Adelantándose a tu mente – Tips prácticos para terapeutas ACT
Jancee Dunn para The New York Times:
A medida que las personas envejecen, explicó Alappattu, “solo agacharse para recoger cosas del suelo puede requerir un poco más de esfuerzo y, por lo general, nos preparamos”. Y exhalar, comentó, “podría estar contribuyendo a ese gruñido o cualquier sonido que hagas”.
Los expertos no sabían de algún estudio sobre los quejidos relacionados con agacharse y pararse, pero hay algunas investigaciones sobre los gruñidos en situaciones atléticas: un estudio reducido de tenistas universitarios halló que sus saques eran más poderosos cuando se les permitía emitir un gruñido. Otro, entre personas que van al gimnasio, sugirió que gruñir podría ser un comportamiento aprendido. Y se han realizado investigaciones sobre los gruñidos como táctica en los deportes utilizada para distraer a los oponentes o llamar la atención.
La sinfonía de sonidos que hacemos puede tener una serie de causas distintas. “Creo que hay un componente físico, un componente mental, un componente voluntario y un componente involuntario”, dijo Tracy E. K. Davis, profesora asociada especializada en envejecimiento y promoción de la salud en la Universidad de Rutgers.
A partir de lso 30 llegan esos sonidos… Ya los estoy experimentando.
Jordan Metzl comparte los datos más recientes sobre el efecto del trabajo remoto en nuestra salud:
Una reciente recopilación de estudios basados en evidencias sobre los efectos mentales y físicos del trabajo a distancia produjo resultados contradictorios. Algunos trabajadores prosperaron en el entorno remoto, tras citar que tuvieron más tiempo para comportamientos saludables como hacer ejercicio y establecer vínculos con la familia, mientras que otros se volvieron menos activos, aumentaron de peso y reportaron sentimientos de aislamiento y depresión.
(…)
A pesar de los increíbles avances tecnológicos, el cuerpo humano en esencia ha necesitado la misma cantidad de movimiento para una salud preventiva durante más de 100.000 años. Por desgracia, la tecnología y la comodidad a menudo funcionan en contra de nuestra salud. Con cada victoria tecnológica, desde el caballo y la calesa hasta el auto, el avión, la computadora y ahora el celular, nos movemos menos. En el mundo actual, puedes pedir comida, relacionarte con personas e incluso trabajar sin dar un solo paso. Estudios de esqueletos de edades similares exhumados antes de la Revolución industrial —cuando la gente caminaba y se movía más— muestran menos artritis de rodilla que las rodillas de hoy en día.
Los últimos tres años aceleraron con rapidez esta tendencia. Los datos sobre el recuento de pasos durante la pandemia mostraron una disminución en el comportamiento NEAT (siglas en inglés de termogénesis por actividad sin ejercicio), en los pasos diarios de la vida cotidiana. No son pasos de ejercicio, son pasos de ir caminando a comer, subir las escaleras en el trabajo y caminar hasta el metro o por el estacionamiento. Aunque se presta mucha atención al ejercicio como un modo de evitar el envejecimiento y las enfermedades, los comportamientos NEAT también están relacionados con la prevención de enfermedades. Los pasos de fondo se suman a lo largo de los días, las semanas y los meses. Aunque el ejercicio diario es parte de un perfil de movimiento saludable, las actividades NEAT son las brasas que mantienen caliente el fuego metabólico.
Me encantó este artículo de Morgan Shaver para The New York Times sobre la historia y los efectivos psicológicos del Tetris:
Como sabe cualquiera que haya pasado horas jugando Tetris, este es un juego sumamente adictivo. Muchas personas que juegan por periodos prolongados han declarado haber visto piezas de Tetrisfuera del juego, como en su mente cuando cierran los ojos, o en sus sueños. Es un fenómeno conocido como el “efecto Tetris”.
Puede que hayas vivido el efecto Tetris en carne propia si alguna vez has visto tetrominós, cuyo nombre oficial son Tetriminos, al intentar acomodar tus compras del supermercado.
En estudios profesionales, el psicólogo Richard Haier encontró que jugar Tetris de manera habitual provocaba que la corteza cerebral se hiciera más gruesa. Los estudios de Haier también demostraron que Tetris puede afectar la plasticidad de la materia gris en la corteza del cerebro y, como resultado, mejorar la capacidad de memoria de una persona y potenciar el desarrollo motor y cognitivo.
El artículo incluye varios datos que no conocía del Tetris y que seguro te van a llamar la atención.
Karelia Vazquez para El País:
El fenómeno de la gente pidiendo procedimientos quirúrgicos para parecerse a su imagen filtrada digitalmente fue acuñado como dismorfia de Snapchat (los primeros filtros llegaron a través de esa plataforma) por el doctor Tijion Esho, un cirujano plástico con clínicas en Londres y Newcastle. En 2018, un estudio publicado en la revista JAMA Facial Plastic Surgery sugería que las imágenes filtradas de uno mismo difuminaban la línea entre la realidad y la fantasía y podían desencadenar el trastorno dismórfico corporal, un desorden mental caracterizado por la obsesión con imperfecciones físicas imaginadas.
“Hasta que llegaron los filtros nunca nos habíamos enfrentado a nuestra mejor versión, y esto es lesivo porque induce a una comparación en la que la realidad siempre sale perdiendo. La percepción de nuestro cerebro se altera, y cuando te ves sin maquillaje sientes cierto rechazo hacia tu imagen porque el cerebro también prefiere la mejor opción”, opina la doctora Pérez Sevilla.
Ingresa las palabras de la búsqueda y presiona Enter.