La sangre de bebés humanos hace que el cerebro de ratones viejos rejuvenezca, según estudio
Fernanda Massa para La Nación:
La directora del Instituto de Neurociencias & Educación de la Fundación Ineco, Florencia Salvarezza, cuenta que históricamente se consideraba que por la unión de sus letras la cursiva representaba de modo gráfico el flujo lingüístico. «Pero es una idea preneurociencia -sostiene-. Así como el latín existe en la literatura romana, hoy la cursiva no sirve más allá del aula.»
Y se pregunta: si el mundo es en general imprenta mixta, y uno ya no lee cursiva después del colegio, ¿vale la pena el esfuerzo de enseñarla? «Hay países que no usan la cursiva y tienen excelentes sistemas de alfabetización -añade-. Incluso a los que les va mejor en las pruebas Pisa erradicaron la manuscrita.» Se queda con una imagen que ve repetirse cada año cuando asiste al congreso Learning and the Brain, en Estados Unidos: un auditorio con 3000 personas que toman apuntes en la computadora.
Un momento híbrido de la alfabetización donde no está determinado el abandono de la escritura a mano y las pantallas conversan con los cuadernos. Así define el contexto actual la coordinadora de Proyectos TIC y Educación de la Unesco para América latina, María Teresa Lugo. Para ella, debe primar la prudencia al vaticinar el impacto que tendrán las pantallas en los chicos y la escritura. Pero no duda de que ni la enseñanza ni el aprendizaje se pueden pensar ya sin la tecnología.
La escritura obligatoria en cursiva genera mucho malestar en aquellos niños con problemas de grafomotricidad. A causa de ello, desde hace un año implementamos una adecuación escolar en la que se le permite a un niño con TEA utilizar un iPad para tomar apuntes de algunas materias especificas y luego imprimirlas con una impresora inalámbrica, para luego pegarlas en su cuaderno. El trabajo y la guía con la impresora la hago directamente con él y ha funcionado de maravilla hasta el punto de reducir los problemas conductuales como pataletas y rabietas en casi un 8o%. No tiene sentido obligar a los niños a escribir en maneras que no son funcionales para su aprendizaje o que generan más mal que bien.
Javier Salas para El País:
Indique si se identifica con esta afirmación: los productos homeopáticos funcionan». Ningún estudio científico ha demostrado que estos remedios tengan valor terapéutico contra ninguna dolencia, y el Ministerio de Sanidad ya determinó que no tiene capacidades curativas. Sin embargo, más de la mitad de los españoles cree que sí, que la homeopatía funciona. En concreto, el 52,7% dice que se identifica mucho, bastante o algo con la afirmación inicial y son las personas con mayor nivel de estudios las que más confían en estos productos, según un estudio realizado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt) con más de 6.300 españoles. Además, el 59,8% confía mucho, bastante o algo en la acupuntura.
¿Cómo serán los números en Latinoamérica?
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