Disfruto de los videojuegos y me encanta conversar con los niños con los que trabajo sobre sus personajes, historias y efectos especiales. Al principio muchos de ellos se sorprendían porque por lo general los psicólogos tienen opiniones muy fuertes en contra de los videojuegos y estaban acostumbrados a recibir interminables sermones sobre los ¨terribles efectos¨que le hacen a sus cerebros. Al final de cuentas esos sermones no hacían que los niños dejaran los videojuegos, y en cambio provocaba que se distanciaran y evitaran hablar sobre lo que estaban jugando y cuánto tiempo le dedicaban.

No defiendo a los videojuegos a capa y espada. Se que muchos de ellos tienen contenido inapropiado (un GTA, por ejemplo) que puede ser especialmente perjudicial para los niños. Lo que trato de decir es que con esa actitud, sólo se logra que el niño se sienta criticado y al final mienta.

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Creo que no hay que demonizar a los videojuegos. En cambio, tenemos que entender qué tienen y qué nos pueden ofrecer. Según las investigaciones, los videojuegos, con moderación y supervisión parental, pueden ofrecer importantes beneficios, tanto para el desarrollo cognitivo como para el fortalecimiento de los vínculos sociales de los niños, adolescentes y adultos mayores.

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El vídeo que compartimos fue preparado por los genios de AsapSCIENCE y resume alguno de los datos más importantes que nos ayudará a comprender un poco más sobre ellos.