta-Analysis. DOI: https://doi.org/10.1016/j.biopsych.2018.06.016

Fuente: PsyPost

 

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